Guerra y ansiedad – Últimas Noticias
En este tiempo el campo de batalla dejó de ser geográfico, situándose en dos frentes simultáneos: el físico, marcado por el estallido de los misiles, y el cognitivo, por el bombardeo informativo, diseñado para quebrar la resistencia mental. En este contexto, entendemos que la mente es un objetivo estratégico que debemos resguardar.
A diferencia de los misiles, el ataque informativo es silencioso y constante. Su objetivo es propiciar un estado de indefensión, en donde las personas se sientan tan abrumadas que dejen de actuar por su propia seguridad.
El exceso de imágenes crudas y noticias contradictorias (táctica de saturación) colapsa la capacidad de análisis y, al no poder procesar tanta información, el cerebro responde con ansiedad. Los rumores y la propaganda (guerra psicológica) están diseñados para generar desconfianza en el entorno y en tu capacidad de resistencia.
Cuando la amenaza se concreta en un bombardeo, el organismo entra en estado de hiperalerta, el miedo extremo y la ansiedad se hacen presentes. Recuperar el control con ejercicios de respiración y relajación es importante, dando la orden al sistema nervioso para que recupere el control.
Compartir con amigos y vecinos sobre temas diferentes al conflicto ayuda a mantener la identidad humana, y se supera la condición de “víctima”.
Organizar y ayudarse mutuamente disminuye el caos convirtiendo la ansiedad en energía productiva.
