25 abril, 2026
el mejor riesgo que puedo tomar es Venezuela

Daniel Ferrer Cubillán sigue viviendo entre Estados Unidos y México, de Venezuela partió en 2015 año en el que se propuso comerse el mundo. Pese a ello, nunca dejó de visitar su país, su familia, de conectar con su esencia. Con 20 años vinculado a la industria del entretenimiento (desde los 15 hasta hoy con 35) tuvo la oportunidad de ser y hacer de todo. La experiencia la revela en su libro “El Anti-Manager”, que justamente salió hace un año.

“Es una historia de resiliencia. La de un chamo que tiene 20 años intentando ganarse un nombre en el mundo del entretenimiento”, dice a poco de lograrlo con un proyecto que levanta polvareda y expectación. Se trata de una teleserie local, no una telenovela como circuló en un principio, grabada en Venezuela. 19 talentos nacionales, regados por el mundo, vuelven al país para apostarle todo a ganador.

Se han anunciado en su elenco a actrices como Tania Sarabia, Amanda Gutiérrez, Elba Escobar, Mimí Lazo y se sumaron a ellas Lupita Ferrer, María Antonieta Duque, Dora Mazzone y Aroldo Betancourt. Los protagonistas serán Arán One y su esposa Rosmery Marval. También participan Hilda Abrahamz y Javier Vidal.

“Empecé como presentador luego actué, escribí, produje y tengo la agencia (Hispanomedios) desde hace 10 años”, recuerda Ferrer Cubillán. Su empresa, que se encarga de representar la carrera de más de 100 talentos latinoamericanos, así como de la producción de proyectos audiovisuales, le sirvió para en tiempo récord engranar al equipo.

Conversamos con él para que nos diera más detalles de lo que trae y despejara las múltiples dudas que giran en torno al dramático de Venevisión e Hispanomedios.

Siempre ha estado vinculado a la producción de espectáculos. ¿Cuándo y dónde surge está iniciativa de producir un dramático?

Ese es mi sueño de vida. Mi sueño de vida porque la telenovela forma parte de nuestro ADN como país, como venezolanos. Es parte de nuestra cultura. Desde niño he visto telenovelas. Eso forma parte del gentilicio del venezolano.

Entonces siempre tuve esa fascinación por el género y para mí no existe justificación o explicación alguna para que desde hace siete años Venezuela no produzca ficción. Y, lo más importante, no estemos en este momento en ninguna de las plataformas, en ninguna de las diferentes opciones que existen de entretenimiento cuando hay espacio para todos.

Para mí era como una asignatura pendiente, era un gran anhelo, la verdad. Es una teleserie. Pero pese a no ser una telenovela, por supuesto, está basada en los géneros y el principio del melodrama.

¿Ya iniciaron el rodaje, todos los actores están en Venezuela?

No se ha iniciado el rodaje, no todo el talento ha llegado. El talento está llegando progresivamente a finales de mayo. De hecho, no ha llegado ninguno de los talentos internacionales que van a participar.

Se habla de que será una serie de 12 capítulos de una hora. ¿El estreno está previsto para el último trimestre del año?

Sí son 12. El tema del estreno todavía no está coordinado. Sí vamos a ir al aire este mismo año, eso sí está seguro, pero no tenemos definido todavía la fecha.

A juzgar por el elenco y el título “Dramáticas” tendrá mucho humor ¿Es así? ¿De qué va?

En efecto es un dramedy, una comedia dramática y sí está llena de lo mejor que tenemos los venezolanos: el drama y el humor.

¿Qué elementos propios de la telenovela venezolana estarán presentes?

No es una telenovela es una teleserie y estará implícito todo lo que converge en el género de la ficción, el género de los dramas o de estos formatos que nos hicieron famosos en el mundo entero. Hay una pareja, mucho amor, una gran villana, un triángulo, un gran secreto. Acá todo gira en torno a un grupo de actores que son convocados a un proyecto para hacer una telenovela en un canal que está intentando resurgir en medio de una crisis.

¿Quiénes trabajan en el libreto? ¿Ya está escrito en su totalidad?

Sí, ya está escrito en su totalidad. En el libreto está Indira Páez, Daniel Alfonso Rojas, César Sierra, Violeta Fonseca y Fernando Martínez.

¿Piensa venderla a alguna plataforma de streaming?

Es parte de los objetivos.

¿Cuántas personas en total, técnicos, actores y de producción trabajarán?

Más de 60 personas.

¿Hasta cuándo está previsto el plan de grabación?

Hasta finales de julio.

¿Cuál fue el mayor reto para llevarla adelante? ¿Qué lo lleva a hacer esa gran apuesta?

Mira, mi gran apuesta, por supuesto, es como venezolano. ¿Sabes qué? Me produce una sensación de nostalgia, de compromiso. El ver a toda la gente tan comprometida con el proyecto, tan ilusionada. Todos, desde los técnicos, el equipo de producción, el talento artístico, el público, los clientes, los anunciantes… todos están apostándole al éxito del proyecto y eso es un gran compromiso.

Me genera, además, también un sentimiento muy particular saber que ahora que hemos empezado la campaña de expectativa ver a la gente involucrada. Cómo quieren saber, cómo están esperando su estreno. Que me preguntan cómo la podrán ver en el exterior. Porque el éxodo es muy grande y eso es un gran compromiso.

¿Cómo logró convencer a tantas figuras de la TV de unirse? ¿Fue sencillo?

Fue sencillo. No puedo decir que fue complicado, sería muy injusto. Una bendición es que evidentemente parte de la naturaleza de lo que yo hago es la representación de celebridades y muchos de estos artistas son representados por nosotros en la oficina.

