24 abril, 2026
Depresión silenciosa - Últimas Noticias

Hace poco un conocido actor reconoció ante los medios su estado depresivo, ayudando un poco a desmitificar los trastornos mentales.

Sin embargo, hay un tipo de depresión más leve en apariencia, que no se reconoce y pasa desapercibida al confundirse con cansancio o desmotivación.

Se trata de la distimia, un trastorno persistente del estado de ánimo, caracterizado por tristeza, desgano constante, alteración de patrones de sueño y alimentación, cuya intensidad es menor que la de los síntomas de la depresión, pero que se mantienen en el tiempo.

La distimia no encaja en el diagnóstico de las depresiones severas, siendo difícil de identificar y se conoce como trastorno depresivo persistente.

Las personas más proclives a sufrirla son aquellas con antecedentes familiares depresivos, quienes han sufrido eventos traumáticos o enfermedades graves por largo tiempo. Suele comenzar en la adolescencia e intensifica en la edad adulta temprana.

Aunque es más común en mujeres, cualquiera puede desarrollar distimia, independientemente de su sexo, edad o antecedentes familiares.

El tratamiento es una combinación de terapia psicológica y medicamentos antidepresivos. La terapia cognitivo-conductual es uno de los enfoques más comunes para tratar la distimia, pues se afianza en ayudar al paciente a identificar y modificar pensamientos y comportamientos que contribuyen a sus síntomas depresivos, mejorar las relaciones interpersonales y reducir el estrés.

Por su cronicidad, el tratamiento es a largo plazo y constante. No se puede prevenir, pero sí tiene tratamientos terapéuticos para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.



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