27 mayo, 2026

La fórmula de la energía correcta de César Millán para conectar con tu perro: silencio, calma, confianza, amor y alegría

La fórmula de la energía correcta de César Millán para conectar con tu perro: silencio, calma, confianza, amor y alegría

Oriundo de México, específicamente de Sinaloa, estado de Culiacán, César Felipe Millán Favela, de 56 años, asegura que los perros fueron su refugio cuando decidió cruzar la frontera a Estados Unidos en busca de su sueño: convertirse en «El encantador de perros». Solo, sin su familia, los perros no solamente lo ayudaron a mantener a su esposa e hijos, siendo paseador de perros al principio, por lo que llegó a tener 65 perros a su cargo para mantener a su familia. Asegura que la energía correcta es la base para lograr una sinergia efectiva con un perro. Nos reveló en entrevista exclusiva con Últimas Noticias que la clave para lograrla está en el silencio, la calma, la sabiduría, el amor y la alegría, y asegura que solo cuando callas tus propias historias mentales, puedes ver lo que el perro realmente te está diciendo con su cuerpo.

César Millán, «El encantador de perros», llegó directo de Maiquetía para el encuentro establecido con el equipo de Últimas Noticias. Entra en las instalaciones de Evenpro y nos dijo que había sido un viaje largo, desde California a Venezuela hay que hacer escala en Panamá. «Acabo de aterrizar, si me veo cansadito, disculpa, pero en el show vamos a estar al 100. Así que estoy muy emocionado de que me entrevisten en tu tierra y en español»- acotó, pero con un ánimo que decía lo contrario a su advertencia, preparado y entusiasmado por contestar todas las preguntas que preparamos como antesala a su show en la Expo Mascotas que produce Evenpro del 29 al 31 de mayo en Parque Cerro Verde.

—Qué expectativa tienes con el público venezolano en este show que por primera vez nos traes al país?

— Pues la aceptación de los venezolanos, me encantaría, y segundo, que la mente esté abierta para que el mensaje llegue al espíritu, que es muy importante para mí y que después, este conocimiento se comparta con la familia. Un miembro de la familia que venga al show, que se eduque y que lleve ese conocimiento a su núcleo familiar, a la comunidad, a todo el país, porque la verdad es que esto es educación, es algo que yo aprendí en México, en no trabajar en contra de la naturaleza, y eso fue lo que yo eventualmente fui a hacer a los Estados Unidos, a enseñarles a los americanos a no trabajar en contra de la naturaleza. Y aquí ustedes tienen una naturaleza increíble. La parte espiritual ya la traemos, la parte del instinto, ya la traemos, la parte corazón, ya la traemos. Solo la parte intelectual es la que tenemos que saber; eso es lo importante y queremos compartirlo con estas nuevas generaciones.

—¿Cómo llegaste a ser el entrenador de perros, cómo fueron tus inicios? ¿Cómo te conectaste con los animales? ¿Quién te enseñó? ¿Quién te inspiró?

Bueno, al principio yo quería ser entrenador de perros. Crecí viendo las series de televisión de Lazzie, Rintintin. Entonces, crecí queriendo ser veterinario y entrenador de perros. Cuando crucé la frontera, pues yo soy de Sinaloa, del estado de Culiacán, México. Entonces era ilegal, inmigrante. Me di cuentaque en los Estados Unidos no sabían conectarse de una forma natural con los perros. Entonces me dije: no, pues yo no voy a entrenar perros. Yo voy a entrenar humanos y rehabilitar perros. Allí fue donde me distinguí del resto de los compañeros que ya entrenaban perros. Yo me dedico a entrenar humanos.

— Pero tú sientes que de repente tienes una capacidad especial para conectarte con los perros, porque no todo el mundo tiene esa misma energía. ¿Cómo descubriste eso?

— Bueno, es que yo crecí como Mark Anthony, que creció cantando o sabiendo que quería cantar. Pues, yo crecí en un rancho cerca de Culiacán y mi abuelo, Teodoro, fue el que me enseñó sobre los animales, mi papá simplemente siguió a mi abuelo. Allí me di cuenta de la energía, de la filosofía y las acciones. No lo decían de esa manera, pero yo crecí con ese conocimiento, con esa energía, con esa filosofía, con esas acciones. Después, uno se desarrolla sin saber. Vas a la ciudad y ves que los niños se comportan diferente a los niños de rancho – dice refiriéndose a la crianza en el campo – Te ves diferente, eres diferente, eres niño de rancho y te conectas con los animales. La gente de pueblo sabemos plantar muy bien y sabemos de los animales. A eso nos dedicamos desde chiquitos.

