Conversatorio China-AL respalda la necesidad de acercar a nuestros pueblos
Como un aporte al debate de ideas sobre la coyuntura económica global, se realizó este martes el conversatorio «La cooperación entre China y América Latina y el Caribeen la cambiante situación internacional», en los espacios del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, CELARG.
El encuentro estuvo encabezado por el Embajador de la República Popular China, Lan Hu, el doctor en Estudios Políticos, Sergio Rodríguez Gelfenstein, la empresaria China Feng Ya, el ingeniero Alvin Lezama y la economista Judith Valencia, quienes ofrecieron su visión especializada sobre la temática.
El Embajador Lan hizo un balance del acercamiento de China a los mercados latinoamericanos y caribeños, destacando el modelo de respeto a la diversidad de pensamientos y de culturas, como premisa de la iniciativa china de una Comunidad de Futuro Compartido.


«China ha sido y seguirá siendo un destino de inversión ideal, seguro y prometedor para las empresas extranjeras. Y las empresas chinas cumplen las leyes locales, respetan la cultura y costumbres con integridad y responsabilidad social», dijo.
Sin embargo, admitió que la reciente aplicación de aranceles contra productos chinos y la imposición de esas medidas contra otros países, complica el comercio y plantea nuevos desafíos.
«Se está marcando un cambio sin precedente en los últimos siglos. Es una encrucijada para todos los pueblos de esta tierra. La mayoría de los países quieren la paz, aunque haya regiones que se encuentran en guerra o amenazada por ella», indicó.
Lan planteó que uno de los principales desafíos que se plantea para potenciar el comercio entre China y América Latina, es el precario desarrollo de la infraestructura, pero sostuvo que ambas partes deben sobreponerse a los obstáculos para dinamizar el intercambio.
Con respecto a la imposición de aranceles, el diplomático destacó que su país mantiene abierta la puerta del diablo para solucionar el problema creado por Estados Unidos, «pero lucharemos, si tenemos que luchar».
«El presidente Trump dijo que hay negociaciones con China ¡es mentira! No tenemos esa comunicación. Todavía EEUU no respeta los principios de igualdad, respeto mutuo e interés compartido», señaló.
«No somos amigos de EEUU «
Por su parte, el doctor Sergio Rodríguez Gelfenstein, hizo un repaso por la histórica relación entre China y América Latina desde el punto de vista comercial, y enumeró algunos de los desafíos culturales y prejuicios inducidos, que nos acercan y alejan a la vez.


Instó a conocernos más y mejor, ya que nuestra región ofrece una gran diversidad cultural y política. «La mayoría de los países con los que China tienen vínculos (en América Latina) están gobernandos por oligarcas que operan de espaldas a sus pueblos, que evitan que la ayuda china llegue a la gente», dijo, al tiempo que instó a Pekín a revisar qué países son verdaderos aliados en la región.
Admitió que esta situación no es culpa de China, ya que ellos tienen un sistema político estable que ha permitido el desarrollo de su pueblo. A cambio, dijo que el problema está en que Latinoamérica no ha sabido o podido elegir gobiernos que representen los intereses populares.
«Ustedes dicen que dialogarán con sus amigos estadounidenses (dijo al embajador). Nosotros decimos que EEUU no es amigo nuestro porque no se relaciona como amigo. Tenemos que conocernos (dijo a la comunidad China). Es la tarea más importante. Hay que hacer que los pueblos se conozcan, no basta con que los gobiernos tengan relaciones», señaló.
Preocupa la inestabilidad de América Latina
Feng Ya, es directora general de la sucursal en Venezuela de la empresa CREC10, que se dedica a la contratación de múltiples proyectos estratégicos en áreas de bienestar social, transporte y minería. En su opinión, uno de los desafíos a vencer para relacionarse mejor con América Latina, es que la región se estabilice.


«Cómo inversionistas nos preocupa la inestabilidad de la región… Queremos prolongar la cadena de inversión, usar monedas locales para evitar devaluación y contribuir al desarrollo de la infraestructura», indicó.
«Las empresas de China quieren ampliar el intercambio comercial más allá de la compra de materia prima. También quieren comprar productos terminados y están preparados para apoyar con tecnología para ampliar la producción de la región», agregó.
Por su parte, la economista Judith Valencia, enumeró las estrategias de dominación creadas por el imperialismo estadounidense, para apropiarse de la región. Herramientas como el Plan Cóndor, la Alianza para el progreso, la deuda externa o la creación de la OMC, forman parte de la «restructuración del sistema interamericano para dominar el comercio regional e imponer sus condiciones», explicó.


Manifestó que la convergencia de todos estos proyectos constituye el plan de dominación imperialista, que «fue interrumpido por el proceso constituyente venezolano» con la negativa al ALCA.
Sin embargo, «el proyecto sigue allí con sus operadores activos en varios países», por lo que recomendó «un programa de propósitos compartidos que sea contrario a la dominación impuesta por occidente».
«Hace falta un tejido de respeto. Una estrategia compartida que desmonte la lógica colonial», cerró.


El ingeniero Alvin Lezama, recomendó por su parte, aprovechar las ventajas de comercio de la región y priorizar a Venezuela como pivote del comercio chino en América Latina.
Instó al mejoramiento de la infraestructura y la necesidad de crear monedas fuertes ancladas a productos de exportación para comerciar de forma competitiva.
El conversatorio contó con la presencia de expertos internacionales, académicos, empresarios, militares, funcionarios del Estado y funcionarios de la Embajada de la República Popular China en Venezuela.
