Maja mía – Últimas Noticias
Son 665 páginas las que condensan el libro Maja mía que se complementan con las siete del índice que hemos recibido del ministro Ernesto Villegas Poljak, quien está al frente del despacho de la Cultura, y que estamos consumiendo, destacando que las últimas tres contienen gráficas del tiempo de crecimiento y desarrollo de las hermanas Poljak Bauer, en las cuales “Yanka y Maja figuran ensayando una coreografía en Zagreb”, territorio integrante de la desaparecida Yugoslavia, la misma que sufrió y está sufriendo Ucrania, que gracias al imperio norteamericano y el lacayismo de la Unión Europea, está enfrentada a Rusia.
En la presentación del gran trabajo histórico sobre su madre, el intelectual, revolucionario y también colega de la inmensa profesión de periodista, Ernesto Villegas Poljak, integrante de una familia de ocho hermanos, de los que podemos mencionar a los también periodistas Mario y Vladimir Villegas, sin obviar a la que lleva el nombre de un continente, Asia, actualmente parlamentaria de la Asamblea Nacional, comienza reseñándonos: “El esfuerzo para este libro, aún en el supuesto de que no hubiese llegado a imprenta, valió con creces la pena. Quería reivindicar a Maja, mi madre, con su individualidad como mujer, periodista, con una trayectoria propia y anterior a su encuentro vital con mi amado padre Cruz Villegas (…) Maja me tomó de su mano y me adentró en las historias del mundo, continentes, países, guerras, organizaciones, religiones y personajes que, de otro modo, seguirían presentándoseme en una lejana inmensa e inconexa nebulosa (…) Me ha puesto en el camino, también ángulos y rincones históricos hasta ahora inexplorados suficientemente por mí en este hermoso país donde nací y que la adoptó a ella como hija, la República Bolivariana de Venezuela (…) Sirvan estas páginas para seguir la pista a Maja Poljak desde que abandonó el plácido jardín de su casa materna en Visoca Ulica, en el corazón histórico de Zagreb -antigua Yugoslavia-, hasta su fallecimiento en Caracas, el 21 de agosto del 2010…”.
Trabajábamos en la Contraloría Municipal y en 1966 fuimos a un acto político en el Nuevo Circo, organizado por Arístides Bastidas donde ella, valientemente llevó a dos de sus hijos y en la tarima denunció el secuestro de su esposo Cruz Villegas, quien era presidente de la Cutv, y con ello evitar que le ocurriera lo mismo que al margariteño Alberto Lovera y a los más de 3.000 desaparecidos por los gobiernos del puntofijismo.