— ¿Cómo se desarrolla esa relación entre el ser humano y el perro? ¿Cómo puedes definirnos esa génesis?

— El secreto es el silencio. A la mayoría de la gente, cuando está con los perros, le gusta hacer sonidos, excitarlos, sobre estimularlos !Ay, qué bonito! dicen y los entusiasman. A mucha gente le gusta moverse hacia el perro. Entonces, cuando tú no tienes el silencio y la calma, pues el perro te puede brincar, puede correr o el perro incluso te puede morder. Lo que hace que el perro confíe en mí es mi silencio, mi calma y mi sabiduría. El entendimiento de lo que necesita el perro. El perro sí habla. El perro te va a dar su lenguaje corporal, pero si tú en tu mente estás pensando: ‘Yo quiero tocar al perro, yo lo quiero, yo soy amante de los perros’, esas historias que se pone la gente en la cabeza, para ellos es primordial, pues entonces no van a ver todo lo que el perro está diciendo. Por eso, para establecer una buena relación con el perro, primero es muy importante el silencio; segundo, la calma; tercero, la sabiduría; cuarto, el amor y quinto, la alegría. Por ello es muy importante aprender a leer a tu propio perro. Cada uno tiene una conducta distinta. Pero para ello primero debes leerte a ti mismo: tengo silencio, tengo calma, tengo confianza, tengo amor, tengo alegría, eso eso lo tienes que traer por dentro y luego ya, después, ves si el perro lo trae también. Puedes determinar si el perro trae silencio o está tenso o ansioso o si ya tiene una intención.

En la gráfica se aprecia el gran entusiasmo con la que Millán, recién llegado a Caracas, recibió al equipo de Últimas Noticias, para revelar sus secretos de cómo conectar positivamente con los perros. Foto: Fausto Torrealba

— ¿Cómo educar al perro sin sentir a veces que ese proceso lo hace sentir mal, esa sensación de que somos malos padres perrunos porque estamos disciplinándolos? ¿Cómo no fallar en el intento y persistir, cómo hacer esa tarea, sin que con esas caritas nos manipulen al momento de poner reglas?

— La manipulación solamente existe porque el humano deja que ocurra. Es como crear hijos. Te puedes dejar manipular si es parte de tu filosofía. Para mí no, para mí es muy importante la estructura, la organización, la disciplina,
que no significa que estás agrediendo a alguien o que seas una persona muy estricta; simplemente es la organización, la disciplina, la estructura. Así como lo que hacen los alemanes, los japoneses, ellos creen en esa filosofía. Entonces, yo, por naturaleza, creo en esa filosofía.

— Tus hijos, ¿Cómo los introdujiste en este ambiente? ¿Les gustan los perros?

— Mis hijos no tenían opción. Hay veces que no hay que darle opción a la gente y ya después, si quieren no hacerlo, tomarán sus decisiones. Cuando llegué a Los Ángeles, tenía 21 años. Me casé a los 24, fui papá muy joven y tenía 65 perros ami cargo. Mis hijos crecieron ahí en la manada y no decían nada, les gustaba. Era para ellos algo natural, crecer con sus hermanos perros. Pues sí, ellos aprendieron a gatear ahí con los perros, a caminar con los perros, a andar en bicicleta con los perros.

— Nunca sentiste temor de que de repente algún perro de esa manada, que fuera más o menos agresivo, pudiera atacar a alguno de tus hijos?

— Yo no, mi ex, sí. Por eso es la ex. No le gustaban los perros.

El perro es perro.

— ¿Crees que un perro de raza es más inteligente que un mestizo? ¿El aprendizaje de un animal tiene alguna relación con su raza?

Lo que hace al perro ser un perro es la parte feliz, la parte de su salud, su corazón y la creatividad. Todos los perros traen eso, traen el espíritu feliz. La felicidad, caminan, eso los hace saludables. Si les enseñas el concepto de amor, pues te lo regresan. La energía que tú das, te la regresan y la creatividad, porque los perros de la calle, pues, son muy creativos. Si te fijas, entonces lo que hace a un perro, perro, no es la raza, sino la supervivencia, dónde sobrevivió, qué hizo él. Fíjate, yo soy de donde soy y soy «El encantador de perros». La mayoría de las veces son los blancos los que siempre están ahí siendo el líder de la manada, y pues ahora le tocó a un mexicano, a un latino. No tiene nada que ver con la raza.

