Eran de emociones que no podía sostener
Dayana Mendoza recordó cómo enfrentó la ansiedad y la depresión por la que pasó antes de su transformación personal y espiritual. Miss Universo 2008 aseguró que estuvo en un lugar oscuro donde nada la hacía sentir mejor.
La venezolana, quien se adentró en un camino de autodescubrimiento y sanación, decidió ser guiada por Dios.
“Había estado haciendo prácticas para quitarme la ansiedad. En ese momento estaba atravesando un divorcio. En el tema de sanar internamente empecé a hacer prácticas que son vistas como normales, pero no entendía el impacto espiritual que eso traía a mi vida”, dijo Mendoza en entrevista con Shirley Varnagy en su programa ‘Shirley radio’, en la emisora Onda La Superestación.
“Recordemos que somos cuerpo, alma y espíritu. Esto que estaba haciendo desde mi ignorancia en vez de aliviarme, traerme paz y hacerme sentir mejor, me hicieron sentir peor”, agregó seguidamente.
“Mi círculo de amigos cambió”
La exreina de belleza comentó, además, que llegó un momento en que sentía que no podía más en ese camino por encontrar la paz. “Había depresión, ansiedad y preocupación. Era una cantidad de emociones que no podía sostener, no tenía paz alguna. No importaba todos los mantras que repitiera, las clases de yoga que hiciera, leer libros, me fui a templos budistas, templos Krishna. Lo practiqué todo, nada me funcionó”.
Y agregó: “Te puedo decir que esas cosas te pueden dar paz momentánea, pero no funcionan. Cuando yo le dije señor: ‘sé que hay un solo Dios. Sé que moriste en la cruz y que resucitaste y tú me tienes que sacar de esto porque ya no sé a donde más ir. Me rindo a ti’”.
La empresaria de 38 años de edad aprovechó para señalar que muchas cosas comenzaron a cambiar en su vida luego de tomar esta decisión.
“Inmediatamente mi círculo de amigos cambiaron, las personas con las que practicaba estas cosas se alejaron de mí… dentro de toda mi circunstancia comencé a sentir paz. Estaba pasando por situaciones bastante fuertes, pero tenía paz y yo nunca había sentido eso”, apuntó.
“Y muchos de ellos me llaman loca, pero yo digo: ‘veremos quién está loco al final del día cuando a todos nos toque el momento de ver a Dios’”, aseveró Dayana Mendoza.
Críticas
Miss Venezuela 2008 también reconoció que ya la depresión y los sentimientos de ansiedad existían desde antes de su divorcio del empresario Michael Pagano, un proceso que vino con momentos difíciles.
“Estas cosas estaban conmigo desde antes y después del divorcio, cuando uno está en una situación difícil se enaltecen estás cosas, se crecen mucho más. Fue fuerte, mi hija no tenía el año y apenas estaba sanando mi cuerpo después del embarazo. Fue un impacto no solo emocional, sino el impacto financiero que causaba la responsabilidad de todo eso. También tenía a mi mamá de vacaciones en ese momento y desde allí se quedó conmigo”, recordó.
En cuanto a las críticas que ha recibido por compartir activamente su fe en las redes sociales, Dayana aseguró que no le importan.
“Prefiero perder la vida en la Tierra que ganarme toda la Tierra y perder la vida eterna. El fanatismo es depende de como quieras entenderlo. La Biblia nos enseña que debemos amar a Dios con todas nuestras fuerzas, nuestra alma y corazón. Si esto para una persona es fanatismo, entonces puede llamarlo así”, sostuvo.
“Pienso que el fanatismo es la práctica de algo sin tener el entendimiento de lo que estás haciendo. Como Cristo no es una religión, yo no lo puedo ver como un fanatismo porque él es una persona”, añadió.
Las críticas tampoco afectan a Dayana Mendoza. “Cuando tenemos intimidad con él, él nos habla también. El Señor me dijo (tras bautizo) que los que me alababan en ese momento me iban a crucificar después. Y ya yo sabía lo que me estaba diciendo”.
Antes y después
En ese sentido, Dayana Mendoza puntualizó que a medida que fue escribiendo la palabra de Dios en las redes sociales comunicando lo que está escrito, hubo personas que comenzaron a detestar lo que estaba haciendo.
“Queremos la bendición de Dios y todo lo mejor, pero no queremos darle nada. Dios quiere lo mejor para nosotros y nos quiere bendecir, pero hay que alejarse de ciertas cosas. La gente no quiere escuchar esas cosas”, resaltó.
Durante la entrevista, la exactriz destacó que antes de su transformación ya se había alejado del mundo del modelaje. “Ya estaba viviendo como mamá y estaba haciendo otras cosas, pero sí hay trabajos en ese mundo que son incompatibles con el Señor”.
Para la icónica Miss Universo hay un antes y un después en su vida. “La Dayana de antes vivía en su carne, en su propio entendimiento, su propio conocimiento y tratando de sobrevivir porque yo creo que eso es lo que se hace cuando estamos alejados de Dios. La Dayana de ahora tiene la oportunidad de disfrutar el gozo de lo que es la vida en plenitud, en libertad y discernir lo que está a mi alrededor. El Señor tiene el timón de mi vida. Primero es darle a Dios la potestad de nosotros”.
