17 abril, 2026
Comunicación ¿decolonial? - Últimas Noticias

E l pensador decolonial portorriqueño Ramón Grosfoguel describe lo que denomina “múltiples jerarquías globales de dominación”, las cuales, imbricadas entre sí, funcionan de manera simultánea para mantener el control y la explotación de las fuerzas hegemónicas del Norte global sobre las naciones periféricas. Entre esas formas de colonialidad destaca “una jerarquía de medios de comunicación global donde se privilegian los aparatos de comunicación controlados por Occidente”.

Grosfoguel coloca, como una de las jerarquías globales de dominación, a los medios de comunicación occidentales, en el mismo nivel que otros mecanismos efectivos de opresión del proyecto civilizatorio moderno eurocéntrico, racista y depredador.

La comunicación social, como aparato de mediación, no solo de información, sino también de poder, ha sido tema constante de pensadores críticos de Nuestra América. Desde Aníbal Quijano hasta Enrique Dussel, entre otros, no pocos han reservado parte de sus reflexiones al oscuro servicio que prestan los medios de comunicación, desde el libro hasta las redes sociales, como mecanismos, tal vez los más usados y normalizados, para control colonial y el mantenimiento de la modernidad eurocéntrica.

Por tal razón, en la actualidad varios centros de investigación de Latinoamérica y el Caribe llevan a cabo investigaciones sobre comunicación en clave decolonial, la cual recoge toda la tradición de pensamiento crítico en que se produjo en la región, desde los movimientos independentistas del siglo XIX hasta los aportes de importantes corrientes del siglo XX, como por ejemplo los trabajos de Armand Mattelart en Chile y Nicaragua, Ignacio Martín-Baró en El Salvador, Jesús Martín Barbero en Colombia, Nestor García Canclini en México y Ludovico Silva en Venezuela.

Al inicio del segundo cuarto del siglo XXI y ante las amenazas multiformes que se ciernen contra Venezuela y la región caribeña, es urgente fomentar en el país estudios críticos en materia de comunicación en clave decolonial, con el propósito de reflexionar en profundidad cómo los medios y las redes sociales están al servicio de la colonialidad, pero sobre todo para revertir la errónea y aún instalada idea de que debemos seguir usando “las armas del enemigo”, lo cual lamentablemente reproduce aquello que estamos atacando y fortalece aquello que estamos combatiendo.

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