1 mayo, 2026
El impacto ambiental de las preguntas a la IA

La interacción cotidiana con modelos de inteligencia artificial —desde resolver dudas triviales hasta consultas complejas— conlleva una carga ambiental poco conocida: las emisiones de dióxido de carbono.

Un nuevo estudio alemán arroja luz sobre cuánta energía consume realmente la IA al responder, y qué tipo de preguntas generan más CO₂.

¿Cómo contamina una pregunta a la IA?

La investigación de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Múnich evaluó 14 modelos de lenguaje generativo (LLMs), usando preguntas estandarizadas en áreas como historia, matemáticas y filosofía.

Al analizar el consumo energético en servidores con GPU NVIDIA A100, concluyeron que los modelos que razonan más profundamente emiten hasta 50 veces más CO₂ por pregunta que los que responden de manera concisa.

Precisión versus sostenibilidad: ¿se puede tener todo?

Los modelos más precisos, como Cogito (70 mil millones de parámetros), lograron un 84,9 % de acierto pero emitieron tres veces más CO₂ que otros similares.

Los modelos concisos generaron apenas 37,7 tokens por pregunta, en comparación con los 543,5 tokens en los modelos razonadores.

Las temáticas también influyen: preguntas de álgebra abstracta o filosofía emiten hasta seis veces más que historia de secundaria.

Usar modelos más eficientes como Qwen 2.5 puede reducir significativamente las emisiones manteniendo una precisión aceptable.

Por ejemplo, este modelo puede responder tres veces más preguntas que DeepSeek R1, con el mismo nivel de CO₂ generado.

Estrategias para un uso más responsable

1. Solicitar respuestas concisas siempre que sea posible

2. Evitar modelos de gran capacidad para tareas simples

3. Programar cargas de trabajo en horarios con energía limpia

4. Priorizar hardware eficiente y técnicas como la decodificación especulativa

Estas prácticas podrían reducir la huella de carbono de las respuestas hasta 10 veces sin perder precisión significativa.

El equipo investigador propone implementar transparencia obligatoria para que los usuarios conozcan el coste climático de sus interacciones con la IA. ¿Tendrías una conversación distinta si supieras que tu pregunta genera tanto CO₂ como un trayecto en coche?

Ver fuente