Asombroso espectáculo – Últimas Noticias
La noche del miércoles 18 de mayo de 1910 la cúpula celeste exhibió un fenómeno astronómico que con suerte puede ser visto dos veces en la vida. Se trata del cometa Halley que orbita el sol cada 76 años. Ese año en Caracas corrieron voces supersticiosas asociando el paso del astro con el fin del mundo. Algo poco novedoso en la historia de la humanidad con eventos de este tipo.
Se creía que el Halley, al pasar esta vez tan cerca de la Tierra, unos 400.000 kilómetros de distancia, colisionaría con el planeta y extinguiría todo en un santiamén. El célebre astrónomo francés Camille Flammarion contribuyó con el terror colectivo mundial al decir que el cometa dejaría en la atmósfera gas cianógeno que acabaría con todo ser vivo. Sin embargo, este gas letal para humanos de haber tocado la atmósfera se habría desintegrado.
La prensa amarillista entonces montó un criadero de pánico, se vendían máscaras antigás por montón, pastillas protectoras de toxinas, jabones, y otros tipos de productos. El cometa se tornó un negocio para comerciantes inescrupulosos. El director del Observatorio Cajigal, Luis Ugueto Pérez, contrarrestó aquellos argumentos apocalípticos con otros de carácter científico. No había nada que temer, solo disfrutar un espectáculo admirable y cíclico. Al final la predicción cataclísmica perdió fundamento. El curso de los días y de la vida humana continuó sin miedo de colisión.
El 18 de mayo fue el día en que el Halley se aproximó más a la tierra. En esa misma fecha El Universal reprodujo una caricatura de Leoncio Martínez representando al cometa en los cielos de Caracas, la madrugada del 13 de mayo, con la nota: “Más allá de los tejados desiguales y de los árboles que por encima de ellos erigen sus copas, sobre las cumbres del Ávila, surgía la cauda resplandeciente del Cometa, largo y fulgido airón. Hacia el sur del trazo luminoso de la cola, temblaba Venus, la estrella de la mañana, en toda su gloria de luz, como un diamante de intensas rutilaciones. El espectáculo resultaba de una imponente y majestuosa hermosura.” En 1910 el cometa Halley fue visible durante 72 días, entre el 15 de abril al 5 de julio.
La próxima aparición se estima en julio del 2061. Algunos lectores estarán allí para verlo, otros pocos una segunda y última vez.
