22 abril, 2026
De San Remo a Caracas

Dejemos claros los objetivos de las élites que buscan el poder y el dominio mundial del capitalismo (neoliberalismo global) bajo el liderazgo de Estados Unidos: tener el control mundial de todas las necesidades para vivir, de supervivencia, y de todas las fuentes de energía presentes y futuras: petróleo, agua, carbón, gas, electricidad, etc.
Cómo negar que Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ejerce una hegemonía económica, cultural, militar y política a la cual se han subordinado las élites y gobiernos de muchos países del mundo. Esa hegemonía y poder se hicieron más agresivos, extensivos y dominantes con la caída de la Unión Soviética y en consecuencia el “fin” de la abrasiva Guerra Fría.

Teniendo claro los objetivos, ese poder también se hizo presente prácticamente en todas las instituciones y organismos multilaterales, globales y regionales (incluyendo la Otan) surgidos de y para superar, evitar las salvajes contiendas y civilizar al mundo.
Estados Unidos y la subordinada Europa controlan las “formas” de guerra: la convencional-militar, la guerra económica y las sanciones económicas o no (intervención militar y/o sanciones) que aprueban a través de organismos globales, agrupaciones de países o unilateralmente, para aplicarlas en cualquier nación del mundo.

En el caso de Venezuela, incomoda decirlo pero es más doloroso admitirlo: nuestra cercanía territorial, nuestro vínculo cultural al “modo de vida americano”, nuestros recursos, dependencia a la órbita del dólar, economía y sistema financiero internacional dominado por EEUU, permitieron que los daños causados por la guerra económica y las sanciones ejecutadas por EEUU y el parasitismo de sus aliados fueran más profundas.

No hay en Venezuela una persona de cualquier edad que no haya sido afectada por la genocida guerra de sanciones, causantes por ejemplo de la inflación y la migración más grandes de la historia de la república. Es tanto el deseo de hacer daño humano que en plena pandemia mundial (covid-19) no nos permitieron comprar vacunas, medicinas, tapabocas, etc.

El legado histórico: Pedro Camejo, Carabobo, Ayacucho, Sucre, Bolívar, Zamora; la resistencia y la esperanza de todos los venezolanos junto con un Gobierno que cree en nosotros, derrotaremos las sanciones. ¡Venceremos!

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