— Le aconsejarías a la gente que adopte un animalito independientemente de su raza?

No, no, no. Adopta un perro, claro que sí. Todos mis perros son adoptados, pero también se debe entender que hay perros en la manada, sean de raza pura o sean de la calle, que han nacido para estar atrás de la manada, en medio de la manada o al frente de la manada. Entonces, tienes que identificar cuál quieres. El de atrás de la manada es más sensible, el del medio de la manada es más happy go lucky, es el que juega, y el del frente, es el que da dirección, protección. Ya nacen así.

— ¿Cómo detectar cuál es el rango de cada animal?

Pues en una manadita chiquita o en una manada grande, tú vas a ver que el perro que es el más sensible llega a la mamá más tarde. El más fuerte, siempre está ahí enfrente, quitando a los hermanos; y el del medio, pues es el número dos. Es muy notorio, es muy fácil verlo. Pero tienes que ir a ver con tud ojos, porque mucha gente va y ve cuál es el más bonito. Entonces va con esa mentalidad de querer agarrar el perro que esté más bonito o el perro que vino a ti, o el perro que tiene el peor pasado. Nunca adoptes un perro de una forma emocional porque realmente no vas a ver lo que tienes que ver. Entonces, lo que sucede es que esos perros regresan, porque como no fueron adoptados con la sabiduría que tienes que tener, que es saber lo que el perro necesita, que es buena energía, buena filosofía y buenas acciones. Eso es lo primordial. No importa la raza o si el perro es hembra o macho, eso no tiene nada que ver.

Miedo y maltrato

— Recientemente, se decretó al perro Caramelo como una raza oficial y símbolo del rescate animal en Latinoamérica, para fomentar la adopción y reducir los estigmas asociados a los animales mestizos. ¿Qué opinión te merece esto?

Me encanta, me encanta. Pues ya ves que nosotros tenemos el Xoloitzcuintle en México que no tiene pelo, la gente cree que tiene lepra. Sí. No, está feíto el perro, pero es un perro medicinal. Claro. Sí, sabes eso es hermoso. Es la bandera latinoamericana. Todos tenemos que tener un perro que nos represente.

— Lastimosamente, existe el maltrato y existe la gente que, tal vez valiéndose de la filosofía de que el perro es fiel, aunque lo maltrate, va a venir mañana y va a poner su cabeza gacha de nuevo

Lo hacen por miedo y sabes, por eso hacemos shows en vivo, you know, por eso hago shows en vivo para recordarle al humano que es muy importante practicar buena energía, ¿No? Que tengas buena energía por dentro para que eso lo des de regreso a tu familia, a tu casa, a tus perros, a quien sea. La verdad es que el concepto de ser bueno, ser humano, se tiene que traer de regreso. No hay una escuela donde o alguien que te diga, ‘hey, simplemente tienes que ser un buen ser humano nada más’.Hay que empezar con eso, ¿No? Yo pienso que esa es una de las razones por las cuales los perros me siguen, porque tengo buena energía, entiendo la filosofía y soy una persona muy consistente con las acciones. Yo camino a todos los perros todos los días. Es como ser papá. Estés enfermo o no estés enfermo, esos niños tienen que caminar, tienen que correr, tienen que limpiarse, tienen que hacer todo lo que sea. Entonces, eso es lo que te hace un buen líder de la manada. Es importante que el humano se dé cuenta de que el perro te va a sacar tu buen espíritu, tu buen instinto, tu buen corazón, tu buena mente. Seas pobre o seas rico. Porque al perro no le interesa si eres rico o si eres pobre. Te sigue igual. Él no está siguiendo el dinero. Él simplemente está siguiendo tu corazón.
Si lo tratas bien, no necesita correa. Si no lo tratas bien, ahí sí necesitas correa.

— ¿Es más difícil rehabilitar a un perro maltratado?

Pues los perros que han sido maltratados y desarrollan miedo, incluso, son más difíciles de rehabilitar que el perro que es agresivo, porque el perro cuando es agresivo por naturaleza o fuerte por naturaleza, pues no más le das una actividad y ya él se desahoga nadando, corriendo, le pones una mochila para que cargue peso y eso le quita la energía negativa. Pero un perro que ha sido maltratado, pero es un perro muy sensible, tienes que hacerle elevar la autoestima. Tienes que crearle la autoestima para que después el perro empiece a confiar.

— Pero se deprime.

