24 abril, 2026

Simón Rodríguez: un pensamiento decolonial y la Universidad experimental Simón Rodríguez

Simón Rodríguez: un pensamiento decolonial y la Universidad experimental Simón Rodríguez

En lo ético profesado por el maestro Simón Rodríguez. estaríamos hablando de la constitución política del sujeto republicano. El maestro Rodríguez desconfía de la existencia de una esencia humana de carácter eterno, metafísico, que imposibilitaría la transformación  política del sujeto en la construcción de las nuevas repúblicas. Habría que señalar que Rodríguez como pensador parte de una ontología centrada en el sujeto negando a la cultura colonial occidental que había creado desde los griegos una filosofía preocupada por el ser (la esencia), y había ignorado al ente (al sujeto. Esta visión rodrigueana considera al sujeto no únicamente como un sujeto psicológico y jurídico, sino además como un sujeto de acción social, en plena edificación política y por ende histórica.

En esta consideración estaría el eje central de su visión pedagógica republicana: “la formación de legítimos ciudadanos educados y preparados para la vida y para ser útiles al progreso y bienestar de la nación”. Este pensamiento expresa el deseo de una educación experimental, que resulta muy actual, aprender haciendo, postulando la necesidad de que el educando alcance un oficio, esto sustentado en el ideal de que todo proceso enseñanza-aprendizaje está en la propia naturaleza, negando así la exclusividad académica. Asimismo, insistía en que no sólo había que hacer énfasis en lo memorístico sino además en el sentimiento durante el proceso enseñanza —aprendizaje, alegato que lo hace vigente, contemporáneo: pensamiento-emoción y acción. 

El fin teleológico de esta educación social, popular, era enseñar para la libertad. La ideología de la dominación cultural colonial había creado una axiología, unos valores, generando en consecuencia una subjetividad victimizada en los educandos que como la calificó el mismo maestro Rodríguez, buscaba la reafirmación del servilismo en la obediencia al garrote. Obviándose los derechos ciudadanos. ¿Cuáles reflexiones rodrigueanas buscar a propósito de la citada dominación cultural colonial? Valdría citar una frase del maestro: “Que no haya un solo individuo que ignore sus derechos y deberes sociales”. Este recordatorio tiene implicaciones en ese ideal de escuela forjado por Rodríguez, pues a través de la escuela se forjaría una nueva subjetividad, en la que se vería suplantado el deseo de imponer la esclavitud por el ejercicio de la libertad republicana. Estaría la escuela forjando los nuevos valores republicanos y aislando los vicios coloniales. Dentro de esa subjetividad republicana estaba la finalidad de la escuela como sociabilidad, como igualdad social calcada en el principio: “Que cada quien piense en todos para que todos piensen en él “.

Este pensamiento pleno de actualidad coincide con la visión del filósofo lituano Enmanuel Lévinas, quien piensa una nueva filosofía, centrada en la ética. Según Lévinas, el término filosofía desde Socrátes ha adquirido un significado cuestionable, occidente ha creado una filosofía preocupada por el Ser (la esencia) ignorando al ente (al sujeto).La filosofía en esta visión levinasiana no empieza en el Yo, sino en el Otro.

La relación con el Otro se hace más evidente a través de elementos como la proximidad, la responsabilidad. Aclarándonos el filósofo que la cercanía hacía el otro no es una relación meramente cognoscitiva, sino que va más allá del mero conocer, pues es una relación de tipo ético, en el sentido de que el Otro me afecta y me importa, por lo que me exige que me acerque a él, que me encargue de él, antes de que yo lo elija. Por tanto, no podemos guardar distancia con el Otro. Aquí estaría expresado el entre ayudarnos rodrigueano. Pero algo importante para el logro de este principio, que se convierte en Rodríguez en principio republicano, es el de una educación entendida como coeducación para hombres y mujeres por igual en la que la escuela no solo forma virtudes sino su valoración y propiedad de usarlos y colocarlos según la regla de perfecta ortografía, dicho con las palabras de Rodríguez. Igualmente, dentro de esta visión integral de la educación de gran vigencia estaría la responsabilidad de la escuela en la enseñanza de la lectura, escritura y aritmética. Sintetizando, todos somos todos, todo es de todos. ¿hay idea más vigente que ésta? 

Todo esto lo recordé, o más exactamente lo reviví en el acto de graduación de setenta estudiantes de muchas especialidades realizado por la Universidad Experimental Simón Rodríguez, el lunes 15 de mayo. El escenario era el auditorio cultural Simón Bolívar de Fuerte Tiuna. En la exposición de la rectora Alejandrina Reyes, estuvo disuelta está cosmovisión, se hizo énfasis en la ética, había socialismo educativo y es correcto enfantizarlo: las ideas están apareciendo en la práctica. La mañana se llenó de aplausos, en los especialistas, en los magister scientarum, en los nuevos doctores, había un entusiasmo  pleno, valía la pena apostar a Venezuela.



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