Cuba denuncia en la Celac la “locura imperial” y llama a la unidad ante el fascismo
En el marco de la Cumbre Extraordinaria de cancilleres de la CELAC, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, pronunció un discurso de alta carga política en el que denunció la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela como una amenaza directa e inminente para todas las naciones de América Latina y el Caribe.
El diplomático cubano cuestionó duramente las pretensiones de Donald Trump de «gobernar» el país sudamericano tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, calificando tales ambiciones como una manifestación de «fascismo» y «locura imperial».
Rodríguez Parrilla planteó una interrogante de fondo ante el plenario: ¿Qué significa que EEUU dirija la política venezolana? «¿Acaso van a imponer un gobernador, un emperador o un virrey?», inquirió, advirtiendo que, si Washington logra arrogarse el derecho de intervenir militarmente en favor de sus intereses, la soberanía de toda la región quedaría anulada.
Según el canciller, esta acción demuestra que EEUU está dispuesto a invadir países para explotar recursos estratégicos como el litio, las tierras raras, el cobre, el petróleo y el gas, extendiendo incluso sus pretensiones hacia la Amazonía.
El canciller enfatizó que las naciones independientes de Nuestra América se encuentran en un momento decisivo para su existencia. «Si queremos seguir teniendo Estados nacionales e independientes y un mínimo de igualdad soberana en medio de este desorden internacional, tenemos que actuar unidos», afirmó. Advirtió que una mayor división regional tendría consecuencias imperdonables y provocaría un retroceso histórico de siglos, permitiendo que la «fuerza y la barbarie» prevalezcan sobre los pueblos libres.
En nombre del Gobierno de Cuba, Rodríguez Parrilla presentó las exigencias urgentes de la isla ante la comunidad de naciones latinoamericanas y caribeñas. En primer lugar exigió la restitución del orden y demandó el respeto absoluto al orden constitucional venezolano y a las autoridades legítimamente constituidas.
Exigió la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, víctimas de un secuestro ilegal en territorio extranjero.
También pidió la rendición de cuentas, al reclamar la responsabilidad de quienes planificaron y ejecutaron esta acción que ha cobrado la vida de civiles inocentes.
Finalmente, el jefe de la diplomacia cubana hizo un llamado al «reencuentro y la marcha unidos» para detener la guerra y el atropello contra la familia venezolana, asegurando que la defensa de Venezuela es, en última instancia, la defensa de la independencia de cada país del Caribe y Latinoamérica frente a la «amenaza transversal» del imperialismo.
