Israel en Gaza. De la economía de ocupación a la economía del genocidio (+Informe ONU en castellano)
Aquí está en castellano el revelador informe De la economía de ocupación a la economía de genocidio preparado por Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Francesca Albanese, dedicado a la participación de la empresas trasnacionales en la expasión sinonistas de Israel sobre Gaza.
Fue presentado el 30 de junio en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que trató la Situación de los derechos humanos en Palestina y otros territorios árabes ocupados, lo que permitió conocer detalles de la participación directa e indirecta del capital mundial en el horror que constituye el genocidio que se comete hoy en Palestina.
Francesca Albanese, quien ha sido sancionada y perseguida por Estados Unidos tras la publicación del informe, dice con claridad en sus conclusiones: El perdurable motor ideológico, político y económico del capitalismo racial ha transformado la economía israelí de desplazamiento-reemplazo de la ocupación en una economía de genocidio.
Esta traducción que se publica para facilitar la lectura del informe, se limita a los 99 puntos centrales. Los llamados a pie de página y los anexos pueden revisarse en la versión original en inglés en el sitio web de las Naciones Unidas.
Lectura obligada.
Sumario
En el presente informe, la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 investiga el entramado empresarial que sostiene el proyecto colonial israelí de desplazamiento y sustitución del pueblo palestino en el territorio ocupado. Mientras los líderes políticos y los gobiernos eluden sus obligaciones, demasiadas entidades corporativas han obtenido beneficios de la economía israelí basada en la ocupación ilegal, el apartheid y, ahora, el genocidio. La complicidad expuesta en el informe es solo la punta del iceberg; ponerle fin no será posible sin hacer que el sector privado, incluidos sus ejecutivos, rinda cuentas. El derecho internacional reconoce distintos grados de responsabilidad —cada uno de los cuales requiere examen y rendición de cuentas—, especialmente en este caso, donde están en juego la autodeterminación y la misma existencia de un pueblo. Este es un paso necesario para poner fin al genocidio y desmantelar el sistema global que lo ha permitido.
I. Introducción
1. Las empresas coloniales y los genocidios asociados han estado históricamente impulsados y facilitados por el sector corporativo. Los intereses comerciales han contribuido al despojo de las tierras de los pueblos indígenas, una forma de dominación conocida como “capitalismo racial colonial”. Este fenómeno refleja una dinámica de explotación y control, donde los recursos naturales y los derechos de los pueblos originarios son sistemáticamente violados en nombre del beneficio económico. Lo mismo ocurre con la colonización israelí de las tierras palestinas, su expansión dentro del territorio palestino ocupado y la institucionalización de un régimen de apartheid colonial de asentamiento. Este sistema perpetúa las injusticias y el sufrimiento de los palestinos, excluyéndolos de una vida digna. Tras haber negado durante décadas el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, Israel está ahora poniendo en peligro la propia existencia del pueblo palestino en Palestina, lo que genera un clima de tensión y conflicto en la región que afecta no solo a los habitantes locales, sino también a la comunidad internacional.
2. El papel de las entidades corporativas en el sostenimiento de la ocupación israelí ilegal y su actual campaña genocida en Gaza es el tema del presente informe de investigación, que se centra en cómo los intereses empresariales sustentan la lógica dual del colonialismo de asentamiento israelí de desplazamiento y sustitución, destinada a despojar y borrar a los palestinos de sus tierras. La Relatora Especial analiza el papel de las entidades corporativas en diversos sectores: fabricantes de armas, empresas tecnológicas, empresas constructoras, industrias extractivas y de servicios, bancos, fondos de pensiones, aseguradoras, universidades y organizaciones benéficas. Estas entidades facilitan la negación del derecho a la autodeterminación y otras violaciones estructurales en el territorio palestino ocupado, incluyendo la ocupación, la anexión y crímenes de apartheid y genocidio, así como una larga lista de crímenes conexos y violaciones de derechos humanos, que van desde la discriminación, la destrucción arbitraria, el desplazamiento forzado y el saqueo, hasta las ejecuciones extrajudiciales y la inanición.
3. Si se hubiera llevado a cabo una debida diligencia adecuada en materia de derechos humanos, las entidades corporativas habrían cesado hace tiempo su participación en la ocupación israelí. En cambio, después de octubre de 2023, los actores corporativos han contribuido a la aceleración del proceso de desplazamiento y sustitución mediante la campaña militar que ha pulverizado Gaza y provocado el mayor desplazamiento de palestinos en Cisjordania desde 1967.
4. Si bien es imposible reflejar plenamente la magnitud y el alcance de décadas de connivencia empresarial en la explotación del territorio palestino ocupado, el presente informe expone la integración de las economías de la ocupación colonial de asentamiento y del genocidio. En él, la Relatora Especial hace un llamado a exigir rendición de cuentas a las entidades corporativas y a sus ejecutivos, tanto a nivel nacional como internacional: las actividades comerciales que permiten y se benefician de la destrucción de vidas inocentes deben cesar. Las entidades corporativas deben negarse a ser cómplices de violaciones de derechos humanos y crímenes internacionales, o de lo contrario, deben ser responsabilizadas.
II. Metodología
5. En el presente informe, el término “entidades corporativas” se refiere a empresas comerciales, corporaciones multinacionales, entidades con y sin fines de lucro, ya sean privadas, públicas o de propiedad estatal. La responsabilidad empresarial se aplica independientemente del tamaño, sector, contexto operativo, propiedad y estructura de la entidad.
6. En el informe, la Relatora Especial se basa en una amplia literatura, especialmente la producida por la sociedad civil y por el Grupo de Trabajo sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales y otras empresas comerciales, acerca de cómo Israel ha creado y mantenido su propia economía mediante la ocupación, así como una economía cautiva para los palestinos.
7. La Relatora Especial también se basa en la base de datos establecida por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), en virtud de las resoluciones 31/36 y 53/25 del Consejo de Derechos Humanos, y la sitúa dentro de la matriz más amplia de la ocupación ilegal israelí. La base de datos del ACNUDH enumera únicamente las empresas comerciales que han “permitido, facilitado y obtenido beneficios directa e indirectamente de la construcción y expansión de los asentamientos”.
8. La Relatora Especial elaboró una base de datos de aproximadamente 1.000 entidades corporativas, a partir del número sin precedentes de aportaciones recibidas —más de 200— tras su convocatoria de información durante la preparación de la investigación. Esto permitió trazar un mapa de cómo entidades empresariales de todo el mundo han estado implicadas en violaciones de derechos humanos y crímenes internacionales en el territorio palestino ocupado. Más de 45 entidades mencionadas en el informe fueron debidamente informadas de los hechos que llevaron a la Relatora Especial a formular una serie de acusaciones: 15 respondieron. La compleja red de estructuras corporativas —y los vínculos a menudo ocultos entre empresas matrices y filiales, franquicias, empresas conjuntas, licenciatarias, etc.— implica a muchas más. La investigación que sustenta el presente informe demuestra hasta qué punto las corporaciones se esfuerzan por ocultar su complicidad.
9. El informe se complementa con el anexo adjunto, que ofrece una visión general del marco jurídico pertinente.
III. Contexto jurídico
10. El derecho que regula la responsabilidad corporativa tiene raíces profundas en la relación histórica entre el despojo violento y el poder privado, así como en el legado de la connivencia empresarial con el colonialismo de asentamiento y la segregación racial.
11. Las primeras compañías con carta real, a las que se concedieron amplios poderes similares a los de los Estados, evolucionaron gradualmente hacia corporaciones privadas de “responsabilidad limitada” a medida que el comercio intercolonial se volvía vital para las economías europeas. Las potencias coloniales continuaron confiando en estas relaciones para externalizar, ocultar y eludir la responsabilidad por el despojo y la esclavización de los pueblos indígenas y la expropiación de sus recursos. Las corporaciones no solo han heredado los beneficios de este velo jurídico de separación, sino que también han emergido como actores que influyen en la configuración del derecho internacional.
