La flor y la Cruz de Mayo
Entre las especies de orquídeas que florecen en Venezuela se encuentra la Cattleya mossiae, declarada flor nacional el 23 de mayo de 1951, por el presidente de la Junta de Gobierno, Germán Suárez Flamerich. Es conocida como “flor de mayo” desde el siglo XIX, porque, ya que prospera en el quinto mes, el pueblo la utilizaba para adornar la cruz. Otilio Galíndez le dedicó una canción: “Mañana que vas llegando, rayito de sol que siento, llévame por la sabana, llévame sabana adentro, flor de mayo, no eres tan brava como Mariposa”. El arreglo a cinco voces de Felipe Izcaray es interpretado por el Orfeón Universitario de la UCV en la voz de Henry Blanco.
Antes del velorio, la comunidad se encarga de distribuir los rezos y buscar a los velorieros para cantarle a la cruz. Se hacen peticiones por la salud y el porvenir de la gente y se canta por las cosechas y el ganado en gratitud a la madre naturaleza. Durante el velorio se reparten comida y bebidas no alcohólicas para los cantores y los visitantes (y para cantar con gracia, echen carato pa’fuera, canta el pueblo). Carolina Barrios me cuenta que su abuelo Alejandro de la Cruz Goitía organizaba este acto en su hogar ubicado en la calle Venezuela de Ciudad Bolívar con la presencia del juglar del Orinoco Alejandro Vargas, autor de El sapo, Casta paloma y La barca de oro.
El mes de mayo es propicio para escuchar la legendaria Cruz de mayo cantada por la sirena de Cumaná, María Rodríguez, y en las voces del Quinteto Contrapunto, con arreglo de Modesta Bor: “Qué bonito está el altar, bendito quien lo adornó. ¡Ay, qué bonito está el altar! Dime, ¿quién pudo pintar toda la pasión entera? Y para cantar con gracia, aclárame esta ronquera. Santísima Cruz de Mayo, ¿quién te trajo por aquí? Antonio Fariñas Gómez de la plaza Guaiquerí. ¡Santísima Cruz de Mayo!”.
La influencia de la música nororiental en toda Venezuela es tan arraigada que Antonio Fariñas Gómez pasó a convertirse en un personaje principal en torno a la Cruz de Mayo. Tanto es así que en el cuento Noche de Reyes, Andrés Eloy Blanco lo menciona: “Cuando pasaba el rey indio, caigüireñitos desnudos trenzarían el sebucán o saludarían a Maremare: Maremare, Maremare, ¿quién te trajo por aquí? —Antonio Fariñas Gómez de la plaza Guaiquerí”.
¡Viva la flor de mayo que adorna la cruz, viva la ternura del campo que brota en la patria de la esperanza que nació para florecer la humanidad!
