El libro de los deberes (1868)
“El libro de los deberes: Manuscrito para uso de las Escuelas de Instrucción primaria y de adultos.” El mismo, fue escrito por D. José Caballero y adicionado por Evaristo Fombona en Caracas, 1868. Este texto organizado para uso de la Escuelas de instrucción primaria y adultos; o manual de deberes y lecciones sobre moral, fue adoptado en la escuela del “Niño Jesús”, establecida en el Seminario, Caracas.
José Caballero, como maestro escribió manuales didácticos de moralidad. Con el mismo título del texto al cual hacemos referencia, se puede verificar la realizada o impresa por Librería Hernando, Madrid, 1867. También de su autoría, se conocen métodos para la práctica de la escritura y gramática para educación primaria, entre otros.
En las primeras páginas de este Libro de los deberes, leemos un texto bajo el título: “Objeto de la moral”. En dicho texto, se explica los objetivos que persigue este manuscrito al ser puesto en manos de los alumnos. Leemos allí:
“Para que el hombre pueda llegar a ser completamente feliz en el cielo gozando para siempre de la presencia de Dios, es necesario que le conozca, que le ame y que le sirva con todas sus fuerzas en esta vida.”
En las páginas siguientes leemos contenidos ya más específicos sobre Moral religiosa, tales como los capítulos:
Los Deberes del hombre para con Dios; Culto interno y externo- Oración: sus condiciones; Culto privado y público; Obligación de santificar las fiestas; Obligaciones que tenemos respecto de los Ministros del Altísimo; Ventajas de la sobriedad; Perjuicios que trae consigo la embriaguez; El trabajo: sus ventajas; Necesidad del aseo y muchas páginas con recomendaciones sobre métodos de estudio, deberes relativos al alma, ventajas de la educación, entre otros.
Aunque en este libro o manual se les recomiende a los alumnos jóvenes y adultos, aspectos eminentemente fundamentados en principios propios de la religión católica; sus contenidos, al tocar aspectos que involucran a todo ser humano, se hacen más amplios y universales. Al respecto, sorprende, por ejemplo, algunas líneas dedicadas a cuestionar a las personas que deciden quitarse la vida, sobre esto último, se comenta en este documento, lo siguiente:
“El instinto de conservación es común a todos los seres. No hay ningún animal que voluntariamente se prive de la vida, y sólo el hombre abusando de su libertad puede quitársela cometiendo el delito que se llama suicidio.”
En algún párrafo de este importante documento se recomienda o se advierte, que el mismo, solamente puede ser leído y consultado por alumnos que ya estén finalizando la primaria.
Para las personas interesadas en investigar y estudiar contenidos dirigidos o asociados a la instrucción pública o privada; fundamentada en la enseñanza de gramática, aritmética, teneduría de libros, manuales de moralidad, religión, entre otras materias o disciplinas impartidas en el siglo XIX venezolano. Se recomienda la visita a la colección de Libros Raros de la Biblioteca Nacional de Venezuela; en la cual, se conserva, para la memoria del país y para la consulta de los interesados, variados títulos impresos, relativos o dedicados a la enseñanza e instrucción, en sus más variadas vertientes del conocimiento.
