Cara de póquer: ¿cómo aplicar las estrategias de póquer en tu negocio?
El póquer es un juego de estrategia. La suerte también tiene un papel destacado en el juego, pero los mejores jugadores de póquer son aquellos con una gran capacidad de análisis. En este sentido, las habilidades que demuestran los jugadores en la mesa pueden ser de mucha utilidad a empresarios que quieran triunfar en el mundo de los negocios (y viceversa, claro).
En los negocios las estrategias ganadoras y las decisiones tomadas muchas veces se ocultan por razones obvias, pero respecto al juego existen vídeos, webs para jugar al poker y diversas guías y análisis del juego que facilitan a todos el acceso a algunas de las estrategias y que luego pueden aplicarlas en otros ámbitos.
A continuación, analizaremos que estrategias y tácticas de juego, preparación y psicología típicas del póquer puedes aplicar en tu empresa.
El póquer como profesión
Si algo pueden aprender, los empresarios de los jugadores de póquer es su profesionalidad. Los casinos son un negocio que debe regirse por las leyes del mercado para seguir en pie, pero a menudo olvidamos que los jugadores que viven del juego también deben actuar como profesionales que son. En este sentido, la primera estrategia que usan para triunfar es la constancia, la dedicación y la absoluta concentración a su profesión.
Para ello, es necesario seguir una metodología y unos horarios que les permitan cumplir sus objetivos. Ser profesional del póquer es un trabajo, como también lo es cualquier empresario. Difícilmente podrás llegar lejos sin fijarte un plan y seguirlo a raja tabla. Además de organizarse el día y dedicar muchas horas al trabajo, los jugadores de póquer siguen hábitos saludables que les ayudan a controlar sus emociones y a saber actuar bajo la presión de una partida.
Estudio de mercado
El siguiente paso para triunfar en el póquer o en los negocios es estudiar bien el mercado. Los mejores jugadores de póquer llegan a la mesa habiendo estudiado cómo juegan los rivales y así estar preparados para reaccionar a sus movimientos. Los empresarios también deben conocer los rivales más directos para entender qué hacen bien y qué hacen mal y aprender de ellos.
En este sentido, tanto jugadores de póquer como empresarios pueden usar el llamado análisis DAFO (las siglas de Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades). Este método está pensado sobre todo para analizarse a uno mismo. El jugador entenderá sus puntos fuertes y en qué aspectos debe mejorar. El empresario podrá conocer el estado actual de su negocio y planificar bien el futuro.
Estrategias del juego
Las fichas que se utilizan para apostar en el póquer no son más que una inversión. Cuando un empresario quiere invertir en el mercado de valores, actúa de una manera similar. Tendrá que analizar la situación y evaluar si es un buen momento para apostar dinero y, de serlo, cuánto vale la pena apostar. En ambas situaciones, también existe el riesgo a perder, así que es clave elegir una buena estrategia.
Durante una partida, los jugadores deberán demostrar sus dotes de negociación, como lo hace un empresario que quiere conseguir el mejor acuerdo. De los jugadores, los dueños de un negocio pueden aprender precisamente la técnica del tanteo, que puede darles una idea de si es buena manera seguir por un camino o no. Los empresarios también deberán entender cuándo apostar, cuándo subir la apuesta y cuándo retirarse.
Una estrategia común en el póquer es el farol. Los jugadores la usan para intentar impresionar a los oponentes con la esperanza de que hagan un paso en falso y puedan superarles. En una partida, cuando alguien hace una jugada falsa para dar a entender que tiene mejor o peor mano de la que tiene en realidad, se dice que va de farol o que ha hecho un bluff. Los empresarios pueden aprender esta técnica también para conseguir sus objetivos y cambiar comportamientos en una negociación.
Cara de póquer y psicología
La cara de póquer es otra estrategia muy común en las partidas de este juego de cartas y tiene mucho que ver con el componente psicológico del juego. Los mejores jugadores de póquer también son aquellos con mayores habilidades para leer las expresiones corporales de sus contrincantes. Saber descifrar el lenguaje no verbal es clave para saber si un oponente tiene buenas cartas o no, de la misma forma que lo es para un empresario para discernir cuando alguien les está mintiendo.
En este sentido, dominar la técnica del farol es ideal para despistar a los rivales tanto en el tapete verde como en una reunión de negocios. Otra forma de evitar que alguien pueda saber qué está pasando por tu cabeza es utilizar la famosa cara de póquer, que no es más que mantener el rictus inmóvil para que nadie pueda intuir si estás contento, nervioso o preocupado. Eso sí, en los negocios, recomendamos hacerse el simpático si quieres que alguien apueste en tu proyecto. En la mesa de póquer, ser demasiado atento con los demás puede levantar sospechas.