12. En la actualidad, algunos conglomerados empresariales superan el producto interno bruto (PIB) de Estados soberanos enteros. A menudo ejercen más poder —político, económico y discursivo— que los propios Estados, y gozan de un reconocimiento creciente como titulares de derechos, sin que existan aún obligaciones correspondientes suficientes. Esta asimetría de un poder inmenso sin una rendición de cuentas adecuadamente exigible pone de manifiesto una brecha fundamental en la gobernanza global.
13. Las corporaciones y sus Estados de origen —principalmente Estados pertenecientes a la “minoría global”— continúan explotando desigualdades estructurales arraigadas en el despojo colonial. Mientras tanto, los sistemas regulatorios más débiles en los Estados anteriormente colonizados, junto con las prioridades de desarrollo e inversión, permiten que las corporaciones eludan con frecuencia la rendición de cuentas.
14. No obstante, existen precedentes importantes. Los juicios a industriales posteriores al Holocausto, como el juicio a I.G. Farben, sentaron las bases para el reconocimiento de la responsabilidad penal internacional de los ejecutivos corporativos por su participación en crímenes internacionales. Al abordar la complicidad empresarial en el apartheid, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica contribuyó a definir la responsabilidad corporativa en violaciones de derechos humanos. El aumento de litigios a nivel nacional e internacional indica una tendencia creciente hacia la rendición de cuentas del sector empresarial.
15. El caso de Palestina pone a prueba aún más las normas internacionales.
16. En la actualidad, los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos establecen el marco normativo para el cumplimiento del derecho internacional por parte de los Estados y las entidades corporativas. Los Estados tienen la obligación principal de prevenir, investigar, sancionar y reparar los abusos contra los derechos humanos cometidos por terceros, y pueden incumplir sus obligaciones si no lo hacen. Los Principios Rectores cristalizan las normas de derechos humanos aplicables a la conducta empresarial, las cuales se aplican independientemente de que los Estados cumplan o no sus obligaciones primarias. El derecho internacional humanitario y el derecho penal también imponen obligaciones y responsabilidades específicas a los actores privados, siendo las jurisdicciones nacionales las responsables principales de su aplicación.
17. Los Principios Rectores establecen un continuo de responsabilidades, según si las entidades corporativas causan, contribuyen o están directamente vinculadas con impactos adversos sobre los derechos humanos. En contextos de conflicto, las empresas deben aplicar una debida diligencia reforzada en materia de derechos humanos para identificar riesgos y ajustar su conducta. La responsabilidad de las entidades corporativas se determinará en función de sus acciones y del impacto en los derechos humanos: la debida diligencia no es suficiente para eximirlas de responsabilidad. Como mínimo, las entidades corporativas vinculadas directamente con impactos sobre los derechos humanos deben ejercer su influencia o considerar la finalización de sus actividades o relaciones. No actuar en consecuencia puede dar lugar a responsabilidades legales. Cuando las violaciones constituyen crímenes, los ejecutivos corporativos e, incluso cada vez más, las propias entidades, pueden ser responsabilizados por su conocimiento y su contribución material a dichos crímenes.
18. En el territorio palestino ocupado, sobre la base de décadas de violaciones de derechos humanos y crímenes documentados, los desarrollos judiciales recientes no dejan lugar a dudas de que cualquier participación empresarial en algún componente de la ocupación está vinculada con violaciones de normas de jus cogens y con crímenes internacionales (véase el anexo). Citando la segregación racial y el apartheid, las violaciones del derecho a la autodeterminación y la prohibición del uso de la fuerza, la Corte Internacional de Justicia afirmó de manera inequívoca la ilegalidad de la presencia de Israel, incluida su presencia militar, sus colonias y su infraestructura y control de recursos. Además, las atrocidades cometidas desde octubre de 2023 dieron lugar a procedimientos por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia, y por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional. La Corte Internacional de Justicia ha ordenado a Israel detener la creación de condiciones que destruyen la vida y recordó recientemente a los Estados sus obligaciones internacionales de evitar la transferencia de armas que puedan ser utilizadas para violar las convenciones internacionales.
19. Estas decisiones imponen a las entidades corporativas una responsabilidad prima facie de no involucrarse y/o de retirarse total e incondicionalmente de cualquier actividad relacionada, así como de garantizar que cualquier relación o actividad con los palestinos contribuya a permitir su autodeterminación.
20. Cuando las entidades corporativas continúan sus actividades y relaciones con Israel —incluidos su economía, sector militar y sectores público y privado vinculados al territorio palestino ocupado— pueden ser consideradas responsables de haber contribuido, a sabiendas, a:
a) La violación del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación;
b) La anexión del territorio palestino, el mantenimiento de una ocupación ilegal y, por tanto, el crimen de agresión y las violaciones conexas de derechos humanos;
c) Crímenes de apartheid y genocidio;
d) Otros crímenes y violaciones conexos.
21. Tanto las leyes penales como las civiles en diversas jurisdicciones pueden invocarse para exigir responsabilidad a las entidades corporativas o a sus ejecutivos por violaciones de derechos humanos y/o crímenes contemplados en el derecho internacional.
IV. De la economía de ocupación colonial de asentamiento a la economía del genocidio
22. El colonialismo de asentamiento implica la extracción y el beneficio económico, así como la colonización de la tierra mediante la expulsión de sus propietarios. En Palestina, históricamente, las empresas han impulsado y facilitado el proceso de desplazamiento y sustitución de la población árabe, lo cual constituye la base de la lógica de borrado propia del colonialismo de asentamiento. El Fondo Nacional Judío, una entidad corporativa dedicada a la compra de tierras fundada en 1901, contribuyó a planificar y ejecutar la eliminación gradual de los palestinos árabes, un proceso que se intensificó con la Nakba y que ha continuado desde entonces.
23. Con la ayuda cada vez mayor de entidades corporativas, Israel ha impulsado el despojo y desplazamiento de la población palestina, especialmente después de 1967. El sector empresarial ha contribuido materialmente a este proceso proporcionando a Israel las armas y maquinaria necesarias para destruir viviendas, escuelas, hospitales, lugares de ocio y de culto, medios de vida y activos productivos como olivares y huertos; para segregar y controlar comunidades; y para restringir el acceso a los recursos naturales. Al contribuir a la militarización y al fomento de la presencia ilegal israelí en el territorio palestino ocupado, el sector corporativo ha colaborado en la creación de las condiciones para la limpieza étnica del pueblo palestino.
24. Las entidades corporativas han desempeñado un papel clave en el estrangulamiento de la economía palestina, sustentando la expansión israelí en tierras ocupadas mientras facilitaban la sustitución de la población palestina. Las restricciones draconianas —sobre el comercio y la inversión, la plantación de árboles, la pesca y el acceso al agua para las colonias— han debilitado la agricultura y la industria, convirtiendo al territorio palestino ocupado en un mercado cautivo; las empresas se han lucrado explotando la mano de obra y los recursos palestinos, degradando y desviando recursos naturales, construyendo y abasteciendo colonias, y vendiendo y comercializando los bienes y servicios derivados tanto en Israel como en el territorio palestino ocupado y a nivel mundial. El Acuerdo Interino Israelí-Palestino sobre Cisjordania y la Franja de Gaza (Acuerdos de Oslo II) consolidó esta explotación, institucionalizando de facto el monopolio israelí sobre el 61 % de Cisjordania, rica en recursos (Área C). Israel obtiene beneficios de esta explotación, mientras que cuesta a la economía palestina al menos un 35 % de su producto interno bruto.
25. Las instituciones financieras y académicas también han facilitado las condiciones para el desplazamiento y sustitución del pueblo palestino. Bancos, empresas de gestión de activos, fondos de pensiones y aseguradoras han canalizado financiación hacia la ocupación ilegal. Las universidades —centros de crecimiento intelectual y de poder— han sustentado la ideología política que respalda la colonización de las tierras palestinas, han desarrollado armamento y han ignorado o incluso respaldado la violencia sistémica, mientras que las colaboraciones académicas internacionales han ocultado el borrado del pueblo palestino bajo un velo de aparente neutralidad académica.
