17 abril, 2026

Bajada de Las Palmas se consagra como Patrimonio Cultural en Nueva Esparta

Bajada de Las Palmas se consagra como Patrimonio Cultural en Nueva Esparta

En un ambiente de fervor religioso y exaltación de las raíces identitarias, la capital del estado Nueva Esparta fue escenario de la tradicional Bajada de Las Palmas, un ritual que marca el preludio de la Semana Santa y que este año recibió un reconocimiento histórico por parte de las autoridades regionales.

La celebración, que congrega a cientos de fieles y visitantes, inició con el ascenso de los palmeros al cerro El Copey, el pasado jueves 26, donde cumplieron con la pernocta y el corte controlado de las hojas. Posteriormente, los integrantes de la Asociación de Palmeros Asuntinos descendieron en procesión por las calles de La Asunción, cargando al hombro más de 350 palmas que serán bendecidas y distribuidas este Domingo de Ramos.

Este año, el ritual que supera los 260 años de historia estuvo marcado por un hito institucional. La Gobernación del estado formalizó la declaratoria de la agrupación como Patrimonio Cultural de la entidad insular, un título que exalta la constancia de una tradición transmitida entre generaciones.

“Estamos bastante contentos y orgullosos de haber sido declarados, por instrucción de nuestra gobernadora Marisel Velázquez, como patrimonio cultural de nuestro estado Nueva Esparta”, expresó Eduardo Marcano, presidente de la Asociación de Palmeros Asuntinos, visiblemente emocionado.

“Este año nos autorizaron 350 hojas que bajamos del Parque Nacional Cerro El Copey para cumplir con esta hermosa tradición que perdura en el tiempo, arraigados en la fe, en la cultura y en la tradición de lo que es la Semana Santa Asuntina”, agregó el palmero.

La gobernadora Marisel Velázquez, presente en el acto, destacó el significado espiritual y social de esta actividad. “Este acto que ellos por años vienen realizando es para que el domingo, Día de Ramos, nuestra feligresía reciba la bendición de la palma y cada uno la lleve a su casa. Eso es fe y la esperanza de todo un pueblo que es devoto a esta tradición. Es el reencuentro de todos los hermanos y hermanas como una gran familia”, señaló la mandataria, reafirmando el respaldo del Ejecutivo regional a estas expresiones culturales.

El descenso desde la montaña culminó en la entrada de La Asunción, donde hombres y mujeres, cargando los pesados haces de palma al hombro, fueron recibidos por una multitud que los acompañó en un recorrido lleno de fervor por las principales calles de la ciudad.

El alcalde del municipio Arismendi, Alí Romero, calificó la jornada como una de las más significativas para la entidad. “Son actividades que enaltecen la religiosidad, las tradiciones y la cultura de lo que somos los margariteños y los venezolanos”, afirmó.

Para los protagonistas de esta faena, la Bajada de Las Palmas es mucho más que un rito estacional. Francisco Rodríguez, un experimentado palmero asuntino con más de tres décadas en la tradición, explicó el profundo significado familiar de esta práctica. “Mi abuelo, mi padre, ahora yo. Estamos continuando con ese legado que nos han dejado nuestros ancestros; es una sensación bastante bonita”, compartió.

Con la palma ya bajada del cerro, Nueva Esparta da inicio oficial a su Semana Santa en un clima de amor, hermandad y paz, reafirmando que sus tradiciones centenarias son el hilo que mantiene unida a la comunidad insular.

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