Guatire nombra a un esclavizado del siglo XVIII su primer cronista
En un hecho sin precedentes en la historiografía nacional e internacional, el Concejo Municipal de Zamora aprobó por unanimidad el nombramiento de Juan Guardián Blanco, un hombre que vivió bajo condición de esclavitud a finales del siglo XVIII, como el primer cronista de Guatire.
La declaración oficial se realizó en una sesión extraordinaria, a propósito de haberse celebrado este 20 de mayo el Día Nacional del Cronista y sustentada en una investigación de más de 40 años realizada por el actual cronista de la entidad, el profesor René García Jaspe.
Justicia epistémica
La designación representa un acto de «justicia epistémica» y reparación histórica. Jaspe explicó que, tradicionalmente, la historia colonial venezolana ha sido narrada desde la perspectiva de las clases dominantes y mantuanas. Sin embargo, el hallazgo y análisis de la correspondencia de Juan Guardián Blanco fractura ese paradigma.
Señaló que, al oficializar su nombramiento, el Concejo Municipal de Zamora corrige una distorsión de siglos, reivindicando que la capacidad de observar, analizar y registrar el devenir de una sociedad no dependía de la condición jurídica de libertad, sino del intelecto y el arraigo con el territorio.
El hallazgo
El profesor René García Jaspe detalló que debido a que Guatire no tuvo una fundación formal como otros pueblos, sino que nació como una parroquia eclesiástica en 1780, los datos históricos originarios se encontraban dispersos. La búsqueda requirió una exhaustiva revisión en el Archivo General de la Nación, el Centro Nacional de Historia, el Archivo Arquidiocesano y registros subalternos de la Gran Caracas.
El hallazgo definitivo ocurrió al revisar los documentos de partición de bienes de la Hacienda La Trinidad (un importante cañamelar de la época) fechados a partir de 1796. Los herederos de la poderosa familia Blanco y Palacios incorporaron al expediente judicial un compendio de 35 cartas escritas por Juan Guardián Blanco entre 1796 y 1800.
Juan Guardián se desempeñaba como mayordomo de la hacienda. En sus cartas, enviadas periódicamente a sus amos en Caracas, demostraba una precisión técnica sorprendente para la época al describir: el funcionamiento y estado de los trapiches.
Los pormenores y las proyecciones de la producción de caña de azúcar (destinada al consumo interno, a diferencia del cacao de exportación que la misma familia producía en Caucagua).
Las profundas carencias materiales de la hacienda y el estado de la salud pública local.
Las tensiones sociales inherentes a la vida colonial. Las misivas revelan una relación de confianza técnica tan estrecha que el propio Juan Guardián se guardaba el derecho de aconsejar al amo en decisiones logísticas, cuestionando incluso la calidad de las mulas enviadas para las faenas del campo.
Referencia mundial de la descolonización
El cronista de Guatire indicó que tras una revisión documental rigurosa, los historiadores locales confirmaron que no existen registros en las Crónicas de Indias, ni en los archivos coloniales de África, Asia o la era contemporánea, donde un gobierno civil local haya elevado la voz y los escritos de un hombre esclavizado al rango oficial de cronista de una ciudad.
«Mientras que en otros países el debate actual se limita al retiro de estatuas o símbolos coloniales, el municipio Zamora propone algo más audaz: la constitución de un nuevo símbolo de dignidad. Guatire le dice al mundo que su historia no comenzó solo con los dueños de la tierra, sino también con quienes la conocían, la trabajaban y la relataban», expresó ante la Cámara Municipal durante la sesión.
La presidenta del legislativo municipal, Ana Bustamante, resaltó que con la aprobación de este acuerdo histórico, el ayuntamiento zamorano transforma a Juan Guardián Blanco, quien por más de dos siglos permaneció como un nombre oculto en los anaqueles de un archivo, en un pilar fundamental de la identidad de Guatire, situando al municipio como un referente global en la democratización de la memoria histórica.
Apuntó que desde la Oficina del Cronista de la ciudad viene impulsando varios planes para el rescate de la memoria histórica, que cuenta con el apoyo del legislativo.