26. Después de octubre de 2023, los sistemas de control, explotación y despojo de larga data se transformaron en infraestructuras económicas, tecnológicas y políticas movilizadas para infligir violencia masiva y destrucción a gran escala. Las entidades que previamente facilitaban y se beneficiaban de la eliminación y el borrado de los palestinos dentro de la economía de ocupación, lejos de retirarse, participan ahora en la economía del genocidio.
27. Las siguientes secciones ilustran cómo ocho sectores clave, que operan de manera separada pero interdependiente a través de los pilares centrales de la economía colonial de asentamiento basada en el desplazamiento y la sustitución, se han adaptado a sus prácticas genocidas.
A. Desplazamiento
28. Después de octubre de 2023, las armas y tecnologías militares utilizadas para promover la expulsión del pueblo palestino se han convertido en herramientas de matanza y destrucción masiva, haciendo que Gaza y partes de Cisjordania sean inhabitables. Las tecnologías de vigilancia y encarcelamiento, que normalmente se utilizan para imponer la segregación o el apartheid, se han transformado en instrumentos para el ataque indiscriminado contra la población palestina. La maquinaria pesada, anteriormente utilizada para demoler viviendas, destruir infraestructuras y apoderarse de recursos en Cisjordania, ha sido reutilizada para arrasar el paisaje urbano de Gaza, impidiendo que las poblaciones desplazadas regresen y se reconstituyan como comunidad.
Sector militar: el negocio de la eliminación
29. La violencia militarizada creó el Estado de Israel y sigue siendo el motor de su proyecto colonial de asentamiento. Los fabricantes de armas israelíes e internacionales han desarrollado sistemas cada vez más eficaces para expulsar a los palestinos de sus tierras. Mediante la colaboración y la competencia entre ellos, han perfeccionado tecnologías que permiten a Israel intensificar la opresión, la represión y la destrucción.
30. La ocupación prolongada y las campañas militares repetidas han servido como campo de pruebas para capacidades militares de última generación: plataformas de defensa aérea, drones, herramientas de selección de objetivos impulsadas por inteligencia artificial e incluso el programa F-35 liderado por Estados Unidos. Posteriormente, estas tecnologías se comercializan como “probadas en combate”.
31. El complejo militar-industrial se ha convertido en la columna vertebral económica del Estado. Entre 2020 y 2024, Israel fue el octavo mayor exportador de armas a nivel mundial. Las dos empresas de armamento israelí más destacadas —Elbit Systems, establecida inicialmente como una asociación público-privada y posteriormente privatizada, y la estatal Israel Aerospace Industries— se encuentran entre los 50 principales fabricantes de armas del mundo. Desde 2023, Elbit Systems ha cooperado estrechamente en las operaciones militares israelíes, integrando personal clave en el Ministerio de Defensa, y fue galardonada con el Premio de Defensa de Israel 2024. Elbit Systems e Israel Aerospace Industries proporcionan un suministro nacional fundamental de armamento y refuerzan las alianzas militares de Israel mediante la exportación de armas y el desarrollo conjunto de tecnología militar.
32. Las asociaciones internacionales que proporcionan armamento y apoyo técnico han incrementado la capacidad de Israel para perpetuar el apartheid y, más recientemente, para sostener su ofensiva contra Gaza. Israel se beneficia del mayor programa de adquisición de defensa de su historia: el del caza F-35, liderado por la empresa estadounidense Lockheed Martin, junto con al menos otras 1.650 empresas, incluida la fabricante italiana Leonardo S.p.A, y ocho Estados. Componentes y piezas fabricados en todo el mundo contribuyen a la flota israelí de F-35, que Israel personaliza y mantiene en colaboración con Lockheed Martin y empresas nacionales. Israel fue el primer país en utilizar el F-35 en combate, en 2018, y el primero en usarlo en “modo bestia” en 2025. Los cazas F-35 y F-16 de Lockheed Martin, pilares de la fuerza aérea israelí, poseen una considerable capacidad de transporte y potencia de fuego, incluyendo bombas guiadas GBU-31 (JDAM) y bombas no guiadas MK-84 de 2.000 libras; un F-35 puede transportar más de 18.000 libras de bombas. Después de octubre de 2023, los F-35 y F-16 han sido esenciales para dotar a Israel de una capacidad aérea sin precedentes, permitiéndole arrojar unas 85.000 toneladas de bombas —en su mayoría no guiadas— que han causado la muerte o heridas a más de 179.411 palestinos y han arrasado Gaza.
33. Los drones, hexacópteros y cuadricópteros también se han convertido en omnipresentes máquinas de matar en los cielos de Gaza. Los drones, en su mayoría desarrollados y suministrados por Elbit Systems e Israel Aerospace Industries, han volado durante mucho tiempo junto a los cazas, vigilando a la población palestina y proporcionando inteligencia sobre objetivos. En las últimas dos décadas, con el apoyo de estas empresas y mediante colaboraciones con instituciones como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), los drones utilizados por Israel han incorporado sistemas de armas automatizadas y la capacidad de volar en formación de enjambre.
34. Para suministrar estas armas a Israel y facilitar las transacciones de exportación e importación de armamento, los fabricantes dependen de una red de intermediarios, incluidos bufetes de abogados, firmas de auditoría y consultoría, así como traficantes, agentes y corredores de armas. Proveedores como la empresa japonesa FANUC Corporation suministran maquinaria robótica para las líneas de producción de armas, incluidas las de Israel Aerospace Industries, Elbit Systems y Lockheed Martin. Empresas de transporte marítimo, como la danesa A.P. Moller – Maersk A/S, transportan componentes, piezas, armas y materias primas, manteniendo un flujo constante de equipos militares suministrados por Estados Unidos después de octubre de 2023.
35. Para empresas israelíes como Elbit Systems e Israel Aerospace Industries, el genocidio en curso ha resultado ser un negocio rentable. El aumento del 65 % en el gasto militar israelí de 2023 a 2024 —que ascendió a 46.500 millones de dólares, uno de los más altos per cápita a nivel mundial— generó un fuerte incremento en sus beneficios anuales. Las empresas extranjeras de armamento, especialmente los productores de municiones y explosivos, también obtienen beneficios.
Vigilancia y encarcelamiento: el lado oscuro de la “nación start-up”
36. La represión del pueblo palestino se ha automatizado progresivamente, con empresas tecnológicas que proporcionan infraestructuras de doble uso para integrar la recopilación masiva de datos y la vigilancia, mientras se benefician del territorio palestino ocupado como un campo de pruebas único para la tecnología militar. Impulsados por gigantes tecnológicos estadounidenses que han establecido filiales y centros de investigación y desarrollo en Israel, las alegaciones de necesidades de seguridad por parte de Israel han fomentado avances sin precedentes en servicios de encarcelamiento y vigilancia, desde redes de cámaras de circuito cerrado (CCTV), vigilancia biométrica, redes avanzadas de puntos de control, “muros inteligentes” y vigilancia mediante drones, hasta computación en la nube, inteligencia artificial y análisis de datos que apoyan al personal militar desplegado sobre el terreno.
37. Las empresas tecnológicas israelíes suelen surgir a partir de infraestructuras y estrategias militares, como es el caso del NSO Group, fundado por exmiembros de la Unidad 8200. Su software espía Pegasus, diseñado para la vigilancia encubierta de teléfonos inteligentes, ha sido utilizado contra activistas palestinos y licenciado globalmente para espiar a líderes, periodistas y defensores de derechos humanos. Exportada bajo la Ley de Control de Exportaciones de Defensa, la tecnología de vigilancia del NSO Group permite una “diplomacia del espionaje” mientras refuerza la impunidad estatal.
38. IBM opera en Israel desde 1972, formando a personal militar y de inteligencia —especialmente de la Unidad 8200— para el sector tecnológico y el ecosistema de start-ups. Desde 2019, IBM Israel opera y actualiza la base de datos central de la Autoridad de Población e Inmigración, permitiendo la recolección, almacenamiento y uso gubernamental de datos biométricos de palestinos, y respaldando el régimen discriminatorio de permisos impuesto por Israel. Antes de IBM, Hewlett Packard Enterprises (HPE) gestionaba la base de datos y su filial israelí sigue proporcionando servidores. Hewlett Packard (HP) ha facilitado durante años los sistemas de apartheid de Israel, suministrando tecnología a la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), al servicio penitenciario y a la policía. Desde la escisión de la empresa en 2015 en Hewlett Packard Enterprises y HP Inc., las relaciones empresariales se han vuelto más opacas.