Claro. Esa no es una condición exclusiva del ser humano. Lo que pasa es que el perro sí se puede rehabilitar más rápido que al ser humano. Eso es lo bonito del perro. Al perro, cuando le das la opción de que viva en un lugar muy diferente se recupera. Por ejemplo, podemos ir a adoptar un perro que lo van a se lo van a comer, ¿no? Se lo van a comer, lo maltratan y luego lo traes para acá a Venezuela o a los Estados Unidos. Ya ese perro inmediatamente sabe que está en otro lugar. Entonces ya no está pensando en lo que pasó dos, tres días atrás. El humano, sí. El humano retiene el pasado y anticipa el futuro. Entonces el perro vive en el momento y, para que tú te rehabilites, pues tienes que vivir en el momento. Pero los animales han vivido en el momento toda su vida. Nosotros somos los que les traemos el pasado o un futuro inestable.

— ¿Qué mensaje les mandaría César Millán a los legisladores del mundo, donde aún no existen leyes de protección animal o son muy débiles en cuanto al respeto por el animal, por un trato digno como seres sintientes.

Pues el beneficio que existe no es simplemente para ellos como personas, es un un beneficio de Estado, de país donde un buen líder no solo se encarga de sí mismo, sino de toda la manada, de los de atrás de la manada, de los del medio de la manada y los del frente de la manada. Eso es un buen liderazgo para mí, donde todo el mundo, sea pobre o rico, se beneficie. No tiene nada que ver con el dinero, porque la seguridad, la paz y el amor son algo que todos queremos. Yo, como mexicano, quiero para mi país seguridad y paz para poder practicar lo que es el amor. ¿Qué quiero de un líder? Pues confiar, respetar para poder amar. Es muy importante que todos los líderes del mundo, practiquen un buen espíritu, un buen instinto, un buen corazón y una buena mente.

— ¿Un maltratador de animales puede ser en un futuro un asesino?

Para que tú maltrates a alguien, tienes que tener esa energía por dentro. Entonces, tú ya te estás maltratando, ya tienes ese veneno por dentro. Aunque, no se den cuenta en ese momento, pero a un punto esa persona paga la consecuencia: el ser una mala persona, pues a un punto va a tener que pagar la consecuencia.
Mira, a mí me criaron mis abuelos y mi madre y mi padre, no me dejaron entrar al lado negativo de Sinaloa. Claro, para mí nomás era una forma de ser. Mi mamá usaba el drama. ‘Si haces eso, me vas a matar’, entonces me manipulaba, pero en una forma buena, donde este sinaloense, pues, llegó a ser El encantador de perros. Consiguió un camino positivo en medio de mucho crimen, de un contexto violentísimo. Pero si tienes una buena formación, un buen liderazgo, una visión, ese niño puede lograr su sueño. Yo a los 13 años quería ser el mejor entrenador de perros del mundo, no sabía que me iban a convertir en El encantador de perros.

¿Qué opinas de los zoológicos?

Uffff. (suspira) Bueno, hay gente que tiene animales encerrados en su casa. Yo no entiendo por qué aún todavía existe la vitrina. Aquí en Venezuela no dejan que las guacamayas sean atrapadas, eso es muy bueno, muy importante, en otros lugares aún se permite ese concepto. Yo tengo una guacamaya, pero no porque la adopté o la compré, simplemente ella perdió su casa y terminó en el rancho y terminé adoptándola, pero ella está libre. El entretenimiento del humano es una cosa que crea dinero y este es el enfoque del humano. Yo pienso que poco a poco nos vamos a ir más a la naturaleza para a liberarnos de eso de sí, y que los animales que están en las vitrinas de todo el mundo, tengan su libertad.

«Educo humanos, rehabilito perros»

«El perro es perro por su nariz», explica Millán sobre la naturaleza del can. Foto: Fausto Torrealba.

¿Qué haces allá en tu rancho de Santa Clarita con tu manada? ¿Cuántos animales tienes ahorita?

