18 abril, 2026

Argentinos bloquean vías en rechazo al cierre de otro programa social

Argentinos bloquean vías en rechazo al cierre de otro programa social

Organizaciones sociales argentinas paralizaron este martes los principales accesos a la capital en un rechazo frontal a la gestión de Javier Milei. Los manifestantes rechazan la eliminación definitiva de un programa laboral clave que beneficiaba a casi un millón de ciudadanos.

La medida gubernamental agrava la tensión en las calles ante un plan económico que prioriza el equilibrio fiscal sobre la asistencia directa.

Columnas de trabajadores pertenecientes a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular y el Polo Obrero ocuparon puentes estratégicos. Estas agrupaciones denuncian que la supresión del subsidio mensual deja desamparadas a miles de familias en un contexto de alta inflación.

La movilización impidió el tránsito normal desde la provincia de Buenos Aires hacia el centro porteño durante gran parte del día.

El fin del programa Volver al Trabajo genera crisis social

El conflicto radica en la decisión oficial de terminar con el esquema que otorgaba una asignación de 78.000 pesos mensuales. Los beneficiarios realizaban tareas comunitarias, mantenimiento de espacios públicos y asistencia social a cambio de este ingreso.

El Ministerio de Capital Humano reemplazó esta ayuda por un sistema de bonos digitales destinados exclusivamente a la capacitación profesional.

Alejandro Gramajo, líder sindical del sector, calificó la medida como un golpe directo al sustento mínimo de las clases populares. El dirigente asegura que el ahorro fiscal resulta insignificante comparado con el daño que produce en la planificación económica de los hogares. Para los sectores movilizados, el nuevo esquema de formación ignora la urgencia alimentaria que atraviesa la base de la pirámide social.

El Poder Ejecutivo justifica este giro radical mediante una narrativa de transparencia y combate a la corrupción estructural. Milei sostiene que las organizaciones sociales operan como intermediarios que retienen fondos destinados a los pobres para financiar estructuras políticas.

Por esta razón, la Casa Rosada busca digitalizar toda ayuda y eliminar el control que ejercían los movimientos territoriales sobre los planes. Esta estrategia forma parte de un ajuste profundo que incluye el congelamiento de presupuestos en universidades y centros de salud pública.

El gobierno mantiene su postura de no ceder ante las presiones de la calle mientras busca alcanzar el déficit cero este mismo año. Las protestas del martes marcan un nuevo capítulo en la polarización extrema que vive Argentina bajo el mandato del líder libertario.

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