Interés superior del estudiante – Últimas Noticias
Organizaciones multilaterales, naciones y, de manera específica, nuestra legislación venezolana garantizan a niñas, niños y adolescentes el acceso a sus derechos fundamentales. Se denomina “interés superior”, un principio jurídico que nos obliga a todos por igual a proteger y priorizar el desarrollo integral de este grupo etario y el máximo disfrute de sus derechos, sobre todo cuando estos se ven amenazados ante cualquier decisión unilateral de grupos, gremios e incluso Estados.
En resumen, no podemos anteponer los intereses particulares sobre los derechos de las niñas, los niños y los adolescentes. Hoy en día, aunque los estudiantes universitarios ya no son infantes ni imberbes, pues se les considera ya adultos, no deja de ser un derecho su educación. Los docentes, las autoridades académicas, los trabajadores y demás miembros de la comunidad universitaria no pueden, bajo ninguna circunstancia, impedir el acceso de los jóvenes a sus aulas de clase. Negarles deliberadamente la posibilidad de aprender es un atentado a su desarrollo integral y, repito, un obstáculo al disfrute de un derecho fundamental.
Por tal motivo, es inaudito que instancias de algunas universidades públicas hayan cerrado sus puertas el pasado miércoles 22 de abril, con la aprobación pública y notoria, vía redes sociales, de sus autoridades. Esto ocurrió en el contexto de un paro gremial convocado por docentes universitarios. Lo cierto es que esta decisión constituye un hito en la historia reciente, pues siempre ha sido tradición que, ante los llamados a huelga, se ha permitido que docentes y estudiantes por voluntad propia se encuentren para no afectar el cronograma semestral, para dialogar en torno a los temas de la asignatura y, sobre todo, para garantizar el derecho del estudiante que quiere clases, que quiere aprender.
Tengo en este ciclo lectivo cerca de 100 estudiantes de pregrado, 25 de posgrado, sin contar otras experiencias de formación. En esos contextos interactúo casi a diario en grupos de investigación con ex decanos de facultad, docentes activos y jubilados, además de funcionarios del área universitaria. A todos les fue imposible creer que se hizo efectivo el cierre de puertas, edificios, espacios y aulas por parte de “autoridades académicas”.
Pero más de uno me preguntó y eso me dejó pensando: ¿Y ningún estudiante protestó?