Rancho mágico, eh!-dice orgulloso. Ahorita tenemos 22 especies: llamas, alpacas, tortugas, peces y ahorita tenemos 10 perros. así como perros que entran y salen, que llegan a rehabilitación, especialmente cuando estoy haciendo el show de televisión. Es muy importante la tierra, porque en los Estados Unidos, aman mucho a los perros y los perros tienen derechos, pero no hay un lugar donde ellos puedan practicar el concepto de ser libres. Todo está detrás de rejas. Allá no se ve un perro en la calle. En México sí lo vemos y vemos cómo ellos practican la libertad, que siente un perro libre, cómo lo lees, todo eso. Entonces, en mi rancho, a esos perros que siempre están en casas, se les suelta la correa. Imagínate practicar esa libertad que no cambia su conducta de inmediato. Pues sí, es como cuando los animales nunca han visto el zacate (pasto). Lo tocan por primera vez y se sorprenden. La libertad los sorprende. Entonces empezamos dándole la libertad y luego explicándole al humano qué es lo que ha hecho de una forma negativa. Por ejemplo, ahorita se acaban de rescatar 40 beagles, perros que son usados en laboratorios para hacer pruebas de productos de maquillaje. Y los pobres perros, nunca salen porque están dentro de unas jaulas. Cuando los sacaron y los pusieron en el pasto y no sabían qué hacer. Un beagle, que es un experto en rastrear, no sabía ni usar su nariz, no sabía nada. Entonces,cuando tú tienes un perro así, pues le ayudas a recobrar su naturaleza. Y el humano simplemente tiene que entender lo que está haciendo, porque a veces es él quien bloquea que el perro haga cosas naturales.

¿Qué actividad puedes emplear para que ese perrito pueda recuperar su naturaleza?

Lo primero que yo hago es meterlos en la piscina. Entonces, a veces, cuando ven que el perro está así, pasándola no tan bien en ese momento, no lo entienden, pero el objetivo consiste en que el perro tire esa energía negativa. En ocasiones, mucha gente pide que pare porque creen que el animal «está sufriendo.» No, no, no, no. El perro ya estaba sufriendo. Al ponerlo en el agua, el perro va a soltar toda esa energía. La está pasando mal porque nunca ha nadado.Pero tienen que esperar, pero mucha gente no lo hace y le llama sufrimiento, pero el perro no está sufriendo, simplemente está tirando la energía. Para mí, un perro sufre cuando no caminó ese día, o cuando el humano no se dio cuenta de la energía que traía ese día. Si estás estresado, si estás tenso, si estás enojado, si tienes miedo y no te quitas esa energía. Si tú empezaste con una cosa y no la terminaste, eso es un sufrimiento para mí. Entonces la gente cree que nomás el sufrimiento es una cosa, y no, el sufrimiento puede ser tu mala energía.

El perro perfecto

Daddy, el perro perfecto de César Millán.

—¿Existe el perro perfecto?

Existe el perro perfecto.Hay perros muy espirituales, hay perros que te los regala Dios. Por ejemplo, mi perro Daddy, un un pitbull que yo tuve. Ese perro era mágico. Mira, no hay ninguna persona del mundo que pueda hacer lo que ese perro hacía o que lo entrene para hacer lo que ese perro podía hacer. Fue muy especial además por la forma en que llegó, justo cuando yo empecé a ser papá. En Estados Unidos no tenía familia, era yo solo, aprendiendo inglés, queriendo tener papeles y con 65 perros. La razón por la cual yo tenía 65 perros es porque no cobraba mucho, yo cobraba $10 por perro. Entonces yo hacía mi dinero en volumen, pero como no tenía papeles, entonces yo ofrecía, como buen latino, una oferta: te doy barato o te doy piloto. Entonces tú me contratas otra vez, entonces, por 8 horas yo caminaba a los perros.

— ¿Cuál sería tu ABC para una persona que nunca ha tenido un perro, para un dueño sin experiencia?

Qué buena pregunta, porque tener un perro por primera vez es exactamente como poner un negocio sin haber tenido uno antes. Todo el mundo quiere el éxito —o en este caso, el amor del perro—, pero un negocio necesita mantenimiento, entendimiento y repetición. Con un animal es igual; hay que aprender. No es solo traerlo a casa y ya. Si hay familia, la manada completa tiene que firmar el contrato. El error más común es que los hijos quieren la mascota, el papá se las quiere dar para consentirlos, pero la mamá no está de acuerdo. Si estás en esa situación, te lo digo claro: es mejor no tener perro.

— ¿Por qué?