39. Microsoft está presente en Israel desde 1991, donde ha desarrollado su mayor centro fuera de Estados Unidos. Sus tecnologías están integradas en el servicio penitenciario, la policía, las universidades y las escuelas —incluidas las situadas en las colonias—. Desde 2003, Microsoft ha venido integrando sus sistemas y tecnología civil en el ejército israelí, al tiempo que adquiere start-ups israelíes de ciberseguridad y vigilancia.
40. A medida que los sistemas israelíes de apartheid, control militar y control de la población generan volúmenes cada vez mayores de datos, su dependencia del almacenamiento y la computación en la nube ha crecido. En 2021, Israel adjudicó a Alphabet Inc. (Google) y Amazon.com, Inc. un contrato de 1.200 millones de dólares (Proyecto Nimbus), financiado en gran parte por el Ministerio de Defensa, para proporcionar infraestructura tecnológica fundamental.
41. Microsoft, Alphabet y Amazon otorgan a Israel un acceso prácticamente total a sus tecnologías de computación en la nube e inteligencia artificial, mejorando sus capacidades de procesamiento de datos, toma de decisiones, vigilancia y análisis. En octubre de 2023, cuando la nube militar interna de Israel se saturó, Microsoft, mediante su plataforma Azure, y el consorcio del Proyecto Nimbus intervinieron proporcionando infraestructura crítica de nube e inteligencia artificial. Sus servidores ubicados en Israel garantizan la soberanía de los datos y un escudo contra la rendición de cuentas, bajo contratos favorables que ofrecen mínimas restricciones o supervisión. En julio de 2024, un coronel israelí describió la tecnología en la nube como un arma en todos los sentidos del término, citando explícitamente a estas empresas.
42. El ejército israelí ha desarrollado sistemas de inteligencia artificial como “Lavender”, “Gospel” y “Where’s Daddy?” para procesar datos y generar listas de objetivos, redefiniendo la guerra moderna y evidenciando la naturaleza de doble uso de la inteligencia artificial. Palantir Technologies Inc., cuya colaboración tecnológica con Israel es anterior a octubre de 2023, amplió su apoyo al ejército israelí después de esa fecha. Existen motivos razonables para creer que Palantir ha proporcionado tecnología de policía predictiva automatizada, infraestructura básica de defensa para la rápida construcción y despliegue de software militar, y su Plataforma de Inteligencia Artificial, que permite la integración en tiempo real de datos del campo de batalla para la toma automatizada de decisiones. En enero de 2024, Palantir anunció una nueva asociación estratégica con Israel y celebró una reunión de su junta directiva en Tel Aviv “en señal de solidaridad”; en abril de 2025, el director ejecutivo de Palantir respondió a las acusaciones de que Palantir había contribuido a la muerte de palestinos en Gaza afirmando: “en su mayoría terroristas, eso es cierto”. Ambos incidentes reflejan el conocimiento y la intencionalidad a nivel ejecutivo respecto al uso ilícito de la fuerza por parte de Israel, así como el incumplimiento del deber de prevenir tales actos o de retirarse de esa colaboración.
43. Israel, conocida como la “nación start-up”, impulsada por el auge global de la securitización tras el 11 de septiembre, ha recibido un impulso significativo a través del genocidio. Ocupa el primer lugar mundial en número de start-ups per cápita, con un crecimiento del 143 % en start-ups de tecnología militar en 2024, y con la tecnología representando el 64 % de las exportaciones israelíes durante el genocidio.
Apariencia civil: maquinaria pesada al servicio de la destrucción colonial de asentamiento
44. Las tecnologías civiles han servido durante mucho tiempo como herramientas de doble uso al servicio de la ocupación colonial de asentamiento. Las operaciones militares israelíes dependen en gran medida de equipos de los principales fabricantes mundiales para “desarraigar” a los palestinos de sus tierras, mediante la demolición de viviendas, edificios públicos, tierras de cultivo, carreteras y otras infraestructuras vitales. Desde octubre de 2023, esta maquinaria ha sido fundamental para dañar y destruir el 70 % de las estructuras y el 81 % de las tierras cultivables en Gaza.
45. Durante décadas, Caterpillar Inc. ha suministrado a Israel equipos utilizados para demoler viviendas e infraestructuras palestinas, tanto a través del programa estadounidense de Financiación Militar Extranjera como mediante un licenciatario exclusivo integrado por ley israelí en el ejército. En colaboración con empresas como Israel Aerospace Industries, Elbit Systems y RADA Electronic Industries (propiedad de Leonardo DRS, Inc.), Israel ha convertido el bulldozer D9 de Caterpillar en un arma esencial automatizada y de control remoto, desplegada en casi todas las actividades militares desde el año 2000 para despejar líneas de incursión, “neutralizar” territorios y matar palestinos. Desde octubre de 2023, se ha documentado el uso de equipos Caterpillar para realizar demoliciones masivas —incluidas viviendas, mezquitas e infraestructuras esenciales para la vida—, asaltar hospitales y enterrar vivos a palestinos heridos. En 2025, Caterpillar obtuvo un nuevo contrato multimillonario con Israel.
46. La empresa coreana HD Hyundai y su filial parcialmente propiedad Doosan, junto con el grupo sueco Volvo y otros importantes fabricantes de maquinaria pesada, han estado vinculados desde hace tiempo a la destrucción de propiedades palestinas, suministrando equipos a través de distribuidores israelíes con licencia exclusiva. El distribuidor autorizado de Volvo figura en la base de datos del ACNUDH y, junto con Volvo, es copropietario de Merkavim Transportation Technologies Ltd., que fabrica autobuses blindados vendidos para el servicio de las colonias. Desde al menos 2007, la maquinaria de Volvo se ha utilizado para arrasar áreas palestinas, incluidas Jerusalén Este y Masafer Yatta. Durante más de una década, la maquinaria de HD Hyundai se ha usado para demoler viviendas palestinas y arrasar tierras agrícolas, incluidos olivares. Después de octubre de 2023, Israel incrementó el uso de los equipos de estas empresas en la destrucción urbana de Gaza, incluyendo el allanamiento de Rafah y Jabalia, tras lo cual el ejército ocultó sus logotipos.
47. Estas empresas han continuado abasteciendo el mercado israelí a pesar de la abundante evidencia del uso criminal de esta maquinaria por parte de Israel y de los reiterados llamados de organizaciones de derechos humanos para cortar lazos. Los proveedores pasivos se convierten así en colaboradores deliberados de un sistema de desplazamiento.
B. Sustitución
48. Mientras los actores corporativos han contribuido a la destrucción de la vida palestina en el territorio palestino ocupado, también han participado en la construcción de lo que la reemplaza: la edificación de colonias y su infraestructura, la extracción y el comercio de materiales, energía y productos agrícolas, y la promoción del turismo hacia las colonias como si fueran destinos vacacionales normales. Después de octubre de 2023, estas actividades han sostenido un crecimiento sin precedentes del proyecto de asentamientos, con entidades corporativas que continúan impulsando y beneficiándose de la creación de condiciones de vida diseñadas para destruir a la población palestina, incluyendo el casi total corte del suministro de agua, electricidad y combustible.
Construcción: un hogar sobre tierra robada
49. Más de 371 colonias y asentamientos ilegales han sido construidos, abastecidos y comercializados por empresas que facilitan la sustitución, por parte de Israel, de la población nativa en el territorio palestino ocupado. En 2024, esto se intensificó después de que la administración de las colonias pasara del ámbito militar al gobierno civil y se duplicara el presupuesto del Ministerio de Construcción y Vivienda, asignándose 200 millones de dólares para la construcción de colonias. De noviembre de 2023 a octubre de 2024, Israel estableció 57 nuevas colonias y asentamientos, con empresas israelíes e internacionales suministrando maquinaria, materias primas y apoyo logístico.
