Derrotamos el fascismo – Últimas Noticias
La estrategia de la extrema derecha en el pasado proceso electoral se sustentó, fundamentalmente, en la influencia que los medios de comunicación y redes sociales ejercen en el desempeño cognitivo de los seres humanos, aprovecha el hecho real de que esos medios y esas redes son controlados, de manera monopólica, por quienes los ponen al servicio del orden imperialista que pugna desesperadamente por seguir hegemonizando en el mundo desde EEUU.
El condicionamiento que ha venido imponiéndose en una gran parte de las personas para que solo consuman contenidos digitales breves, casi fatalmente conlleva a castrar en esas personas la posibilidad de tener cualquier pensamiento crítico, pues en la práctica los dispositivos tecnológicos casi las reducen a actuar de forma teledirigida, los cerebros y sus capacidades van quedando atrapadas en una extensa red para que se desentiendan de las funciones que le son propias.
Ya no es un secreto, esos procesos se administran, ejecutan y controlan desde centros de poder del capitalismo, los utilizan como medio muy eficaz para vulnerar la soberanía y la independencia de las naciones y, en consecuencia, someter a sus pueblos. Pretenden que las personas vayan perdiendo la capacidad de tener memoria y de operar lógicamente en sus relaciones con el mundo, como lo señaló recientemente el ministro Freddy Ñáñez. Es un férreo control sobre esas tecnologías para imponer una visión mundial al servicio del dominio del imperialismo.
En nuestro caso particular utilizan la llamada big data para tratar de alterar conductas y que la gente así siga, a pie juntillas, una cultura prefabricada que se propone destruir la esencia de la venezolanidad, provocan conductas extrañas, potenciadas con la manipulación mental que se impulsa con los algoritmos.
De esa manera han inoculado una enorme carga de odio en un sector de la población venezolana, a Dios gracia minoritario, para utilizarlo con fines políticos, impulsándolo a realizar acciones de corte fascista. Si a lo anterior le sumamos el uso del mercenarismo, mediante la contratación de bandas criminales y el ataque cibernético contra el sistema electoral, ingredientes de la guerra multiforme que se ejecuta contra Venezuela, se ve claramente que la estrategia de la extrema derecha al saberse derrotada no era electoral, sino de violencia. El bravo pueblo con la conducción del presidente Nicolás Maduro supo resistir heroicamente esta embestida del fascismo y venció.
Otra vez los mismos personajes de siempre pretendieron usar su odio para destruir la paz y anhelos de la patria, pero el pueblo impuso la paz para seguir adelante, recuperando el bienestar social a través del trabajo constante y creativo, en marcha victoriosa hacia adelante.
