¡Es más que una batalla de relatos!
Se trata de los efectos e influencia en la realidad y la cultura del ecosistema de medios de comunicación social.
Está de moda en esta situación que llaman guerra cognitiva o guerra mediática colocar el acento en una batalla de relatos, para muchos colocar los relatos en las matrices de opinión es el epicentro del problema en torno al cual también gira la solución.
¿Se estará viendo al árbol y no al bosque?, ¿el problema es así de simple o es más complejo?, ¿se trata de un problema de discursos, retórica y oratoria, de influyentes o influencers, de anclas y formadores de opinión dispersos y desarticulados? o tiene más bien que ver cuál mediación de la realidad se logra imponer en la realidad social. Allí salta la primera alarma, ¿cómo es eso de que es un problema de realidades si, para el entender de muchos, hay una sola realidad?
Hay una sola realidad pero se capta parcialmente, ya sea por características fisiológicas humanas y circunstanciales de quién la vive y la experimenta; está realidad debe ser aprehendida para ello debe ser representada, simbolizada a través del signo, los significantes y el significado, del mismo modo se le debe dar sentido, es todo un proceso de producción social, es decir, colectivo, así la realidad individual pasa a ser compartida en un grupo o colectivo social, es una mediación del sujeto individual y del sujeto colectivo, a este momento de construcción se le podría llamar “realidad social”.
Esta realidad social está inmersa en un sistema sociocultural cuyas partes tienen efectos e influencias en este proceso de construcción social de realidad, con instituciones de peso como, por ejemplo: la familia, el grupo cultural y religioso al que se pertenece, la escuela, el ecosistema de medios de comunicación social, las tecnologías, las ideologías, entre tantos otros. Estas instituciones también realizan sus mediaciones particulares y ejercen su influencia en este proceso.
En este escrito se le denomina realidad mediática a los efectos e influencias particulares de los medios de comunicación social en este proceso de construcción social de la realidad. De igual manera se habla de tres momentos de la realidad: individual, social y mediática, que interactúan entre sí, en una dinámica compleja, a veces caótica.
Sostiene Lacan que para la aprehensión individual de esta experiencia y vivencia de realidad son necesarios tres anillos entrelazados: el registro de la realidad, el registro simbólico y la imaginación. Cada uno de estos anillos tiene límites, restricciones, por ejemplo captar la realidad, depende de la capacidad para captar el llamado mundo sensible; la imaginación depende de la memoria, la fantasía, del mundo de las ideas; el registro simbólico depende del conocimiento, la experiencia, el pensamiento, la inteligencia. Cuanto más tengamos desarrolladas esas facultades mayor será la aprehensión individual de esa experiencia y vivencia de realidad.
Visto así, para contrarrestar los efectos e influencia del sistema mediático en la difusión distorsionada o falseada de la realidad, con propósitos políticos, no basta con oponer, reactivamente, un discurso, hace falta más elaboración dentro de una estrategia integradora y articulada que incluya a todo el sistema sociocultural. Se trata de una guerra que se libra en el campo de la mente, la pregunta es ¿cuál, la individual, colectiva o ambas?
¿Se trata de una combinación de discursos audiovisuales, escritos o verbales?. ¿Se deben considerar solo los medios sociales (redes sociales + difusión de contenido) y las plataformas digitales o los medios de comunicación social tradicionales también cuentan, al igual que otras instituciones como las iglesias, los teatros y cines, las escuelas, la familia?.
En el caso de las acciones del ecosistema de medios de comunicación social se requiere de un abordaje que implica forma y fondo; el fondo toca la producción y difusión de contenido sin olvidar la mediación de los sujetos participantes ‒tanto los que elaboran el contenido como los que lo consumirán‒, sus capacidades de interpretación, comprensión y de elaboración de los relatos: oral, escrito y audiovisual. Si la realidad que se representa en el contenido que se difunde en alguno de los medios del ecosistemas de medios de comunicación social es distante ‒en tiempo, espacio y cognitivamente‒, los efectos e influencia en la realidad social serán mayores. Este contenido incluirá hechos reales, ficción, sesgos cognitivos, intenciones, emociones y subjetividades, conscientes e inconscientes, intencionales o no, por más que se insista no es posible la reproducción totalmente objetiva de la realidad. El sujeto siempre esta mediando.
La forma es mayormente responsabilidad de la tecnología, también tiene su papel que desempeñar, ella permitirá libertad, controlada, para elegir entre una oferta de contenido empaquetado y sincronizado, tales como por ejemplo: la multidifusión o difusión cerrada simultánea de las señales abiertas de radio y tv a una audiencia común ubicada geográficamente, en el caso de la tv aplica también para las ofertas de tv paga por cable o satélite. La prensa escrita, en papel o digital, también ofrece regularmente contenido empaquetado, sincronizado y simultáneo, solo que en una escala de tiempo mayor: diaria, semanal, quincenal, mensual, etc. Gracias a los avances de la tecnología digital se puede ampliar la cobertura y alcance de los medios de comunicación social, sin las limitaciones geográficas de la señal abierta, se habilitan nuevas formas de difusión de la oferta de contenido a través las plataformas digitales y medios sociales, por ahora montadas sobre Internet, se agrega la modalidad de consumo bajo demanda o a la carta, donde se ofrece un contenido desagregado, restringido al menú de la casa, que puede disfrutar dónde y cuándo quiera, desde múltiples pantallas. Ello ha permitido la innovación de productos y géneros como el podcast, el streaming de audio y video, nuevas formas de inserción y despliegue de contenidos en las cuentas de usuario en las redes sociales, en los correos y búsquedas en la web, esta oferta de contenido hasta se personaliza automáticamente mediante algoritmos de Inteligencia Artificial.