50. Las excavadoras y equipos pesados de Caterpillar, HD Hyundai y Volvo se han utilizado en la construcción de colonias ilegales durante al menos 10 años. La empresa alemana Heidelberg Materials AG, a través de su filial Hanson Israel, ha contribuido al saqueo de millones de toneladas de roca dolomita de la cantera Nahal Raba, en tierras confiscadas a aldeas palestinas en Cisjordania. En 2018, Hanson Israel ganó una licitación pública para suministrar materiales de esa cantera para la construcción de colonias, y desde entonces ha agotado casi por completo la cantera, lo que ha llevado a solicitudes continuas de expansión.
51. Varias empresas han contribuido al desarrollo de carreteras e infraestructuras de transporte público fundamentales para el establecimiento y la expansión de las colonias, conectándolas con Israel mientras excluyen y segregan a los palestinos. La empresa española/vasca Construcciones Auxiliar de Ferrocarriles se unió a un consorcio con una empresa incluida en la base de datos del ACNUDH para mantener y ampliar la Línea Roja del tranvía ligero de Jerusalén y construir la nueva Línea Verde, en un momento en que otras empresas se habían retirado debido a la presión internacional. Estas líneas incluyen 27 kilómetros de nuevas vías y 50 nuevas estaciones en Cisjordania, conectando las colonias con Jerusalén Oeste. Se han utilizado excavadoras y maquinaria de Doosan y Volvo, y la filial de Heidelberg suministró materiales para un puente del tranvía.
52. Las empresas inmobiliarias venden propiedades en las colonias a compradores israelíes e internacionales. El grupo inmobiliario global Keller Williams Realty LLC, a través de su franquiciado israelí KW Israel, ha tenido sucursales ubicadas en las colonias. En marzo de 2024, Keller Williams, mediante otro franquiciado, Home in Israel, organizó una gira de promoción inmobiliaria en Canadá y Estados Unidos, patrocinada conjuntamente con varias empresas que desarrollan y comercializan miles de apartamentos en las colonias.
El control de los recursos naturales: la incubadora de condiciones de vida destinadas a destruir
53. Desde 1967, Israel ha ejercido un control sistemático sobre los recursos naturales palestinos, construyendo infraestructuras que integran sus colonias en los sistemas nacionales israelíes y consolidando la dependencia palestina respecto a ellos.
54. Cuando el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, ordenó un “asedio total” sobre Gaza el 9 de octubre de 2023, cortando instantáneamente el suministro de agua, electricidad y combustible, esta dependencia diseñada —concebida para desplazar y controlar la vida— se activó como herramienta de genocidio. Dichos suministros nunca se han restablecido por completo, contribuyendo así a la creación deliberada de condiciones de vida destinadas a provocar la destrucción del pueblo palestino como grupo. Por esta razón, el control de los recursos en Cisjordania —que se intensificó después de octubre de 2023— no puede considerarse aislado respecto a la destrucción que se desarrolla en Gaza.
Agua
55. Israel obliga a los palestinos a comprar agua extraída de dos importantes acuíferos situados en su propio territorio, a precios inflados y con un suministro intermitente. La empresa nacional israelí de agua, Mekorot, ostenta el monopolio del suministro de agua en el territorio palestino ocupado. En Gaza, más del 97 % del agua procedente del acuífero costero no cumple las normas de calidad del agua establecidas por la Organización Mundial de la Salud, lo que obliga a los residentes a depender de las tuberías de Mekorot para obtener la mayor parte de su agua potable. Durante al menos los seis primeros meses posteriores a octubre de 2023, Mekorot operó sus tuberías de Gaza al 22 % de su capacidad, dejando áreas como la ciudad de Gaza sin agua el 95 % del tiempo, contribuyendo activamente a la transformación del agua en un instrumento de genocidio.
Electricidad, gas y combustible
56. Las empresas energéticas internacionales han alimentado el genocidio israelí, altamente dependiente del consumo energético. Dependiente de las importaciones de combustible y carbón, Israel mantiene una infraestructura energética integrada que abastece tanto a Israel como al territorio palestino ocupado, suministrando electricidad de forma ininterrumpida a los colonos ilegales mientras controla y bloquea el acceso de los palestinos. La central eléctrica de Gaza cubría solo entre el 10 y el 20% de las necesidades eléctricas de Gaza, lo que obligaba a depender en gran medida del combustible para generadores y de las líneas de suministro israelíes. Desde octubre de 2023, Israel ha cortado el suministro energético a la mayor parte de Gaza. Sin electricidad ni combustible, la mayoría de las bombas de agua, los hospitales y el transporte alcanzaron el borde del colapso total; los sistemas de saneamiento colapsados contribuyeron al resurgimiento de enfermedades como la poliomielitis; y las plantas desalinizadoras esenciales se vieron obligadas a cerrar.
57. El carbón utilizado para la generación de electricidad en Israel proviene principalmente de Colombia (que suministró el 60% de las importaciones israelíes de carbón en 2023-2024); las principales proveedoras son la empresa estadounidense Drummond Company, Inc. y la suiza Glencore PLC. Sus respectivas filiales son propietarias de las minas y de los tres puertos implicados en la entrega de 15 cargamentos de carbón a Israel desde octubre de 2023, incluidos seis envíos realizados después de que Colombia suspendiera las exportaciones de carbón a Israel en agosto de 2024. Glencore también participó en los envíos procedentes de Sudáfrica; estos envíos representaron el 15% de las importaciones de carbón de Israel en 2023 y 2024.
58. La empresa estadounidense Chevron Corporation, en consorcio con la israelí NewMed Energy (una filial del Delek Group, incluido en la base de datos del ACNUDH), extrae gas natural de los yacimientos Leviathan y Tamar; en 2023 pagó al gobierno de Israel 453 millones de dólares en regalías e impuestos. El consorcio de Chevron abastece más del 70% del consumo energético israelí. Chevron también se beneficia de su participación en la propiedad del gasoducto del Este del Mediterráneo, que atraviesa territorio marítimo palestino, y de las ventas de gas a Egipto y Jordania. El bloqueo naval de Gaza está vinculado a la protección israelí del suministro de gas de Tamar y del gasoducto del Este del Mediterráneo. En un contexto de creciente brutalidad, la empresa británica BP PLC está ampliando su participación en la economía israelí, con licencias de exploración confirmadas en marzo de 2025 que le permiten explorar las zonas marítimas palestinas explotadas ilegalmente por Israel.
59. BP y Chevron también son los mayores contribuyentes a las importaciones israelíes de petróleo crudo, como principales accionistas del estratégico oleoducto azerí Bakú-Tiflis-Ceyhan y del Consorcio del Oleoducto del Caspio kazajo, respectivamente, y de sus campos petrolíferos asociados. Cada conglomerado suministró efectivamente un 8% del crudo importado por Israel entre octubre de 2023 y julio de 2024, complementado por envíos de crudo procedentes de campos petrolíferos brasileños, donde Petrobras posee la mayor participación, y por combustible para aviones militares. El petróleo de estas empresas abastece dos refinerías en Israel. Desde la refinería de Haifa, dos empresas incluidas en la base de datos del ACNUDH suministran combustible a sus estaciones de servicio en todo Israel y el territorio palestino ocupado, incluidas las colonias, así como al ejército, mediante contratos adjudicados por el gobierno. Desde la refinería de Ashdod, una filial de la empresa Paz Retail and Energy Ltd., también incluida en la base de datos del ACNUDH, suministra combustible para aviones a la Fuerza Aérea israelí que opera en Gaza.
60. Al abastecer a Israel de carbón, gas, petróleo y combustible, estas empresas están contribuyendo a infraestructuras civiles que Israel utiliza para consolidar la anexión permanente y que ahora emplea como herramienta en la destrucción de la vida palestina en Gaza. La misma infraestructura a la que estas empresas suministran recursos ha servido al ejército israelí y a su destrucción tecnológica, intensiva en consumo energético, de Gaza. La naturaleza aparentemente civil de estas infraestructuras no exime a las empresas de su responsabilidad.
