25 abril, 2026
Derrotamos el fascismo - Últimas Noticias

Es impresionante la actitud de la derecha española con respecto a Venezuela. Demuestra, hasta este momento, toda una estrategia política de imponer nuevamente (quinientos años después) la reconquista y la recolonización de las tierras venezolanas, que son libres e independientes. Estos injerencistas españoles se olvidan de que ya hace doscientos años, con la Batalla de Carabobo y la Batalla Naval del Lago, fueron sacados a patadas del suelo sagrado por el que lucharon nuestros libertadores y libertadoras.

Todo parece indicar que la derecha española quiere reconvertirnos en una de sus colonias preferidas, ya que necesita tener algún “tipo de enclave o espacio periférico” en el continente americano, y sigue viendo a Venezuela como el lugar estratégico (con las mayores reservas petroleras en el mundo) para resolver sus problemas económicos – energéticos, y se quiere aprovechar de una ultraderecha apátrida que no les importa entregar nuestra soberanía a España, siempre que les garanticen inmensas riquezas personales.

Para los intereses expansionistas de la extrema española, no es nada casual ni tampoco son “actitudes inocentes” la estrategia de recibir con los brazos abiertos a las y los venezolanos que sean militantes (o terroristas) de movimientos políticos abiertamente antichavistas y que mantengan una relación de confrontación e insurrección en contra del Gobierno nacional venezolano.

Da la impresión de que la ultraderecha española, muy orgullosa de ser “el mayor genocida de la historia”, cuando asesinó a más de 50 millones de nuestros indígenas, quiere revivir “sus gloriosos momentos históricos” como conquistador y colonizador, y no quiere asumir la derrota político – militar que sufrió en el siglo XIX, por lo tanto, todo indica que está preparando “su venganza histórica”.

Sus planes actuales son proclamar como presidente electo de Venezuela al “excandidato tapa – afiche”, y seguir financiando a todos los exiliados políticos venezolanos, para preparar la instalación de un supuesto gobierno en el exterior, y luego encontrar la manera, a partir del 10 de enero de 2025, de generar un golpe de Estado en Venezuela.
Politólogo

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