Cuando dormir se vuelve un desafío
Pensar en niños con dificultad para dormir parece poco probable, pues la ausencia de responsabilidades y su envidiable conciencia limpia deberían ser requisitos suficientes para garantizar un sueño reparador. Lo cierto es que la realidad es otra y desde el momento de su nacimiento, es común que los chiquitos pasen por etapas en las que se resisten al sueño o se levantan varias veces durante la noche. Como consecuencia, los papás tampoco descansan, lo que resulta en una familia irritable y con pocas energías para afrontar los retos del día siguiente.
De la misma manera en que la sed y el hambre forman parte de las necesidades primarias del ser humano; es decir, que son esenciales para su supervivencia, el sueño también es un proceso fisiológico importantísimo que permite el desarrollo del cerebro en la edad temprana, la retención de la memoria y el aprendizaje y se asocia a la hormona del crecimiento en los bebés y adolescentes.
Encontrar la salida ante el insomnio infantil depende de las causas. El experto afirma que “si el origen del problema es orgánico o fisiológico, el tratamiento es más rápido; ahora, si está relacionado a hábitos incorrectos y se requiere de una modificación en la conducta, el proceso es más largo; puede tardar de 2 a 3 meses”.
Las consecuencias a corto-medio plazo son la irritabilidad, la dependencia de la madre y, a largo plazo, trastornos del desarrollo por la alteración en la secreción de la hormona del crecimiento. En el seno de la familia se puede desarrollar rechazo del niño, inseguridad e incluso agresividad. Un niño que a los cinco años no ha superado su problema de insomnio tiene más posibilidades de sufrir trastornos de sueño cuando sea mayor que otro que duerma bien.
TIPOS DE INSOMNIO
Es importante conocer los tipos de insomnio que -dependiendo de las características y causas- los especialistas han clasificado en:
• POR HÁBITOS INCORRECTOS: El pediatra Armando Arias afirma que afecta al 30 % de los niños, y que la responsabilidad recae sobre los padres al sobreproteger así como por la falta de coherencia normativa (un padre dice una cosa y el otro, otra cosa con respecto a la hora de acostarse). Como consecuencia, “el niño se acostumbra a esos hábitos incorrectos”. ¿Cómo se evita? Estableciendo reglas y hacerlas cumplir. Por ejemplo, acordar la hora en la que el pequeño debe ir a la cama, convenir en apagar los aparatos tecnológicos que distraigan, y no darles dulces antes de la hora de sueño, etc.
• POR CAUSAS FISIOLÓGICAS: Consecuencia de una enfermedad o situación que afecta la función normal del cuerpo, tales como alergias y por causas psicológicas.
• ALERGIA A LOS ALIMENTOS: Cuando los infantes muestran hipersensibilidad a ciertas comidas, como sucede con los intolerantes a la lactosa. “Es un niño que tiene muchos gases, molestias abdominales, que puede presentar estreñimiento; entonces en la noche va a sentir molestias y no va a dormir bien, pero a causa de la alergia”, asienta el pediatra ¿Cómo se evita? Acudir al pediatra, quien podrá detectar posibles afecciones. Una vez que la alergia ya está detectada, hay que seguir al pie de la letra las indicaciones del médico.
• CAUSAS PSICOLÓGICAS: Pequeños que padecen ansiedad producto de problemas familiares. “Es un niño que, además del insomnio, presenta fatiga, alteraciones de conducta y problemas de rendimiento”, expresa Arias. ¿Cómo se evita? Si su chamo muestra alguna de las conductas mencionadas, acudir con un especialista en psicología infantil. Los padres deben procurar que la vida del niño se aleje del sedentarismo y del ocio, así como fortalecer los valores para la convivencia, fomentando el establecimiento de relaciones basadas en el respeto y el cariño.
PARA DORMIR BIEN
• Embarazos relajados. El pediatra asegura que los niños nacidos bajo intento de aborto, con amenaza de parto prematuro o con circular de cordón, “son niños que van a tener problemas de sueño los primeros días, incluso durante meses. La causa de esto reside en ansiedad, la angustia y los miedos de la propia madre y que se reproducen en el niño, quien necesita sentir el corazón de mamá bien cerquita”.
• Un spa para tu bebé. Mimar a su niño con un masaje infantil. Este debe ser suave y desarrollarse en un ambiente en penumbras, desde los pies hasta la cabeza, por delante y por detrás, durante unos 10 minutos. Puede hacerse en la mañana o en la tarde.
• Juegos y alimentación. Todo lactante y niño en edad escolar deben tener su siesta por lo menos una o media hora al día, en la tarde. “No es necesario, pero es recomendado”, afirma el experto.