Comercio de los frutos de la ilegalidad
Agroindustria
61. La agroindustria ha prosperado gracias al extractivismo y al acaparamiento de tierras liderados por Israel, produciendo bienes y tecnologías al servicio de los intereses coloniales de asentamiento israelí, ampliando su dominio en los mercados y atrayendo inversiones globales, al tiempo que destruye los sistemas alimentarios palestinos y acelera el desplazamiento de la población.
62. Tnuva, el mayor conglomerado alimentario de Israel, actualmente con mayoría accionarial del grupo chino Bright Food (Group) Co., Ltd., se ha beneficiado y ha contribuido al despojo de tierras. El presidente de Tnuva reconoció que “la agricultura… en general y la producción láctea en particular son un recurso estratégico y un pilar importante en el proyecto de asentamientos”. Israel ha utilizado los kibutz y los asentamientos agrícolas para apropiarse de tierras palestinas y reemplazar a la población palestina. Empresas como Tnuva colaboran adquiriendo productos de estas colonias, y luego explotan el mercado cautivo palestino resultante para afianzar su dominio comercial. La dependencia palestina de la industria láctea israelí ha aumentado un 160% en la década posterior a la destrucción, por parte de Israel, de la industria láctea de Gaza en 2014, lo que supuso pérdidas estimadas en 43 millones de dólares para el sector. Tnuva ha absorbido la pérdida del mercado gazatí sin utilizar su considerable influencia para cambiar la situación.
63. Netafim, líder mundial en tecnología de riego por goteo, actualmente en un 80% propiedad de la empresa mexicana Orbia Advance Corporation, ha diseñado su tecnología agrícola en consonancia con las exigencias de expansión de Israel. Mientras mantiene una imagen global de sostenibilidad, la tecnología de Netafim ha facilitado la explotación intensiva del agua y la tierra en Cisjordania, agotando aún más los recursos naturales palestinos, mientras se perfecciona mediante colaboraciones con empresas israelíes de tecnología militar. En el Valle del Jordán, los sistemas de riego facilitados por Netafim han impulsado la expansión de los cultivos israelíes, mientras que los agricultores palestinos —privados de agua y con el 93% de sus tierras sin regar— son expulsados, incapaces de competir con la producción israelí. Además, estas técnicas de riego amenazan con agotar el río Jordán y el Mar Muerto.
64. Empresas como Tnuva y Netafim siguen produciendo seguridad alimentaria para los israelíes, mientras que el sistema alimentario al que pertenecen genera inseguridad alimentaria —e incluso hambruna— para otros. Netafim se presenta como una empresa innovadora y sostenible, mientras perfecciona técnicas ancestrales de explotación colonial.
Comercio minorista global
65. Los productos israelíes, incluidos aquellos provenientes de las colonias, inundan los mercados mundiales a través de grandes cadenas minoristas, a menudo sin ningún control. Para eludir el creciente rechazo internacional, las empresas ocultan el origen mediante etiquetas engañosas, códigos de barras y mezcla de cadenas de suministro, haciendo que la ocupación sea fácilmente comercializable en las estanterías.
66. Los gigantes logísticos globales, como A.P. Moller – Maersk A/S, son esenciales para este ecosistema; durante años han transportado productos de las colonias y de empresas incluidas en la base de datos del ACNUDH directamente a Estados Unidos y otros mercados.
67. En muchos países, no se distingue entre productos procedentes de Israel y los provenientes de sus colonias. Incluso en la Unión Europea, donde el etiquetado es obligatorio, estos productos siguen permitiéndose en el mercado, dejando la responsabilidad en manos de consumidores desinformados. Dada la ilegalidad de las colonias según el derecho internacional, estos productos no deberían comercializarse en absoluto.
68. Cadenas de supermercados —incluidas muchas enumeradas en la base de datos del ACNUDH— y plataformas de comercio electrónico como Amazon.com operan directamente en las colonias, sustentando su economía, permitiendo su expansión y participando en el apartheid mediante la prestación discriminatoria de servicios.
Turismo de ocupación
69. Las principales plataformas de viajes en línea, utilizadas por millones de personas para reservar alojamientos, se benefician de la ocupación al promocionar un turismo que sostiene las colonias, excluye a los palestinos, promueve narrativas coloniales y legitima la anexión.
70. Booking Holdings Inc. y Airbnb, Inc. ofrecen en sus plataformas propiedades y habitaciones de hotel ubicadas en colonias israelíes. Booking.com ha más que duplicado sus anuncios en Cisjordania —de 26 en 2018 a 70 en mayo de 2023— y ha triplicado sus listados en Jerusalén Este, alcanzando 39 propiedades en el año posterior a octubre de 2023. Airbnb también ha incrementado su participación en las colonias, pasando de 139 propiedades listadas en 2016 a 350 en 2025, cobrando hasta un 23 % de comisión. Estos listados están relacionados con la restricción del acceso de los palestinos a sus tierras y con el aumento del riesgo para las aldeas cercanas. En Tekoa, Airbnb permite a los colonos promover la imagen de una “comunidad cálida y acogedora”, blanqueando así la violencia colonial contra la vecina aldea palestina de Tuqu‘.
71. Booking.com y Airbnb figuran en la base de datos del ACNUDH desde 2020. Booking.com puede etiquetar propiedades como “territorio palestino, asentamiento israelí”, pero continúa obteniendo beneficios de las colonias y enfrenta denuncias penales en el Reino de los Países Bajos por el blanqueo de estos ingresos. Airbnb retiró brevemente de su plataforma las propiedades de colonias ilegales en 2018, pero dio marcha atrás bajo presión, optando ahora por donar sus beneficios a causas “humanitarias”, transformando así el lucro de la ocupación en una forma de lavado humanitario.
C. Facilitadores
72. Una lista de facilitadores —entre ellos empresas financieras, de investigación, jurídicas, consultoras, de medios y de publicidad— que durante mucho tiempo han contribuido a sostener la ocupación colonial de asentamiento mediante conocimientos, narrativas, competencias e inversiones, siguen apoyando, obteniendo beneficios y normalizando una economía que opera ahora en modo genocida. Esta sección se centra únicamente en dos facilitadores clave: los sectores financiero y académico.
Financiación de las violaciones
73. El sector financiero canaliza financiación crucial tanto a actores estatales como corporativos responsables de la ocupación y el apartheid israelíes, a pesar de que muchas de estas empresas afirman adherirse a los Principios para la Inversión Responsable y al Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
74. Como principal fuente de financiación del presupuesto estatal israelí, los bonos del tesoro han desempeñado un papel fundamental en la financiación del asalto continuo a Gaza. Entre 2022 y 2024, el presupuesto militar israelí creció del 4,2% al 8,3% del PIB, llevando al presupuesto público a un déficit del 6,8%. Israel financió este aumento desmesurado emitiendo más bonos, incluidos 8.000 millones de dólares en marzo de 2024 y 5.000 millones en febrero de 2025, junto con emisiones en el mercado interno de nuevos shekels [la moneda oficial de Israel]. Algunos de los bancos más grandes del mundo, como BNP Paribas y Barclays, intervinieron para reforzar la confianza del mercado mediante la suscripción de estos bonos del tesoro, tanto internacionales como nacionales, lo que permitió a Israel contener la prima de riesgo a pesar de una rebaja en su calificación crediticia. Empresas de gestión de activos —incluidas BlackRock (68 millones de dólares), Vanguard (546 millones) y PIMCO, filial de Allianz (960 millones)— estuvieron entre al menos 400 inversores de 36 países que los adquirieron. Mientras tanto, la Development Corporation for Israel (también conocida como Israel Bonds) proporciona un servicio de colocación de bonos para el Gobierno de Israel dirigido a particulares y otros inversores extranjeros. Esta corporación triplicó sus ventas anuales de bonos, canalizando casi 5.000 millones de dólares a Israel desde octubre de 2023, ofreciendo a los inversores la opción de enviar los beneficios de las inversiones a organizaciones benéficas que apoyan al ejército israelí y a las colonias.
