26 abril, 2026
De San Remo a Caracas

Goudreau, un veterano de las fuerzas especiales de Estados Unidos, es el director de la agencia Silvercorp. Fue quien suscribió un contrato con Juan Guaidó y otros “ilustres ciudadanos” para invadir Venezuela desde Colombia, intentar asesinar al presidente de la República y derrocar al Gobierno Bolivariano. Fue la conocida Operación Gedeón, puesta en marcha en mayo de 2020.

Goudreau pasa a ser noticia, porque en estos días, justo en medio de la acción criminal de grupos que intentaron presentar a Venezuela como sumida en una “escalada insurreccional”, fue arrestado por orden de un tribunal de Tampa, Florida, acusado de conspirar para exportar ilegalmente armas de guerra desde Estados Unidos hacia Colombia. Las armas en referencia son precisamente las que fueron usadas para la incursión en las costas de La Guaira. Reuters describe algunas de las armas “exportadas sin licencia”: armas de fuego tipo AR (fusiles de asalto), dispositivos de visión nocturna, miras láser…
Goudreau fue arrestado el martes 30 en Nueva York. Ese día también fue detenida Yacsi Álvarez, acusada de cómplice. Por supuesto, se declaró inocente. Goudreau junto a dos socios entrenó a unas 60 personas en Colombia para participar en la incursión. Yacsy Alexandra Álvarez Mirabal fue el enlace para hacerles llegar pertrechos y dinero. Según informa La Iguana TV, estuvo presa en una cárcel colombiana, desde donde denunció la complicidad de la Dirección Nacional de Inteligencia colombiana en la operación, por eso se extrañaba de haber sido aprehendida. Nosotros nos sorprendemos de encontrarla ahora libre y en Florida.

Creo que fue Jorge Rodríguez quien comentó una vez, que en estos tiempos de descaro, los gringos niegan todo, para un tiempo después, cuando el tema ya “no sea tendencia”, echarle culpa a algún fulano, que se queda con la culpa de todo. Mientras el poder imperial es siempre inocente.

La moraleja la escriben las bandas delictivas que a una misma señal comenzaron su feria macabra de incendios, destrucción, heridos y amenazas. Tienen que responder hoy por eso. Una cosa es una señora tocando cacerola o un joven que se suma al disparate y otra, muy distinta, son varios criminales armados, muchos de ellos traídos desde Colombia o venidos vía Estados Unidos, en el plan de “repatriación” organizado por los gringos.
centrodescolonizacionvzla.wordpress.com

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