EEUU ya bombardeó 30 lanchas y causó 100 muertes en Caribe y Pacífico
Estados Unidos ha reconocido haber hundido más de treinta embarcaciones y provocado al menos un centenar de muertes, además de una persona desaparecida, en aguas del Caribe y del Pacífico. Estos ataques, presentados como parte de su ofensiva contra el narcotráfico, han sido denunciados como ejecuciones extrajudiciales y constituyen una violación flagrante de las leyes internacionales.
El Gobierno del presidente Donald Trump, que ha catalogado a los carteles latinoamericanos como organizaciones terroristas y declarado un “conflicto armado directo” contra ellos, justifica el uso de operaciones militares letales en aguas internacionales. Sin embargo, expertos en derecho internacional, y la misma ONU, advierten que estas acciones carecen de base legal y representan un precedente peligroso.
En agosto, Washington ordenó el despliegue de buques militares en el Caribe, con Venezuela como principal objetivo, y posteriormente extendió la ofensiva al Pacífico, involucrando a Colombia y rutas marítimas cercanas a sus costas.
Los gobiernos de Nicolás Maduro en Venezuela y Gustavo Petro en Colombia han condenado los ataques, calificándolos de asesinatos sistemáticos y de una política de fuerza que desconoce el derecho a la vida y la soberanía de sus países.
La ONU ha advertido que estas operaciones constituyen violaciones del derecho internacional y ha exigido a Estados Unidos que cese de inmediato estas prácticas, sin embargo, los ataques continúan. La preocupación se intensificó tras el ataque del 2 de septiembre, cuando un bombardeo estadounidense ejecutó a dos sobrevivientes, un hecho que especialistas señalan como un crimen de guerra.
La escalada coincide con crecientes cuestionamientos en el Congreso estadounidense sobre la legalidad de estas operaciones, que ponen en entredicho la imagen internacional de Washington y su compromiso con los derechos humanos.