75. Estas entidades financieras canalizan miles de millones de dólares hacia bonos del tesoro y empresas directamente implicadas en la ocupación y el genocidio israelí. BlackRock (y su filial iShares) y Vanguard figuran entre los mayores inversores institucionales en muchas de estas empresas, manteniendo estas acciones dentro de sus índices de fondos mutuales y fondos cotizados en bolsa (ETFs). BlackRock es el segundo mayor inversor institucional en Palantir (8,6%), Microsoft (7,8%), Amazon.com (6,6%), Alphabet (6,6%) e IBM (8,6 %), y el tercero en Lockheed Martin (7,2%) y Caterpillar (7,5%); Vanguard es el mayor inversor institucional en Caterpillar (9,8%), Chevron (8,9%) y Palantir (9,1 %), y el segundo mayor en Lockheed Martin (9,2 %) y Elbit Systems (2,0%). A través de su gestión de activos, estas empresas implican a universidades, fondos de pensiones y ciudadanos comunes que invierten pasivamente sus ahorros mediante la compra de estos fondos y ETFs. Para tomar decisiones de inversión, estas empresas suelen basarse en índices de referencia desarrollados por firmas de servicios financieros, como FTSE All-World ex-US, J.P. Morgan $ EM Corp Bond UCITS y MSCI ACWI UCITS.
76. Las aseguradoras globales, incluidas Allianz y AXA, también invierten grandes sumas en acciones y bonos vinculados a la ocupación y el genocidio, en parte como reservas de capital para reclamaciones de asegurados y requisitos regulatorios, pero principalmente para generar beneficios. Allianz posee al menos 7.300 millones de dólares y AXA, a pesar de ciertas decisiones de desinversión, sigue invirtiendo al menos 4.090 millones de dólares en empresas mencionadas en el presente informe. Sus pólizas de seguro también respaldan los riesgos que otras empresas necesariamente asumen al operar en Israel y en el territorio palestino ocupado, facilitando así la comisión de abusos contra los derechos humanos y “reduciendo el riesgo” del entorno operativo.
77. Los fondos soberanos y los fondos de pensiones también son financiadores significativos. El mayor fondo soberano del mundo, el Fondo de Pensiones del Gobierno Noruego, afirma contar con las directrices éticas más completas del mundo. Después de octubre de 2023, el Fondo aumentó sus inversiones en empresas israelíes en un 32%, alcanzando los 1.900 millones de dólares. A finales de 2024, el Fondo había invertido 121.500 millones de dólares —el 6,9 % de su valor total— únicamente en empresas mencionadas en el presente informe. La Caisse de dépôt et placement du Québec, que gestiona 473.300 millones de dólares canadienses (328.900 millones de dólares estadounidenses) en fondos de pensiones para seis millones de canadienses, tiene casi 9.600 millones de dólares canadienses (6.670 millones de dólares estadounidenses) invertidos en empresas mencionadas en el informe, a pesar de su política de inversión sostenible y su política de derechos humanos. Entre 2023 y 2024, casi triplicó su inversión en Lockheed Martin, cuadruplicó la inversión en Caterpillar y multiplicó por diez la inversión en HD Hyundai.
78. El sector financiero también permite a las empresas acceder a fondos mediante préstamos y la suscripción de su deuda para su venta en el mercado privado de bonos. De 2021 a 2023, BNP Paribas fue uno de los principales financiadores europeos de la industria armamentística que suministra a Israel, proporcionando 410 millones de dólares en préstamos a Leonardo, entre otros, junto con 5.200 millones de dólares en préstamos y suscripción de bonos para empresas incluidas en la base de datos del ACNUDH. Del mismo modo, en 2024, Barclays otorgó 2.000 millones de dólares en préstamos y suscripción de bonos a empresas de esa base de datos, además de 862 millones a Lockheed Martin y 228 millones a Leonardo.
79. Esta inversión directa se ve respaldada por la decisión de las empresas de asesoría financiera y de las asociaciones de inversión responsable de no considerar las violaciones de derechos humanos en el territorio palestino ocupado al evaluar las inversiones bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG o ESG, por sus siglas en inglés). Esto permite que los fondos de inversión responsable o ética sigan siendo considerados compatibles con los criterios ASG, a pesar de invertir en bonos del gobierno israelí y en acciones de empresas involucradas en violaciones en el territorio palestino ocupado.
80. Todo este entorno ha facilitado un aumento récord del 179 % en los precios de las acciones —calculados en dólares estadounidenses— de las empresas que cotizan en la bolsa de Tel Aviv desde el inicio del asalto a Gaza, lo que equivale a una ganancia de 157.900 millones de dólares.
81. Las organizaciones benéficas basadas en la fe también se han convertido en importantes facilitadoras financieras de proyectos ilegales, incluidos aquellos situados en el territorio palestino ocupado, recibiendo a menudo deducciones fiscales en el extranjero a pesar de marcos regulatorios estrictos sobre actividades caritativas. El Fondo Nacional Judío (KKL-JNF) y sus más de 20 filiales financian la expansión de asentamientos y proyectos vinculados al ámbito militar. Desde octubre de 2023, plataformas como Israel Gives han permitido la recaudación de fondos deducibles de impuestos en 32 países para unidades militares israelíes y colonos. Organizaciones como Christian Friends of Israeli Communities, con sede en Estados Unidos, Dutch Christians for Israel y sus filiales internacionales, enviaron más de 12,25 millones de dólares en 2023 a diversos proyectos que apoyan a las colonias, incluidos algunos que entrenan a colonos extremistas.
82. En Israel, las universidades —especialmente las facultades de derecho, los departamentos de arqueología y los de estudios sobre Oriente Medio— contribuyen a la estructura ideológica del apartheid, promoviendo narrativas alineadas con el Estado, borrando la historia palestina y justificando las prácticas de ocupación. Mientras tanto, los departamentos de ciencia y tecnología funcionan como centros de investigación y desarrollo para las colaboraciones entre el ejército israelí y los contratistas de armas, incluidos Elbit Systems, Israel Aerospace Industries, IBM y Lockheed Martin, contribuyendo así a la producción de herramientas para la vigilancia, el control de multitudes, la guerra urbana, el reconocimiento facial y los asesinatos selectivos, herramientas que son efectivamente probadas sobre la población palestina.
83. Las principales universidades, especialmente de países del llamado “minoría global”, colaboran con instituciones israelíes en áreas que perjudican directamente al pueblo palestino. En el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), los laboratorios llevan a cabo investigaciones sobre armamento y vigilancia financiadas por el Ministerio de Defensa de Israel —siendo este el único financiamiento extranjero de índole militar en el Instituto—. Entre los proyectos destacados financiados por el Ministerio de Defensa israelí se incluyen el control de enjambres de drones —una característica distintiva del asalto israelí a Gaza desde octubre de 2023—, algoritmos de persecución y vigilancia submarina. Entre 2019 y 2024, el Instituto gestionó un fondo inicial de Lockheed Martin que conectaba a estudiantes con equipos en Israel. De 2017 a 2025, Elbit Systems pagó su membresía en el Programa de Enlace Industrial del Instituto, lo que le permitió acceder a investigaciones y a talento humano.
84. El programa Horizonte Europa de la Comisión Europea facilita activamente la colaboración con instituciones israelíes, incluidas aquellas cómplices del apartheid y del genocidio. Desde 2014, la Comisión Europea ha otorgado más de 2.120 millones de euros (2.400 millones de dólares) a entidades israelíes, incluido el propio Ministerio de Defensa de Israel, mientras las instituciones académicas europeas se benefician y refuerzan este entramado. La Universidad Técnica de Múnich recibe 198,5 millones de euros (218 millones de dólares) en financiación de Horizonte Europa, incluidos 11,47 millones de euros (12,6 millones de dólares) destinados a 22 colaboraciones con socios israelíes, tanto empresas militares como tecnológicas. La universidad y Israel Aerospace Industries reciben conjuntamente 792.795,75 euros (868.416 dólares) para desarrollar, junto con otros participantes, tecnología de repostaje de hidrógeno verde, relevante para los drones militares de Israel Aerospace Industries utilizados en Gaza. La universidad también colabora con IBM Israel —responsable del Registro de Población discriminatorio israelí— en sistemas de computación en la nube e inteligencia artificial, dentro de un proyecto financiado con 7,75 millones de euros (8,52 millones de dólares) de fondos Horizonte. Además, participa en un proyecto de 10,76 millones de euros (11,71 millones de dólares) sobre “movilidad urbana compartida fluida” que incluye al Municipio de Jerusalén, una ciudad que refuerza la anexión a través del transporte urbano. Es imposible separar la experiencia que los socios israelíes aportan a estas asociaciones de la experiencia adquirida y utilizada en las violaciones a las que están vinculados.
