Alimentando mentiras – Últimas Noticias
Desde Occidente continúa una campaña de desinformación que acusa a Rusia de la actual situación de crisis en el mercado mundial de alimentos. Se le inculpa de la “hambruna mundial que se avecina” en el contexto del aumento de los precios mundiales de los alimentos, los fertilizantes, los portadores de energía, las interrupciones en el sistema financiero internacional, que supuestamente fueron provocadas por la operación militar especial en Ucrania.
No es secreto, sin embargo, que, para la comunidad internacional de expertos, incluyendo a la FAO, las causas fundamentales de la actual crisis alimentaria se determinan abiertamente por las “distorsiones” macroeconómicas existentes, los errores sistémicos y de cálculo de los países occidentales, que están acostumbrados a resolver los problemas y sus dificultades a través de la emisión de dinero sin control. Los cataclismos climáticos, la pandemia de covid-19 y el forzamiento de la transición energética hacia fuentes renovables han exacerbado aún más estas tendencias negativas.
Por otra parte, es evidente que la introducción por parte del “Occidente colectivo” de sanciones unilaterales ilegales a gran escala contra Rusia ha agravado considerablemente el desequilibrio de los mercados mundiales. Esas restricciones a Rusia para la exportación de alimentos, fertilizantes y combustibles han llevado a un aumento en los precios de los alimentos en todos los países y regiones del mundo sin excepción.
Sin embargo, esos mismos que acusan a Rusia, silencian cuidadosamente el hecho de que los principales beneficiarios del aumento de los precios de los alimentos y fertilizantes y la desestabilización de sus suministros a los mercados mundiales son las corporaciones agrícolas occidentales más grandes, como las estadounidenses Archer Daniels Midland, Bunge y Cargill, así como la holandesa Louis Dreyfus, que representan de 75 a 90% del comercio agrícola mundial. Y como la mentira tiene patas cortas, se acaba de saber en estos días que Occidente se niega a reconectar al Rosseljozbank, el mayor banco ruso agrícola al sistema de trasferencias financieras, para poder ejecutar el acuerdo de granos.
¡Por favor ya basta, en lugar de alimentar mentiras, dejen alimentar a los seres humanos!
