La sueca Loreen «tatúa» su nombre en la historia de Eurovisión
Como en la canción que la llevó a su segunda victoria en Eurovisión, “Tattoo”, la sueca Loreen grabó la noche de ayer sábado 13 de mayo con tinta indeleble su nombre en la historia y en la piel de este festival como la primera mujer que conquista tal hazaña.
Solo un hombre hasta ahora lo había conseguido (Johnny Logan en 1980 y 1987) pero de la mano teñida con henna y uñas afiladas de esta artista de orígenes bereberes, su país consiguió además igualar el registro máximo de siete triunfos de Irlanda y el derecho a celebrar el festival en 2024, justo cuando se cumplen 50 años de la coronación de “Waterloo” de ABBA.
Con 583 puntos en su poder, no se dio finalmente el vuelco que algunos ansiaban para burlar las predicciones de las casas de apuestas y el finlandés Käärijä tuvo que conformarse con el segundo puesto y 526 votos, seguido de la israelí Noa Kirel, con 362.
La cabeza de la tabla la completaron Italia (350), Noruega (268), Ucrania (243), Bélgica (182), Estonia (168), Australia (151) y República Checa (129).
La española Blanca Paloma y su nana de raíz flamenca “EaEa” tuvieron que conformarse con el puesto 17 de 26 que la deja muy lejos del “top 5” que se pronosticó inicialmente pese a obtener la mejor novena nota de los jurados profesionales, pero con la más baja de la audiencia.
La gala de Eurovisión arrancó con una sorpresa en el video que protagonizó Kalush Orchestra, campeones de 2022: Kate Middleton, la princesa de Gales, sentada al piano para acompañar desde Windsor la melodía de “Stefania”.
¿Quién es Loreen?
Lorine Zineb Nora Talhaoui, verdadero nombre de la artista sueca nacida en Estocolmo en 1983 y de padres marroquíes, se corona como reina del festival musical Eurovisión. Pero llegar a este momento no fue un golpe de suerte, sino que es el resultado de años de trabajo y esfuerzo.
En 2004 se presentó en la edición sueca de “Idol” y se posicionó en el cuarto lugar. Luego lanzó su primer sencillo y para el 2005 debutó como presentadora de un reality show en la televisión de su país.
En 2011 se inscribió en Melodifestivalen pero no logró ganar el concurso, pero aún así triunfó al convertir el tema que presentó, “My heart is refusing me”, en un éxito en las listas de ventas de Suecia.
Con su interpretación de “Euphoria” en 2012 se convirtió en ganadora del evento y su canción fue uno de los éxitos del verano de ese año. Más tarde, en 2017, intentó volver a representar a su natal Suecia pero no logró vencer en el Melodifestivalen, preselección que organiza el país europeo para elegir al candidato para el certamen.
