Aula Magna: espacio de trascendencia
Contemplar el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV) trasciende el valor de las graduaciones, los espectáculos o las conferencias que allí se celebran. Es entrar en un espacio donde se puede vivir y palpar el genio de Carlos Raúl Villanueva, quien, junto al ingeniero Robert B Newman y la visión artística de Alexander Calder, resolvió el desafío de la acústica para legar una obra que es, al mismo tiempo, maravilla arquitectónica y experiencia sensorial.
Esa trascendencia se reafirmó el 30 de noviembre de 2000, cuando el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró el Aula Magna Patrimonio Mundial de la Humanidad, conmemoración que hoy cumple 25 años y que se suma a los 72 de su bautizo y estreno, el 3 de diciembre de 1953.
Como señala el arquitecto y escritor Carlos Pou, el Aula Magna representa “el punto de culminación de un proceso de acercamiento de Villanueva a la comprensión de aquello que, por no tener mejores palabras, definimos como nuestra aproximación emocional y sentimental a la geografía y al paisaje”.
Construida entre 1952 y 1953, esta sala enfrentó el reto de una acústica deficiente que la firma Bolt, Beranek & Newman advirtió en los planos originales. Ante la negativa de Villanueva de modificar la estructura, Newman propuso instalar pantallas suspendidas sobre el público, solución que Calder transformó en arte al concebir las célebres nubes acústicas, símbolo definitivo de este espacio.
Según la página oficial de la Fundación Calder, el artista estadounidense aceptó el encargo en 1952. Tres años después, llegó a Caracas y contempló la obra en la UCV. Asimismo, conserva una serie de bocetos donde se aprecia el diseño del techo acústico, platillos (nubes) con los colores negro, amarillo, almendra, rojo, azul y bermellón.
Se considera una de sus creaciones más importantes. En el Aula Magna, con capacidad para 2.696 puestos, han actuado grandes artistas de distintas disciplinas, como Igor Stravinsky, Louis Armstrong y Marcel Marceau.
Recuperación en la UCV
La UCV, fundada en 1721 como Real Universidad de Caracas, es hoy símbolo cultural y académico del país. Su Ciudad Universitaria, diseñada por Villanueva y levantada entre 1943 y 1958, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Con más de 200 hectáreas y 89 edificaciones que albergan nueve facultades, la UCV reúne a cerca de 60 mil personas y resguarda una valiosa colección artística. Tras el colapso de estructuras en 2020, el Estado creó en 2021 la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV, liderada por Delcy Rodríguez y el ingeniero Francisco Garcés, que coordina trabajos de mantenimiento en 48 edificios de docencia, 234 laboratorios, 686 salones y áreas verdes, garantizando la preservación de este patrimonio único de identidad y memoria.
