Los 27 outs seguidos que solo son no hit y un hit
Aclaratoria: El diario “The Boston Traveler”, publicó en su edición nocturna del 23 de junio de 1917, la reseña del juego sin hits de Babe Ruth-Ernie Shore, tirado esa misma tarde en Feway Park, frente a los Senadores. Algunos historiadores pensaron, por eso, que la hazaña había sido el día antes y así lo publiqué yo mismo, erróneamente, la semana pasada. Pero no, ocurrió fue el mismo día 23. Mis excusas, por favor.
Este reportaje es continuación del de hace ocho días.
Aquel juego de Babe Ruth-Ernie Shore y el de Armando Galarraga, el dos de junio de 2010, han sido los únicos con 27 outs consecutivos en cualquier categoría del beisbol, que no han merecido el calificativo de perfectos. Uno se registró como no hit y el otro de un hit.
Cuando Ruth fue expulsado, tras lanzarle sólo al primer bateador del juego, Ray Morgan, el mánager de los Medias Rojas, Jack Berry, se encontró, por supuesto, sin pitcher que hubiera calentado. Al primero que vió fue a Ernie Shore, quien había abierto un juego dos días antes, frente a los Yankees. Shore hizo cinco lanzamientos y dijo estar listo.
Como consecuencia de la trifulca, también expulsaron al cátcher del Boston, por lo que Berry mandó a jugar tras el home a Sam Agnew.
El segundo al bate era Eddie Foster. Durante su turno, Ray Morgan, el hombre embasado por las bolas de la protesta, salió al robo y fue out en segunda. Shore entonces hizo outs consecutivamente a los otros 26 Senadores, por lo que fue un no-hit combinado. La pizarra final, 4-0, en una hora 40 minutos..
No obstante, fue catalogado como perfecto durante 74 años, antes de ser trasladado a los no-hit, el 16 de septiembre de 1991, siendo comisionado, Francis T. Vincent.
De paso, la brillante labor de Shore ha servido a través de la historia, durante estos 106 años, para hacer a un lado la horrible exhibición boxística del joven Babe Ruth.
La Liga Americana suspendió al Babe por 10 juegos, lo obligaron a presentarle excusas públicas al umpire knockout, Clarence (Brick) Owens y fue multado por 100 dólares (él cobró por esa temporada tres mil 500 dólares).
Ernie Shore fue cambiado al año siguiente de su perfección, 1918, a los Yankees. Y después de la campaña de 1920, se retiró con record de 65-43, 2.47 en siete temporadas. Se dedicó a la política y fue elegido sheriff de Carolina del Sur.
EN TIPS
Juegos sin hit, han sido 319, desde el primero, el 28 de julio de 1875, por Joe Borden, de los Medias Blancas de Philadelphia ante los Medias Blancas de Chicago, 4-0.
El récord de Ruth
Cuando Babe subió para lanzar aquel juego del drama, había tirado siete completos consecutivos y tenía record de 12-4.
Se han lanzado 23 juegos perfectos
El primer juego perfecto fue logrado el 12 de junio 1880, hace 143 años, por Lee Richmond, de los Worcesters de Worcester, frente a los Azules, de Cleveland. Pizarra final 1-0.
El último ha sido el del venezolano de Valencia, Félix Hernández, con los Marineros y sobre los Rays, el 15 de agosto de 2012, con final de 1-0.
Sólo otro nativo de Latinoamérica ha logrado juego perfecto, Dennis Martínez, el nicaragüense de Granada, con los Expos y contra los Dodgers, el 28 de julio de 1991, cuando ganó 2-0.
Se han tirado 23 juegos perfectos, incluso el de la Serie Mundial de 1956, por Don Larsen, de los Yankees, frente a los Dodgers, 2-0. Fue el quinto encuentro de ese clásico.
El otro juego imperfecto, el de Armando Galarraga
Cerca de un Siglo después del juego Ruth-Shore, 93 años, porque ocurrió el dos de junio de 2010, el cumanés Armando Galarraga también lanzó un juego perfecto que no lo fue.
Galarraga, con los Tigres, le había hecho 26 outs en fila a los Indios. Le faltaba un out para el perfecto. Pero entonces el novato Jason Donald, conectó roletazo por primera base, que recogió Miguel Cabrera y le pasó la bola a Galarraga, quien pisó la almohailla de primera antes que en bateador corredor. Pero el umpire Jim Joyce sentenció safe, sorprendiendo hasta a los Indios.
El siguiente bateador fue entonces el out 27. Posteriormente, Joyce le presentó excusas a Galarraga, quien las aceptó como un fino caballero.