Pero cuando les hablé del regreso de la ficción todos sumaron y todos alzaron la mano y dijeron: ‘yo estoy’, ‘cuenta conmigo’. Entonces la verdad debo decirte que no fue difícil convencer el elenco. Al contrario, lo difícil para mí ha sido poder armar el casting porque son tantos actores que me gustaría que participaran y es imposible en un primer proyecto.

¿Por qué volver a Venezuela a hacer ficción? ¿Era un sueño, una promesa, un reto por cumplir?

Bueno sí, era un sueño, una promesa y un reto por cumplir. Un reto conmigo mismo, un reto con el país, un reto con poder llevar la calidad de producción de lo que nosotros hacemos. Clientes y aliados del exterior me decían: ‘Daniel para qué arriesgarte, para qué ir a Venezuela, para qué producir en Venezuela’. Siempre va a ser el mejor riesgo que puedo tomar y el mejor riesgo que yo puedo tomar en la vida es Venezuela.

Primero porque estoy enamorado de un país que he conocido a través de los ojos de mi familia, mis abuelos, mis papás. Eso es una cosa que yo siempre digo porque tengo 35 años y la única Venezuela que he vivido maduramente es esta que yo conozco, ¿no?

Entonces vivo en un tema de extrañar y de añorar una época de oro que ni siquiera puede vivir a plenitud. Sí, para mí es un gran compromiso. Es un enorme reto saber que en este momento estamos abriendo esa puerta para el regreso de la ficción; abriendo esa posibilidad de que se vuelva a generar una brecha de producción en el país y que el mundo entero pueda ver ahora en plataformas, en diferentes fuentes de exhibición, el producto venezolano. Un producto venezolano que sepa Venezuela, no con modismos, pero sí con el humor venezolano, con la clave venezolana que es maravillosa y que conquistó el mundo durante muchos años.

Nosotros enseñamos al mundo a hacer telenovelas. Nuestros proyectos se vendían de 120 a 140 países del mundo. “Kassandra” paró la guerra en Kosovo. Carlos Mata era el hombre más famoso en Europa después del rey de España. Es decir, hicimos historias con nuestro género.

¿Qué opinión le merece lo dicho por Astrid Carolina en “Sábado en la noche” en torno a la contratación?

Yo conozco a Astrid Carolina desde hace muchísimos años, creo que el productor con el que más ha trabajado he sido yo. Ella ha hecho por lo menos, no sé, seis, ocho, diez proyectos conmigo, no sé cuántos. De teatro, giramos, hemos ido a no sé qué cantidad de países juntos a trabajar, haciendo cosas bien interesantes durante muchísimos años. Honestamente es una cosa que me sorprendió.

No me sorprendió no llegar a un acuerdo, porque no llegar a un acuerdo es completamente válido. Esto es un elenco de 19 personajes, 19 figuras, ya todas habían firmado el contrato. Solamente faltaba a ella y el tiempo se iba dilatando, dilatando, dilatando, dilatando y no daba respuesta; porque estaba muy ocupada, porque estaba en compromiso por ensayos, etc.

Y nosotros teníamos que avanzar con el proyecto. El contrato que ella firmaría es el mismo que firmaron todos los 18 talentos y es un formato estándar de contratos como se manejan en la industria en el mundo entero. Aunque yo entiendo perfectamente que hace pues muchos años más de 10 años que no participa en un proyecto de ficción que definitivamente no tendrá claro o fresco el contenido de este tipo de contratos. Pero es igual a los que firmó durante 30 años de carrera, no hay nada distinto. ¿Qué opinión me merece? Bueno me parece que es muy respetable, ella es una dama, es alguien a quien yo respeto, admiro, tiene una carrera extraordinaria.

Creo que por respeto al proyecto, por respeto a una relación tan cordial, tan profesional que llevamos durante muchísimos años, no era necesario exhibir o hablar de cosas que forman parte de una relación comercial y profesional. Primero, porque ella no tomó la decisión de no hacer el proyecto. Nosotros tomamos la decisión de que no estuviera, que es distinto.

Pero además de eso, creo que no era congruente, no era justo, no era leal con la relación comercial que habíamos llevado durante tanto tiempo. Entonces, y te repito, no que no llegáramos a un acuerdo con el proyecto, aunque porque de hecho ni siquiera era un tema honorario, era un tema de características del contrato, que simplemente pues el contrato tiene cinco páginas y ella envió cuatro páginas de observaciones.

Evidentemente, el tiempo iba pasando. No teníamos una respuesta precisa de cómo se querían hacer las cosas. Y por supuesto, nosotros decidimos informarle que le agradecíamos su interés en participar en el proyecto, que nos hubiera encantado tenerla porque íbamos a irnos a buscar otro talento que hiciera el proyecto. Y mira, finalmente pues hay un elenco extraordinario, un elenco maravilloso. Estoy seguro que ella va a lograr también cosas profesionales maravillosas y seguramente simplemente no coincidió, no se dio en esta oportunidad y respeto mucho su carrera y su trabajo.

¿Cuáles son sus telenovelas favoritas en la historia de la TV venezolana? ¿Hay algo de ellas en “Dramaticas”?

Me encantan las telenovelas venezolanas, la verdad, pero creo que “Ka ína” es una de mis favoritas. Es una joya de la televisión. “Guerra de mujeres”, “Amantes de luna llena”, “El país de las mujeres”, “Cosita rica”. Esas creo que pueden ser mis telenovelas favoritas, las novelas de Mónica Montañéz también, creo que es extraordinaria escritora.

La verdad es que soy un apasionado del género, me gusta mucho en general. Me gusta la telenovela venezolana, creo que esos títulos particularmente tienen algo, tienen esa magia de seducción que me enganchó en algún momento.



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