José Leonardo Chirino: figura afro imborrable
La figura de José Leonardo Chirino trasciende el hecho histórico; es símbolo actual de las luchas afrovenezolanas, pero también un nombre que nos invita a explorar gran parte de nuestra cultura ancestral, que brotó de la diáspora africana hace 500 años.
Recordemos que el Día Nacional de la Afrovenezolanidad, celebrado este 10 de mayo, conmemora cuando en otrora el sistema colonial del imperio español se tambaleó ante la rebelión de esclavizados liderada por Chirino en 1795, en la sierra de Coro, estado Falcón.
Hombres y mujeres exigían la abolición de la esclavitud, la construcción de una república democrática y otros valores políticos que se adelantaron a las gestas independentistas en Venezuela.
Para abordar la trascendencia de este hecho histórico y la presencia de la cultura africana como elemento fundamental en nuestra identidad venezolana, conversamos con los pensadores Jesús “Chucho” García y Lilia Ana Márquez Ugueto.
Somos sujetos históricos
Para García, escritor, diplomático y activista por los Derechos Humanos, “hablar hoy de José Leonardo Chirino, a más de dos siglos de la rebelión en la sierra del estado Falcón (1795-2026), significa alimentar una huella imborrable en el imaginario del pueblo afrovenezolano. Su figura representa el cimarronaje permanente en las luchas contemporáneas por la reivindicación y contra el racismo, la discriminación racial y sus formas conexas”.
Afirmó que recordar a este revolucionario invita a seguir fortaleciendo las políticas públicas, “una deuda histórica con el 51% de la población afrovenezolana”.


“Es necesario recordar a Juan Ramón Lugo y a la profesora Fulvia Polanco, quienes rescataron del olvido la gesta libertaria de Chirino y trasladaron sus restos simbólicos al Panteón Nacional”, hace más de tres décadas, relató el intelectual, y continuó detallando que “posteriormente, en 2005, junto a la Red Afrovenezolana, propusieron la Orden al Mérito José Leonardo Chirino y el 10 de mayo como Día de la Afrovenezolanidad, decreto firmado por el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro Moros”.
El investigador afirma que las luchas actuales de la comunidad buscan recuperar su presencia educativa, “no como objetos folclóricos sino como sujetos históricos”, y reformar leyes para “penalizar los actos racistas”. Es urgente “combatir los índices de pobreza casi crónica” e impulsar “circuitos electorales propios”. También es trascendental el “reconocimiento a las espiritualidades afrovenezolanas” y reivindicar “ejes de desarrollo sostenible”. Finalmente, considera vital “recuperar la imagen afro en los medios de comunicación”.
Expresó que “la afrovenezolanidad no se reduce a un folclorismo ingenuo, sino a contribuciones morales, políticas y espirituales, como lo reconoció el presidente Chávez. Esto se recoge en el documental Del Carimbo a la libertad, dirigido por Morris López, donde líderes y lideresas junto a figuras como Aristóbulo Istúriz reconocen esta configuración”.
La madre cultural africana
Según la filósofa Márquez Ugueto, en conversación con un colega investigador, terminó convencida de que es necesario que “asumamos de una vez por todas, desde el autorreconocimiento de nuestra identidad multiétnica y pluricultural, que el primer grito de independencia no fue el 19 de abril de 1810, sino que se produjo mucho antes”, detallando que “esos 15 años de antelación se dan con la Rebelión de José Leonardo Chirino y su crítica a la economía política del racismo”.


Subrayó que sin la independencia de Haití “hubiese sido muy difícil que la Europa imperial pensase en ‘Libertad, Igualdad y Fraternidad’. Sin Haití, quizá hubiese tardado más la insurgencia de un pensamiento republicano propiamente americano y no reconoceríamos hoy, después de dos siglos, la existencia de una geopolítica del cimarronaje en el Caribe que permeó nuestras gestas”.
En cuanto a qué representa la mujer cimarrona para la venezolanidad y su cultura, reveló que está trabajando “en una investigación sobre el reconocimiento del matriarcado Bantú —una gran familia de pueblos y lenguas que incluye a más de 400 grupos diferentes en África— en la afrovenezolanidad. Ella es la madre cultural africana y afrodiaspórica; la criadora de mantuanos desde el cimarronaje doméstico, la hacedora de cumbes y comunidad, y la gestadora de geoculturas africanas en América y Venezuela”.
Se concluyó que la comunidad afrovenezolana aún lucha contra el racismo estructural. Es vital visibilizar casos, como el ataque de grupos violentos a Orlando Figuera en 2017, para evitar naturalizar el odio.
