«Gente sirena», Netflix hurga en las profundidades de esta realidad
Un grupo de personas que llevan sus emociones a las profundidades de estanques, mares y piscinas se descubren en la miniserie de Netflix “Gente sirena”. Como peces en el agua, estos individuos tocados por la necesidad de encontrar la felicidad lejos de la superficie, portando colas de sirena, dan cuenta de un movimiento iniciado hace más de seis décadas. El recorrido, que se desarrolla principalmente en Estados Unidos, expone el viacrucis que viven. Principalmente, buscando el sustento de vida a partir de su arte en una industria millonaria.
Cuatro historias principales, conectadas con la experiencia de la comunidad sirena, sirven para meterse en los hogares y obsesiones de estos individuos. Práctica, ejercicios, riesgos e incluso costos son develados mientras los artistas subacuáticos hablan del riesgo para impulsar sus proyectos y sueños.
Echas de látex o tela, estas colas personalizadas, se baten en el agua ante el asombro de quienes ven, desde el otro lado del cristal del estanque, la experiencia. Para acercarlas al espectador, las historias de vida se narran en primera persona. Normal que la aventura enganche en cada episodio, de poco más de 40 minutos, al tratarse de temas poco ventilados.
Recorrido de pasión y resistencia
Develando los antecedentes, y a partir del testimonio de los involucrados y sus allegados, Netflix recorre ciudades e instalaciones. Viaja a Florida, Virginia, Arkansas e incluso casinos de La Vegas, Nevada, para mostrar la magia y arte de la transformación. También explica algunas palabras que forman parte del argot del grupo y la necesidad de promover una comunidad de apoyo.
Paralelamente, la cámara se sube a un crucero a Las Bahamas. Allí, los más importantes exponentes del género compiten para convertirse en el rey y reina sirena. Pruebas como sesiones de fotos, destreza con la cola bajo del agua e historias detrás de sus proyectos personales guían al espectador por un viaje en aguas turbulentas. Se muestra también el trabajo, las dificultades, los retos y hasta la competencia detrás del sirenismo.
Sorpresivamente atletas de alto rendimiento, ganadas a la causa, hablan de las dificultades físicas a superar para no acabar ahogado. Pelucas, maquillaje y accesorios que definen a cada uno y aportan personalidad son mostrados ofreciendo diversidad. De hecho, se exalta constantemente que las sirenas y sirenos son una comunidad abierta, respetuosa, moderna y multicolor. Tanto así que entre las historias de vida un hombre afroamericano de género fluido cuenta que dejó su casa tras el rechazo de sus padres. En su nado para sobrevivir Blixunami reconoce que encontró su verdadera familia apenas se puso la cola y se lanzó al agua, hoy convertido en celebridad.
La serie llega a pocos días del estreno de “La sirenita“, filme que debuta mañana en los cines y en el que, al menos, el término cobra alcance mundial.
Instalaciones como Weeki Wachee o Mertailor, convenciones como MerMagic Con y organizaciones como el Circus Siren Pod, son visitadas por Netflix.
