Apocalipsis urbano – Últimas Noticias
En el paso a la década de los 50 del siglo pasado, se inauguraba a trocha y mocha la avenida Bolívar, construcción iniciada en 1945, llevándose por delante decenas de manzanas de la Caracas bucólica y rural que no alcanzaba los 300.000 habitantes. Fruto balcanizado del Plan Monumental Caracas de 1939, conocido también como Plan Rotival, las modificaciones posteriores de visiones miopes que privilegiaron el vehículo y la especulación inmobiliaria hicieron del proyecto urbano un caldo morado.
Los segmentos más acomodados de la población ya habían iniciado su éxodo del centro a finales del diecinueve con la urbanización El Paraíso, apuntalándose entre 1940 a 1960 hacia el levante, en lo que Jesús Sanoja Hernández denominó “la República del Este”, fragmentando a Caracas en una especie de feudos urbanos que logran la conexión entre sí por medio de grandes autopistas zoomórficas, en cuyas laderas crecían los barrios más pobres de la ciudad.
Producto de las expropiaciones para la avenida Bolívar, cuatro de ellas permanecieron desocupadas, cual trébol de cuatro foliolos, que según la tradición es portador de buena fortuna para quienes se topen con él, pero esa no ha sido el derrotero para la ciudad. Iniciando los 60, se instaló un terminal de autobuses de rutas urbanas y extraurbanas, que debido a su cercanía al coso gomecista se llamó terminal del Nuevo Circo.
Esas manzanas representan los terrenos más costosos de Caracas, que luego de 30 años de caos vehicular, contaminación y desorden, el extinto Banco Latino concibió la idea de levantar allí un gran World Trade Center. El Caracazo de 1992 y la crisis bancaria abortó el proyecto. De allí, que se activaron a edificar contra todo pronóstico y resistencia comunitaria el terminal para occidente en La Bandera.
Entre gallos y medianoche, el 31 de diciembre de 1998, Ledezma demolió dos de los tinglados del Nuevo Circo para forzar la mudanza en La Bandera. En el último periodo de Bernal, se reorganizó el sitio, pero hoy día regresamos a los 90: anarquía de tránsito, congestión insufrible en la Bolívar, una desbordada presencia de buhoneros que se extienden hacia a la avenida Universidad y Palacio de Justicia e incluso se está construyendo un segundo piso a todas luces sin control.
¿Quién le pone el cascabel al gato?
