25 abril, 2026

Víctor Cámara, un galán de telenovelas y de la vida real

Víctor Cámara, un galán de telenovelas y de la vida real

Víctor Cámara, eterno galán de galanes, interpretó personajes desbordantes de caballerosidad, pero en la vida real lleva esa palabra a otro nivel. Atento, distinguido, educado y con la dosis de picardía exacta, el actor parece se prepara para un nuevo reto profesional.

Luego de varios años fuera de Venezuela, regresa para el estreno mundial de “Plano y contraplano”, obra de teatro de Juan Carlos Wessolossky en la que comparte créditos con otro grande, Daniel Sarcos. La pieza subió telón el viernes 19 de mayo, para continuar el 20 y 21 en el Centro Cultural BOD.

Se trata de “una obra de teatro en tono de melodrama. Claro que hay comedia para que la gente se divierta, pero algo inteligente, algo serio, donde tocamos un poquito el melodrama. Vemos y entendemos la problemática de todo ser humano emocionalmente hablando”, comentó para Últimas Noticias el famoso artista.

– Apenas se supo que vendrías a Venezuela con “Plano y contraplano”, la información se viralizó en redes sociales y medios de comunicación. Después de tantos años, ¿cómo sientes el apoyo de la prensa?

– Soy de los que piensan que hablen bien o no de un actor, lo importante es que hablen. Sinceramente, he recibido mucho amor y cariño de los periodistas y por eso quiero enviarle un abrazo y mi saludo a todos los periodistas y el personal que labora en Últimas Noticias, que dedican parte de su tiempo en darme un espacio con tanto respeto. Eso es algo que agradezco muchísimo y me llena de alegría.

– Es usual toparse en los medios de comunicación recuerdos sobre grandes personajes que interpretaste hace décadas y que te llevaron a ser conocido en todo el mundo. ¿Qué opinas al respecto?

– Son cerca de 45 años de carrera profesional y saber que la gente recuerda esos personajes para mí es muy grato, muy especial. Pueden cambiar las historias, puede haber escenas más sensuales, con más fogosidad y más acción e incluso más violencia, pero siempre habrá amor, y en eso nos parecemos las producciones de antes y las de ahora.

Esos dramas de hace décadas siempre serán recordados por la caballerosidad con que se trataba a la mujer, a quien se le cuidaba su virginidad y aunque pasen los años, eso siempre va a gustar.

Pero saber que la gente me recuerda con tanto cariño es algo que no tiene precio y para mí va más allá de las palabras.

– ¿Qué se podrá encontrar el público en “Plano y contraplano”?

Se encontrará a estos dos personajes que cohabitan juntos en un mismo apartamento, tienen la misma profesión, incluso compiten en la profesión por adquirir el mejor puesto laboral, y por supuesto, eso los lleva a tener una rivalidad en la vida personal.

Los dos tienen problemas con sus matrimonios: uno pierde a su mujer porque fallece, otro se divorcia y se separa de ella, colapsando su sistema nervioso. En fin, cada uno tiene sus dolencias y sus virtudes, y se ponen de manifiesto en una situación de comedia y de drama.

Es cierto que Daniel Sarcos tiene un gran humor y por eso lo llevamos a la comedia, pero el trasfondo literal era algo más serio todavía, un problema real porque la vida real. Si tú te pones a ver, la vida es tan dramática o más que las telenovelas, lo que pasa es que la gente no cuenta sus historias como en la televisión se cuentan historias.

Resulta que estos dos personajes cohabitan bajo el mismo techo y descubren que son rivales fuertes para un trabajo específico, pierden la razón en ese momento y se insultan, se ofenden, pero al final siguen siendo los grandes amigos que siempre han sido, demostrando ante sí que no es fácil cohabitar o ponerse los zapatos de la otra persona; porque en eso se basa la historia, cada quien asume el rol del otro y allí lo vamos a ver representado.

Pero más allá de eso hay algo importantísimo, que es brindarle honor a quien honor merece, a todas estas grandes personalidades en nuestro país, de Venezuela, que han llegado al corazón de la gente a través de su trabajo, dejando siempre un legado. A todos ellos les brindaremos un homenaje bien merecido y por supuesto para nosotros es alegórico y alegre poder hacerlo.

– ¿Cómo te adaptas a esta historia con el toque de comedia que tiene?

Hice mucha comedia en el teatro venezolano durante muchos años. Ahora volvemos con algo nuevo y por supuesto que queremos que sea divertido, queremos que sea ameno para que el público lo disfrute y pase un rato agradable.

Claro que eso depende de la visión que tengan, porque mucha gente podrá reír a carcajadas, otra gente se reirá más comedida, pero entenderán que el mensaje es serio y es lo más bonito, ¿no? Además de darle ese honor y ese homenaje a tanta gente.

– Con tantos años en televisión, haciendo cine y trabajando con teatro, el actor puede llegar a desarrollar un dominio por esta profesión tanto frente a las cámaras como detrás y han incursionado como director de películas, productores. ¿Esa parte del entretenimiento nunca le ha llamado la atención?

¡Siempre! De hecho me llamó la atención antes de ser actor. Fui técnico, por llamarlo de alguna manera.

Hice el curso de cámara en Radio Caracas Televisión, porque quería ser director en Radio Caracas, siempre busqué trabajar en la parte técnica, desarrollarme en esa área. Evidentemente donde encontré más cabida fue en la actuación por herencia familiar, etcétera, etcétera.

Pero no me alejé de la dirección, de la parte técnica, tanto así que en Venezuela he dirigido mucho teatro, pero en Estados Unidos monté un estudio de televisión donde pude hacer algunos contenidos tanto para el mundo anglo como para el mundo hispano.

Ciertamente no fue algo de mucha envergadura porque es un pequeño estudio, pero satisfacía mi necesidad, mi inquietud emocional como ser humano en desarrollar algo que yo sentía tenía la vocación y la capacidad. Ciertamente no soy un director cinematográfico, no he estudiado para ello, así que me he dedicado a dirigir en pequeños estudios, dirigir teatro, en fin, a dirigir algunas series para plataformas privadas, pero no me puedo considerar un director, hay que respetar a los directores que estudian cinematografía, yo sería un pichón que tendría que ponerme a estudiar, pero claro que he producido y dirigido teatro con mi familia, con algunos compañeros en Venezuela y en otros países latinoamericanos y de lo cual he tenido un gran aprendizaje, he tenido grandes experiencias que valoro, que respeto, que recuerdo y que las pongo en práctica en mi vida diaria.

Ahora, claro, sí tengo la necesidad de dejar un legado más allá de la actuación y todavía estoy en ese camino y espero poder realizarlo muy pronto.



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