Hace un año comenzó la matanza sin fin en Gaza
La madrugada del 7 de octubre del año pasado, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) sorprendió al mundo al ejecutar la Operación Tormenta Al-Aqsa, disparando cientos de misiles contra Israel y ejecutando una incursión terrestre a cargo del Batallón al-Qassam que dejó como saldo unos 1.200 israelíes muertos, así como 251 personas llevadas a territorio gazatí, de las cuales 97 todavía siguen retenidas.
De inmediato se produjo la feroz respuesta del régimen sionista comandado por su primer ministro Benjamín Netanyahu, que tomando como excusa la legítima defensa ha desarrollado desde entonces una guerra de exterminio, de tierra arrasada, que adquiere niveles de genocidio, en la cual hasta el momento van 41.900 palestinos asesinados y 97.000 heridos, solo en la Franja de Gaza, pues en el territorio ocupado de Cisjordania la cifra de muertos es de 720.
En la nueva fase de la arremetida sionista, pese al clamor casi unánime de la comunidad internacional, a excepción de Estados Unidos y sus aliados, la ofensiva contra la Franja ha arrojado innumerables masacres. Han atacado por igual campos de refugiados, zonas residenciales, centros educativos, hospitales, mezquitas, lugares donde fundamentalmente se encuentra la población civil, aunque quienes están al mando de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no dejan de asegurar que se trata de zonas donde supuestamente se esconden milicianos de Hamás o “terroristas”, término que suelen utilizar con bastante frecuencia para justificar sus acciones contra los palestinos.
Este proceder ha generado unas condiciones de crisis humanitaria en el enclave palestino como pocas veces se ha visto en el mundo, al punto de que distintos voceros, incluyendo los de la ONU, han coincidido en calificarla como una “pesadilla sin fin”.
El 29 de febrero, por ejemplo, se produjo la denominada “masacre de la harina”, cuando 110 personas murieron acribilladas y otras 760 resultaron heridas por las tropas del país hebreo, mientras esperaban en la ciudad de Gaza un convoy cargado de harina.
El 8 de junio, en una operación de rescate de cuatro rehenes en Nuseirat, las FDI asesinan a 210 gazatíes, y hieren a 400 más. El 10 de agosto, en un triple bombardeo a la escuela Al Tabain, que se encontraba repleta de refugiados, 93 personas más caen muertas por los ataques. Apenas hace unos días, el 10 de septiembre, un bombardeo contra la “zona humanitaria” de Al Mawasi (a donde los israelíes habían ordenado trasladarse a la población), causan al menos 40 fallecidos, algunos de ellos con sus cuerpos desintegrados, incendian decenas de tiendas de campaña y dejan cráteres de hasta nueve metros de profundidad.
Entre miércoles y jueves pasado, los ataques israelíes dejaron alrededor de 99 personas fallecidas y esta misma semana la Organización Mundial de la Salud emitió un balance en el cual concluye que al menos 6% de la población de Gaza ha muerto o ha sido herida durante este año por los bombardeos sionistas.
Cifras. Hay algunas cifras escalofriantes: según un trabajo de la agencia EFE, unas 85.000 toneladas de explosivos han sido arrojadas sobre Gaza. Distintos informes dan cuenta de que 90% de la población ha sido desplazada, por las órdenes de desalojo de las FDI antes de ejecutar sus ataques, que han tenido entre sus blancos a 100.000 tiendas de campaña y 184 refugios. 174 periodistas han sido asesinados.
“Estas cifras alarmantes son a la vez espantosas y desgarradoras. Los actores influyentes de la comunidad internacional no solo no han conseguido que Israel rinda cuentas, sino que también son cómplices de las atrocidades al seguir suministrándole armas incondicionalmente”, comentó hace días la directora de Oxfam para Oriente Medio y Norte de África, Sally Abi Khalil. Y así como ella son cientos de miles las voces que claman por frenar a Israel.
Más mujeres y niños muertos que en otros conflictos
Pareciera que como parte de una terrible normalidad, al menos estadística, los niños y las mujeres son las principales víctimas en cualquier conflicto bélico.
En el caso de lo que está ocurriendo en la Franja, más de 15.000 infantes y 6.000 damas han perdido la vida durante este año a consecuencia de los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel, según un informe publicado el martes 1° de este mes por Oxfam Intermón.
Eso, de acuerdo con esa organización de cooperación internacional, supera por muy amplio margen los 11.000 niños que perdieron la vida en el muy cercano conflicto en Siria en dos años, conforme a cifras suministradas por Every Casualty Counts (ente que hace conteo de víctimas por armas de fuego), mientras que estudios de la ONU dan cuenta de que en los últimos 18 años en ningún otro conflicto armado en el mundo han muerto tantos infantes.
En cuanto a las féminas, en la guerra de Irak en 2016 murieron 2.600 de ellas, de acuerdo con registros de Small Arms Survey entre 2004 y 2021.
Sin embargo, esto no incluye a niñas, niños y mujeres que pudieran estar entre las más de 20.000 personas que no han sido identificadas o que se encuentran desaparecidas o pudieran estar entre los escombros que, según las estimaciones más conservadoras, se encontrarían en la devastada Franja.


Las cifras, que no por frías (como suelen ser las estadísticas) dejan de ser escalofriantes, no incluyen a la tercera edad.
El sionismo bombardea cada tres horas la Franja
Desde el 7 de octubre pasado, cada tres horas el régimen sionista del primer ministro Benjamín Netanyahu bombardea las infraestructuras civiles del enclave palestino, según Action on Armed Violence, en tanto Oxfam Intermón apunta que los ataques contra las viviendas de los palestinos se dan cada cuatro, y a tiendas de campaña y refugios temporales cada 17, recogió el portal Actualidad RT el pasado martes 1° de este mes.
Contra las escuelas y hospitales, esos bombardeos son cada cuatro días, aunque vale decir que solo entre lunes y miércoles de esta semana, al menos cinco centros educativos fueron blanco de las arremetidas israelíes, lo que dejó decenas de víctimas mortales y heridos. 173.778 (66%) de los edificios han sufrido daños, según el Centro de Satélites de la ONU.
“Durante el último año, Israel ha cometido graves violaciones del derecho internacional humanitario a un nivel que puede llegar a constituir crímenes contra la humanidad “, denuncia Oxfam Intermón, que además recalca el uso desproporcionado de la fuerza por los israelíes, sin tomar en cuenta si se trata de población civil u objetivos militares, aunque siempre califica con el eufemismo de “terroristas” a todas sus víctimas en este conflicto.


