24 abril, 2026
Diosdado Cabello confirmó detención de mercenarios en Venezuela

La rueda de prensa, convocada hace una semana por el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, sobre la captura de 12 irregulares, sumado a la incautación de más de 400 fusiles y pistolas de alto calibre, que formaban parte de un plan para asesinar al presidente Nicolás Maduro y otros altos funcionarios del Estado, dejó en evidencia que los actos conspirativos contra Venezuela ya no solo provienen de Estados Unidos, como ha ocurrido habitualmente, sino que ahora se han extendido a otras naciones.

Cabello precisó que en la operación, además de la captura de los estadounidenses Wilberth Joseph Castañeda Gómez, David Estrella y Aaron Barrett Logan (estos últimos expertos hackers), fueron detenidos en Puerto Ayacucho José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme, quienes resultaron ser agentes encubiertos del Centro Nacional de Inteligencia de España, organismo que, según afirmación del ministro, cuenta con el apoyo directo de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).

En el caso de Castañeda Gómez, se pudo comprobar que se trata de un militar activo que ya había estado anteriormente en territorio venezolano, específicamente durante el proceso electoral presidencial del 28 de julio, como un factor clave para el plan de violencia y desestabilización en el país.

El gringo, de ascendencia mexicana, posee un largo historial en operaciones de asalto y además es integrante del cuerpo de élite Navy Seal, especialista con formación en operaciones aéreas, marítimas y terrestres, quien posee una trayectoria militar que incluye misiones en Afganistán en 2010 y en Irak en 2014.

Como parte de los Navy Seal, su experiencia abarca áreas críticas como el sabotaje, el manejo de explosivos, el combate urbano y el paracaidismo.

Parte del armamento presentado por el ministro Diosdado Cabello durante su rueda de prensa. Foto: Mpprijp

Planes de Estados Unidos.

El plan contemplaba la toma del Palacio de Miraflores, con el objetivo de asesinar al presidente Nicolás Maduro. Además, incluía la ocupación de otras instalaciones estratégicas, como el aeropuerto de Maiquetía, y ejecutar ataques a servicios básicos esenciales para afectar de manera masiva a la población.

Esta operación también involucraba a mercenarios franceses de gran experiencia que actuaban en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia español (CNI).

Castañeda había ingresado al país desde territorio colombiano en varias ocasiones.
Durante este período orquestó operaciones encubiertas en el contexto de las elecciones presidenciales del 28 de julio, cuando se puso en contacto con el Niño Guerrero, peligroso delincuente del extinto Tren de Aragua, de acuerdo con información que los organismos de inteligencia recabaron de su teléfono.

Se encontraron conversaciones entre Castañeda y un delincuente venezolano conocido como El Flaco, quien reside en Estados Unidos y, según lo denunciado por el presidente Nicolás Maduro, está protegido por el Gobierno de ese país.

En estos mensajes se determinó cómo monitoreaban en tiempo real las acciones que se llevaron a cabo los días 28, 29 y 30 de julio, así como su intención de ejecutar una masacre, si fuera necesario, para propiciar una salida violenta del poder del Presidente.

Acciones desde Colombia.

Las acciones violentas contra Venezuela también se han planificado desde territorio colombiano, pues Basoa Valdovinos y Martínez Adasme, de acuerdo con los registros oficiales, salieron el 17 de agosto de España, supuestamente en actividades “turísticas”, y su última comunicación, registrada el 2 de septiembre, ocurrió cuando se desplazaban desde la ciudad colombiana de Inírida hacia Puerto Ayacucho, en Venezuela, donde fueron detenidos. Al respecto, Diosdado Cabello calificó como “curioso” el hecho que estos dos personajes hablen de hacer “turismo” en una época en que no es habitual esa actividad para los españoles.

Yorman Barillas, miembro de Primero Justicia y prófugo de la justicia, fue el responsable de gestionar el alojamiento en un hotel de Colombia, tanto de los españoles como de Castañeda, que llegaban allí antes de ingresar a Venezuela.

Ya en Venezuela, Basoa y Adasme establecieron contacto con el exalcalde del municipio Sifontes en el estado Bolívar, Carlos Chancellor, así como con el dirigente de oposición, Américo De Grazia, con el objetivo de asesinar a la alcaldesa del municipio Piar (Upata), Yulibeth “Tata” García.

El Departamento de Estado declaró que “cualquier afirmación sobre la participación de Estados Unidos en un complot para derrocar a Maduro es categóricamente falsa”, al tiempo que aseguró que su esfuerzo está dirigido hacia “una solución democrática a la crisis política en Venezuela”.

No obstante, ningún vocero oficial de ese país logró refutar la noticia sobre la captura de un militar estadounidense activo.

La misma línea adoptó el Gobierno del Reino de España a través de su Cancillería.
No obstante, investigaciones documentadas confirman la relación de ese país con la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA).

Un checo y ecuador en la trama

En las operaciones reveladas por Diosdado Cabello también se logró la captura de un ciudadano de nacionalidad checa, identificado como Jan Darmovrzal.
Esta persona está vinculada al grupo europeo Comando AZ, que también lo integran los mercenarios franceses. Darmovrzal, de 33 años, es reservista activo del 43 Regimiento de Paracaidistas de Chrudim, localidad de la República Checa.

En una libreta confiscada se detalla su acercamiento con políticos venezolanos y su relación con los acontecimientos posteriores al 28 de julio.

Además, se mencionó a Ecuador como un centro de operaciones, lo cual refleja un cambio en los puntos neurálgicos de las acciones de violencia, particularmente ante las dificultades que presenta operar desde Colombia, tras la llegada del gobierno de Gustavo Petro.
Asimismo, esta trama involucra a derechistas venezolanos, entre ellos María Corina Machado.

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