También hay que evaluar el ecosistema de medios de comunicación social como parte del sistema sociocultural para comprender sus efectos e influencia en la cultura, es decir, en la formación de creencias, patrones de comportamiento, sistema de valores y aspiraciones en sus audiencias, en mayor o menor grado dependiendo del grupo socio-económico y grupo etario al que se pertenezca, en el corto, mediano y largo plazo.
Hay que descubrir el más allá de esa loable función de los medios de comunicación social de informar, entretener y educar.
Premisas
.-Hay una sola realidad, que se experimenta y vive en cada una de esas miles de millones de personas del planeta, dependiente del contexto y el sujeto, que es apropiada cognitivamente a través de un proceso de construcción social.
.-Hay un sistema sociocultural que moldea, regula, forma no solo está aprehensión individual y colectiva de la realidad, sino también las creencias, actitudes, comportamientos y valores de la misma sociedad. Suena a ingeniería y control social.
Los científicas sociales en los Estados Unidos llevan casi seis décadas estudiando el rol de los medios de comunicación social en la conformación de la cultura y en la percepción/interpretación de la realidad difundida a su audiencia. Es referencia de este trabajo el proyecto de indicadores culturales de la década de los 70’s, del siglo pasado, que constó de “tres componentes: un análisis del proceso institucional centrado en cómo se producen y difunden los mensajes de los medios, un análisis del sistema de mensajes centrado en los mensajes reales transmitidos por los medios y un análisis del cultivo centrado en cómo la exposición a los mensajes de los medios influye en las concepciones del mundo real en las audiencias”. (Shrum, 2017)
Éste proyecto presenta una forma más completa de aproximación al problema.
Para ilustrar
Los medios pretenden cultivar y socializar una forma de mundo de vida social a veces ajeno, falso, una especie de injerto. Del trabajo citado, uno de los hallazgos es elocuente:
“…, los análisis de contenido de la programación televisiva sugieren claramente que el mundo de la televisión es bastante diferente del mundo real, en formas muy sistemáticas. Por ejemplo, el mundo de la televisión es más violento en general que el mundo real, la violencia se ejerce de manera desproporcionada sobre ciertos grupos (niños, ancianos, minorías) y la prevalencia de ciertas ocupaciones se presenta como desproporcionadamente alta para ciertos grupos (por ejemplo, abogados, médicos, oficiales de policía) pero desproporcionadamente baja para otros (por ejemplo, trabajadores manuales).” (Ib.)
¿Cuánto de los televidentes aprendió cómo funciona un hospital, un departamento y una estación de policía y de bomberos, como funciona la justicia y un juicio en base a las series de televisión estadounidenses?, ¿cuántas series ha visto sobre la familia, los grupos de amigos, las oficinas de trabajo que condicionaron sus primeras percepciones y valoraciones de modelos ideales de estos colectivos?, ¿cuántos estigmas, prejuicios y estereotipos se fueron sembrando, alimentando comportamientos sexistas, machistas, reforzando valores como el patriarcado, las jerarquías sociales y étnicas, conductas discriminatorias, autoritarias y hasta fascistas?
En estas series que “entretienen” ¿cómo se da a conocer la cultura y los valores de un país frente a los demás países?, ¿cómo se representan y valoran las minorías, los migrantes?
Conjeturas
.-Mientras más distante -en espacio, tiempo y cognición- sea la realidad que se pretende conocer mayor efecto e influencia tendrá la realidad mediática dominante.
.-Mientras más fragmentado y desarraigado se esté de su entorno cercano territorial y afectivamente, más propenso se estará de padecer de una disociación cognitiva entre lo que se vive y experimenta en el terreno y lo que se concibe como realidad.
.-El pueblo llano busca la información creíble, busca en qué y en quién creer. La verdad queda como propósito para los filósofos, los científicos; los periodistas buscan la veracidad.
.-Los medios de comunicación social basados en contenidos escritos inciden en la producción social de la verosimilitud, son concretos, objetivos en apariencia, lógicos y sus fuentes, periodistas y anclas gozan de credibilidad y prestigio.
.-Los medios de comunicación social basados en contenidos sonoros y verbales llegan a una audiencia más amplia pues se basan en el lenguaje verbal, se insertan con mayor facilidad en la actividades cotidianas del día a día y en la cultura, son más cercanos afectivamente.
.-Los medios de comunicación social basados en contenidos audiovisuales dominan por la fuerza de sus relatos, son más convincentes, sintéticos, en ellos confluyen y convergen: lo escrito, la oralidad y el sonido, la imagen, la realidad, la ficción.
.-La calidad, cantidad, variedad y frecuencia de los contenidos que coloca una realidad mediática dominante determina quién gana, imponiéndose en la realidad social. Allí no se admite competencia.
.-Los medios de comunicación social son laboratorios sociales para explorar y experimentar en una sociedad. También son una vitrina para mostrar, y tratar de imponer, una realidad falsa, parcial, distorsionada, interesada y deseada.