85. Muchas universidades han mantenido sus lazos con Israel a pesar de la escalada posterior a octubre de 2023. Como uno de los muchos ejemplos británicos, la Universidad de Edimburgo posee casi 25,5 millones de libras esterlinas (31,72 millones de dólares), equivalentes al 2,5% de su fondo de dotación, invertidos en cuatro gigantes tecnológicos —Alphabet, Amazon, Microsoft e IBM—, actores centrales en el aparato de vigilancia israelí y en la destrucción continua de Gaza. Con inversiones directas y en índices, la universidad se sitúa entre las instituciones más financieramente vinculadas en el Reino Unido. Además, colabora con empresas que apoyan las operaciones militares israelíes, como Leonardo S.p.A. y la Universidad Ben-Gurion, mediante el Laboratorio de Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos de esta última, compartiendo investigaciones que la vinculan directamente con los ataques contra palestinos.
86. El análisis presentado en este informe apenas rasga la superficie de la información recibida por la Relatora Especial, quien reconoce el trabajo vital de estudiantes y personal en exigir responsabilidades a las universidades. Esto arroja una nueva luz sobre la represión global de las protestas estudiantiles en los campus: proteger a Israel y salvaguardar los intereses financieros institucionales parece una motivación más probable que combatir el supuesto antisemitismo.
V. Conclusiones
87. Mientras la vida en Gaza es aniquilada y Cisjordania sufre una ofensiva en aumento, el presente informe explica por qué continúa el genocidio llevado a cabo por Israel: porque resulta lucrativo para muchos. Al arrojar luz sobre la economía política de una ocupación que se ha transformado en genocidio, el informe revela cómo la ocupación perpetua se ha convertido en el campo de pruebas ideal para los fabricantes de armas y las grandes tecnológicas, ofreciendo un suministro y demanda ilimitados, escasa supervisión y ninguna rendición de cuentas, mientras inversores e instituciones públicas y privadas obtienen beneficios sin restricciones. Demasiadas entidades corporativas influyentes permanecen financieramente vinculadas de manera inextricable al apartheid y al militarismo israelí.
88. Desde octubre de 2023, mientras el presupuesto de defensa israelí se ha duplicado y en un contexto de caída de la demanda, la producción y la confianza del consumidor, una red internacional de corporaciones ha apuntalado la economía israelí. BlackRock y Vanguard figuran entre los mayores inversores en empresas de armamento fundamentales para el arsenal genocida de Israel. Los principales bancos mundiales han suscrito bonos del tesoro israelí que han financiado la devastación, y los mayores fondos soberanos y fondos de pensiones han invertido ahorros públicos y privados en la economía del genocidio, mientras afirman respetar principios éticos.
89. Las empresas armamentísticas han obtenido beneficios cercanos a niveles récord al abastecer a Israel con armamento de última generación que ha devastado a una población civil prácticamente indefensa. La maquinaria de los gigantes mundiales de la construcción ha sido fundamental para arrasar Gaza, impidiendo el retorno y la reconstitución de la vida palestina. Los conglomerados extractivos de energía y minería, aunque proporcionan fuentes de energía civil, han alimentado las infraestructuras militares y energéticas de Israel, ambas utilizadas para crear condiciones de vida destinadas a destruir al pueblo palestino.
90. Y mientras el genocidio continúa, el proceso inexorable de anexión violenta en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, prosigue. La agroindustria sigue sustentando la expansión del proyecto colonial de asentamientos. Las principales plataformas de turismo en línea siguen normalizando la ilegalidad de las colonias israelíes. Los supermercados globales continúan abasteciéndose de productos procedentes de los asentamientos. Y las universidades de todo el mundo, bajo la apariencia de neutralidad académica, siguen obteniendo beneficios de una economía que opera ya en modo genocida. De hecho, dependen estructuralmente de las colaboraciones y la financiación colonial.
91. Los negocios continúan como si nada, pero nada en este sistema —en el que las empresas son parte integral— es neutral. El motor ideológico, político y económico del capitalismo racial ha transformado la economía israelí de ocupación, basada en el desplazamiento y la sustitución, en una economía del genocidio. Se trata de una “empresa criminal conjunta”, donde los actos individuales contribuyen a una economía en su conjunto que impulsa, abastece y posibilita este genocidio.
92. Las entidades nombradas en el presente informe representan solo una fracción de una estructura mucho más profunda de implicación empresarial, lucrándose y facilitando violaciones y crímenes en el territorio palestino ocupado. Si hubieran aplicado la debida diligencia, las entidades corporativas habrían cesado su colaboración con Israel hace tiempo. Hoy, la exigencia de rendición de cuentas es aún más urgente: cualquier inversión contribuye a mantener un sistema de crímenes internacionales graves.
93. Las obligaciones empresariales en materia de derechos humanos no pueden desvincularse del proyecto colonial de asentamiento ilegal israelí en el territorio palestino ocupado, el cual funciona actualmente como una máquina genocida, a pesar de que la Corte Internacional de Justicia ha ordenado su desmantelamiento total e incondicional. Las relaciones comerciales con Israel deben cesar hasta que finalicen la ocupación y el apartheid y se otorguen las reparaciones correspondientes. El sector corporativo, incluidos sus ejecutivos, debe rendir cuentas como paso necesario para poner fin al genocidio y desmantelar el sistema global de capitalismo racializado que lo sustenta.
VI. Recomendaciones
94. La Relatora Especial insta a los Estados Miembros:
(a) A imponer sanciones y un embargo total de armas a Israel, incluyendo todos los acuerdos existentes y artículos de doble uso como tecnología y maquinaria pesada civil;
(b) A suspender o impedir todos los acuerdos comerciales y relaciones de inversión, e imponer sanciones, incluidas la congelación de activos, a las entidades e individuos involucrados en actividades que puedan poner en peligro a la población palestina;
(c) A aplicar mecanismos de rendición de cuentas, garantizando que las entidades corporativas enfrenten consecuencias legales por su implicación en violaciones graves del derecho internacional.
95. La Relatora Especial insta a las entidades corporativas:
(a) A cesar de forma inmediata todas las actividades comerciales y a terminar las relaciones directamente vinculadas con contribuyentes a o causantes de violaciones de derechos humanos y crímenes internacionales contra el pueblo palestino, de conformidad con las responsabilidades corporativas internacionales y el derecho a la autodeterminación;
(b) A pagar reparaciones al pueblo palestino, incluyendo la implementación de un impuesto sobre la riqueza derivada del apartheid, similar al aplicado en la Sudáfrica posterior al apartheid.
96. La Relatora Especial insta a la Corte Penal Internacional y a las jurisdicciones nacionales a investigar y enjuiciar a los ejecutivos corporativos y/o a las entidades corporativas por su participación en la comisión de crímenes internacionales y el blanqueo de los beneficios obtenidos de dichos crímenes.
97. La Relatora Especial insta a las Naciones Unidas:
(a) A cumplir con la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia en 2024;
(b) A incluir en la base de datos del ACNUDH a todas las entidades implicadas en la ocupación ilegal israelí (asegurando que la base de datos sea debidamente accesible en el sitio web del ACNUDH).
98. La Relatora Especial insta a los sindicatos, abogados, la sociedad civil y los ciudadanos en general a presionar por la aplicación de boicots, desinversiones, sanciones, justicia para Palestina y rendición de cuentas tanto a nivel internacional como nacional; juntos, los pueblos del mundo pueden poner fin a estos crímenes indescriptibles.
99. El presente informe se redacta en un momento de profunda y tumultuosa transformación. Las atrocidades presenciadas a nivel global requieren una rendición de cuentas y justicia urgentes, lo cual exige acciones diplomáticas, económicas y legales contra quienes han sostenido y se han beneficiado de una economía de ocupación transformada en genocida. Lo que ocurra a continuación depende de todos.
