22 abril, 2026
¿Le creerán a Elon Musk?

La crimigración junto a los aranceles, las medidas coercitivas unilaterales, el empleo de gánsteres económicos, la guerra mediática, etc., son armas del arsenal bélico que utiliza Estados Unidos para intimidar y agredir a sus enemigos políticos.

“La vulneración de la ley de inmigración acarrea consecuencias penales, sin las protecciones procesales aplicables en virtud de ese derecho. Entre las medidas problemáticas figuran las detenciones arbitrarias, las prácticas de vigilancia intensificada, las estrategias de interceptación y las expulsiones. Los Estados han endurecido también los criterios para la concesión del estatuto de refugiado, con miras a limitar el número de personas a las que otorgan asilo ”.

La crimigración es la criminalización de la migración. Los jóvenes venezolanos migrantes secuestrados en El Salvador son víctimas de ella, pero no son los únicos. El 17 de agosto de 2024 se reunieron unas 250 personas en la plaza Moritzplatz de Berlín y la manifestación aumentó hasta unos mil participantes a fin de manifestar su apoyo a la causa del pueblo árabe y condenar las prácticas del Ejército de Israel, que han causado la muerte de más de 50.000 civiles, la mayoría mujeres y niños. El ejército de Israel aseguró a la BBC que entre los asesinados “más de 15.000 eran terroristas”. Los manifestantes pro-Palestina fueron atacados violentamente y arrestados por la policía alemana en Berlín.

El 2 de abril de 2025, siguiendo el ejemplo de Trump, el Gobierno de Berlín ha emitido órdenes de deportación contra tres ciudadanos de la Unión Europea y un estudiante estadounidense por su presunta actividad en protestas propalestinas. Ninguno de ellos ha sido condenado por ningún delito. Pero las víctimas de crimigración no son solo venezolanas y propalestinas, sino también afganas.

El 12 de marzo, la Organización Mundial de las Migraciones (OIM) informó que más de 870.000 afganos fueron expulsados y obligados a regresar a Afganistán en 2024, lo que implica un posible aumento de las cifras por las campañas de deportación que están en marcha en Pakistán e Irán.

Estos guarismos representan casi 67% de los 1,3 millones de afganos que regresaron a su país en 2024, informó en un comunicado la OIM, en el que agradeció “una donación de 3,8 millones de dólares del Gobierno italiano para apoyar la asistencia humanitaria posterior a la llegada de los repatriados a Afganistán”. Una ayuda humanitaria de una fascista italiana como lo es Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de Ministros de Italia y amiga de Trump.

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