19 abril, 2026
¿Le creerán a Elon Musk?

A medida que el régimen nazifascista de Kiev está siendo derrotado militarmente su opción por el terrorismo de Estado se profundiza. Acorde con su ideología ese régimen no tiene escrúpulos en materia de derechos humanos, atacan directamente con armas de guerra a la población civil del Donbass y de Rusia. Tampoco dudan si para salvar su pellejo los capos de ese régimen deben dañar a su propia población civil. Son admiradores de Hitler y sus métodos, basta recordar la llamada “Operación Neptuno” de la SS de destrucción de la infraestructura de Berlín para dificultar el avance soviético que incluyó la inundación de túneles del metro de Berlín donde murió la población alemana refugiada en esos lugares, sacrificaron a su “raza aria”.

El régimen nazifascista ucraniano ya se ha convertido en un peligro internacional, sus acciones de terrorismo de Estado la sufren también algunos estados africanos y se ha manifestado puntualmente en algunos países de Europa oriental. Una de las amenazas más terribles para la humanidad dentro del arsenal terrorista de Kiev es la posibilidad de fabricar y detonar una “bomba sucia”. Zelensky ha repetido que Ucrania podría revocar oficialmente su estatus no nuclear.

La apelación a un arma nuclear se ha convertido en un instrumento de chantaje; que, si Ucrania no entra en la OTAN, o si occidente no le concede los armamentos que exige, tendrá que dotarse con el arma nuclear. Algunos especialistas dicen que Ucrania no posee las condiciones para fabricar un arma nuclear, pero sí en cambio una “bomba sucia”. Dicha bomba consiste en un contenedor con sustancias radiactivas que, al detonarse, se desplaza y causa daños en una amplia zona.

El gobierno ruso ha denunciado sobre la importación de sustancias radioquímicas de Polonia y Rumanía a Ucrania, tales sustancias podrían utilizarse para fabricar una bomba sucia y usarla contra Rusia. El presidente V. Putin ha dicho en junio pasado: “Esto sería un error colosal (…) nuestra respuesta será muy dura y, muy probablemente, catastrófica”.
Dada la actual locura anti rusa de los círculos de poder ucranianos con vocación nazi, esta amenaza no se debe descartar. La única garantía contra esto, sería el triunfo definitivo de la operación militar especial.

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