19 abril, 2026
Kyra: El día después de la fiesta

El día después de la fiesta navideña entre amigos, tranquilos en casa, todos enamorados de mi Kyra, la consentían y ella como buena perrita, ponía su cara de “pedir” así le llamo y ya sabes que como es irresistible, todos le dieron “algo” de comer.

Quiero decir en mi defensa que adopté a Kyra porque una amiga se iba del país y me dio a su perra “mientras tanto”, por favor, me encariñé y le dije que quería quedarme con ella, así que para el momento de esta pesadilla, tenía con Kyra apenas un año que cumpliríamos en enero, es decir, en ese momento era mi primera navidad con ella.

Pero ya va, tú y yo sabemos perfectamente que los ingredientes que mucha gente le saca a las hallacas son las aceitunas, alcaparras, pasas, cebolla y … nunca entenderé, porque eso es lo que le da el sabor a la hallaca, sin embargo, lo hacen… ¿y a quién le dieron todo eso? Exacto, a Kyra.

Éramos quince personas, entre mis amigos y primos, todos enfocados en conversar y divertirnos y mientras tanto, Kyra era un aspiradora canina, todo lo que se caía, iba ella corriendo a tragárselo. La verdad, yo no le di mucha importancia, lo vi “normal”.

Para que tengan una idea, teníamos pasapalos deliciosos para nosotros, pero terribles para los perros (eso lo entendí después), había una vinagreta de atún, pan de jamón de todos los tipos, tamaños y estilos, cada uno debía traer algo y se destacaron llevando pan de jamón. Había pernil, cremas, salsas y no podía faltar: El plato navideño.

La pobre se bajó como cinco kilos después de eso

Comimos muchísimo y claro, si quedaba algo en la bandeja, pobrecita Kyra, me está mirando con esos ojitos. Que terrible error. Esa noche estuvo normal. En la mañana estoy recogiendo, abriendo la puerta a uno de mis amigos que se había quedado y los dos la notamos “rara”.

Cuando la bajo y orina normal, seguimos hablando mientras nos despedíamos y de una vez empezó con unas cacas con un poco de sangre y la contextura, no era la normal, no quise alarmarme. Supuse que había comido demasiado.

Al subir, ella es activa, estaba decaída y en casa mi mamá dice debe estar emparchada. Mi Kyra empezó a vomitar, ahí me asusté, porque después de vomitar vi que estaba como descompensada, empecé a arreglarme para ir al veterinario. Era un sábado, llamé a mi amiga la que me dio a Kyra.

Me dijo a qué lugares llevarla y me alisté, preparé un bolso y metí unas cobijitas para ella y preparada por si vomitaba otra vez. Pues he debido meter una muda de ropa para mi, porque no paró de vomitar por todo el camino y me llenó toda, ya estaba asustada, asqueada y llorando.

En el veterinario, la primera pregunta que me hace la doctora es ¿Qué comió? yo la verdad, no sabía qué contestar, pero le conté que el día anterior habíamos tenido una fiesta y que Kyra era la anfitriona del resto de las bandejas, los restantes de las hallacas y pasapalos. Creo que la doctora no me botó del consultorio por “educación”.

Me leyó la cartilla y a todas estas mi Kyra estaba con una vía, la estaban estabilizando y le estaban preparando para hacerle un lavado o algo así, porque en el eco, salía que aun tenía su panza llena y todo eso era tóxico. No paré de llorar, la doctora me dijo tantas cosas.

La parte buena es que aprendí, a la mala pero aprendí y ahora mis amigos me llaman extremista, porque no le doy nada que no sea su comida a mi consentida, mi turroncito, mi Kyra y por favor, a ti que lees esto, que no tengas una terrible navidad:

Las pasas y aceitunas NO deben ser consumidas por perros ni gatos

Las salsitas sabrosas que nosotros comemos y todas las harinas, no solo le hacen daño, si no que no lo digieren de la misma forma.

Ni hablar de todo lo que tiene cebolla y ajo (una tragedia) todo junto, los pobres peludos no logran digerir tantas cosas que naturalmente no comerían.

Entonces, proteína sí, pero sin condimentos.

Cuida a tu perro, protégelo, decirle a la gente que no le de de comer, no es ser malo o no amarlo, todo lo contrario, te evitarás un mal momento, para mi fue una pesadilla, dieta, caldos y medicinas, sin mencionar cuánto pagué entre exámenes, consulta, controles y tratamiento.

Hoy en día tengo una gata, por sentido común, sé que no comerá pan con salsas ni aceitunas o pasas, así que si de forma natural no se lo comería, mejor ni se lo doy.

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