Porque el perro, en cuanto llegue, va a sentir la energía de la casa. Va a notar de inmediato que esa persona no lo quiere y se va a crear un conflicto. Además, te lo digo por experiencia: el 80% de mis clientes son mujeres. ¿Por qué? Porque ellas conocen bien a su familia; saben si los hijos son organizados, si tienen disciplina o si son unos flojos. Los papás a veces trabajan, regresan y no se dan cuenta, pero la mamá sabe perfectamente en quién va a recaer la carga. Aquí el compromiso debe ser de todos, no se vale dejárselo todo a ella porque entonces empezará el enojo y la frustración. Si eres una persona soltera o que vive sola, lo primero que debes preguntarte es: ¿Por qué quiero un perro? Casi siempre es una cuestión puramente emocional; lo buscas porque te sientes solo. Está bien, se vale, pero ojo con esto: si nunca has tenido un perro, no vayas a buscar uno de energía alta o de raza muy demandante. No te me vayas a comprar un Rottweiler o un Pitbull para empezar. No es porque estas razas sean agresivas por naturaleza, para nada, es porque son razas poderosas y fuertes. Si tú estás solo, entras desde la emoción y encima no sabes nada sobre liderazgo, ese perro va a tomar el control. Se va a volver tu líder y va a empezar a «protegerte» a su manera, lo que se convierte en un problema.

Tenencia responsable

Cuál sería tu orientación para lograr una tenencia responsable?

La tenencia responsable empieza en lo que nadie quiere hacer. Todos ven al perro como «un hijo más», pero hay que verlo como una manada organizada donde todos participan. Y la prueba de fuego de la responsabilidad es la actividad que menos le gusta a la gente: levantar las cacas.Tienes que entender la lógica: si le das de comer al perro dos veces al día, va a haber dos cacas. Hay que mantener la casa limpia. Los perros por naturaleza no viven en la suciedad, son limpios. Si la casa huele a perro o está sucia, el animal se va a volver sucio y se va a tensar. Si el entorno es un caos higiénico, su psicología se altera. Así que, desde ese detalle que parece insignificante, se mide si estás listo para el negocio de tener un perro o no.

Para concluir, respecto a la tenencia responsable, César Millán aconseja mirarse como una manada Si están todos en sintonía, limpios y conscientes del nivel de energía que pueden manejar, entonces sí, adelante. Si no, es mejor esperar.

— Los que hemos tenido mascotas hemos vivido el momento de la separación, cuando nuestra mascota cruza el arcoiris. ¿Qué consejos puedes darle a las personas para afrontar el duelo de separarse de su mascota?

Para mí, la muerte es solo una transformación. Cuando me preguntan cómo afrontar el duelo de separarse de una mascota —ya sea por una causa natural, un accidente o una enfermedad y Dios decida llevárselo—, mi respuesta siempre es la misma: lo único que muere es el cuerpo. El espíritu, el amor y las memorias que construyeron juntos, eso nunca muere. Nosotros los mexicanos tenemos una tradición hermosa que es el Día de los Muertos. Ese día bailamos, celebramos y comemos como si la persona estuviera viva. Esa es una costumbre que yo tengo y que le enseñé a mis hijos: cuando un perro cumple su tiempo en la tierra y Dios se lo lleva, eso no significa que su espíritu ya no esté aquí. Tus ancestros, mis abuelos, todos siguen con nosotros. De eso se trata la vida: de organizar el tiempo y fabricar memorias, porque las memorias y el amor son lo único que te vas a llevar cuando te toque partir. El perro ya no está en su parte física, pero yo no veo que haya muerto. Al contrario, toda esa sabiduría que te dejó ese perro te queda a ti, y ahora tienes la misión de usar esa sabiduría para dársela a otro perro y seguir adelante.

—¿Cómo lo vive la manada si quedan otros perros?

Claro que lo sienten. Para ellos es el ciclo natural: nacer, crecer y morir. Ellos entienden el ciclo de la vida, pero definitivamente sienten la ausencia, especialmente si el que se fue era un miembro fuerte de la familia, si era el líder. Todos en la casa van a sentir que esa energía ya no está.

—¿Qué tiene que hacer el humano en ese momento?

Tienes dos opciones saludables: Tomar tú la posición del líder que se fue para darles seguridad y dejar que ellos mismos se ajusten, pero manteniendo siempre una vida normal. No te encierres a deprimirte con ellos. Tienes que seguirlos llevando a caminar, llevarlos a lugares nuevos para que se enfoquen en otras cosas, que sacudan la mala vibra (shake it out) y a seguirle con la vida, porque la manada necesita continuar.

Para finalizar, te voy a decir una serie de palabras y quiero que me digas qué te evocan:

  • Manada: familia.
  • Lealtad: perro.
  • Respeto: naturaleza
  • Disciplina: importante
  • Energía: todos tenemos.
  • Fe: Necesario. Necesario.

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