Fin del Título 42: ¿Qué pasará ahora?
Una norma migratoria de Estados Unidos (EEUU), conocida como el Título 42 y que causó temor y confusión entre migrantes y algunos gobiernos, llegó a su fin a la medianoche de este jueves.
Establecido en marzo de 2020 por el gobierno de Donald Trump, el Título 42 permitió durante más de tres años expulsar de manera inmediata a millones de personas que intentaron cruzar la frontera terrestre sur de EEUU, con el argumento de evitar un mayor riesgo de contagios por la covid-19.
Cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza norteamericana (CBP, por sus siglas en inglés) muestran que sólo en el año fiscal 2022 más de 1,08 millones de personas fueron expulsadas bajo la derogada norma migratoria.
En la víspera del fin del Título 42, miles de migrantes tenían confusión por las diferentes declaraciones y advertencias de las autoridades estadounidenses. Algunos apresuraban el paso ante el posible endurecimiento de las reglas migratorias, otros aguardaban en refugios para intentar pedir asilo bajo una norma de vieja data, el Título 8.
Sin embargo, indistintamente del temor y tras recorrer miles de kilómetros, esto no los llevó a parar su travesía.
¿Qué pasará ahora?
La respuesta a esta pregunta aliviaría la inquietud de los cientos de miles que se mantienen en tránsito hacia EEUU, aunque no tiene una respuesta clara y sistemática por parte de las autoridades, en diferentes declaraciones se puede confirmar que no existirá un relajamiento en el cuido de la frontera.
El 10 de mayo pasado, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, advirtió sobre consecuencias “más graves” contra los migrantes que intenten cruzar de manera irregular. Ese mismo día confirmó que la política migratoria estará sustentada por el Título 8.
A primeras horas de este viernes, dejó un mensaje en Twitter en donde aseguró que EEUU, a partir de hoy, “presumirá que las personas que lleguen a la frontera sin usar un camino legal no son elegibles para el asilo. Estamos listos para procesar y remover humanamente a personas sin una base legal para permanecer”.
Agregó que hay 24.000 agentes y oficiales de la Patrulla Fronteriza en los límites suroeste, y que enviaron a miles de tropas y contratistas para servicios de seguridad.
“La frontera no está abierta”, zanjó Mayorkas en su publicación.
Del Título 42 al Título 8
Esta figura promulgada en 1952, y ampliada en 1965, establece que los migrantes puedan solicitar asilo, iniciando así un proceso de evaluación de temor creíble por parte de los funcionarios estadounidenses para luego esperar que el caso avance en el sistema judicial de inmigración, una acción que podría tardar meses o años.
Sin embargo, quienes sean detenidos pueden enfrentar un proceso de deportación rápida, conocido como “expulsión acelerada”.
También, afrontan una prohibición de reingreso durante al menos cinco años y aquellos que hagan intentos posteriores de ingresar a EEUU podrían enfrentar un proceso penal, según el Departamento de Seguridad Nacional.
La diferencia entre la norma del Título 8 y el Título 42 radica en que la última no prevé mayores consecuencias legales contra las personas que eran detenidas por la Patrulla Fronteriza, y al ser deportadas podían intentar cruzar nuevamente en múltiples ocasiones sin enfrentarse a sanciones judiciales.
Nuevas reglas de Biden
A lo anterior debe sumarse la impronta de la administración del presidente Joe Biden, que sigue lejos de facilitar el proceso para los migrantes. A principios de año anunció una nueva regla de asilo que niega la entrada a las personas que solicitaron refugio en un tercer país de tránsito.
Asimismo, funcionarios de la Casa Blanca revelaron a CNN planes para devolver a México a cubanos, venezolanos, haitianos y nicaragüenses que intentan cruzar de manera irregular.
Por su parte, para realizar la cita del asilo, el Departamento de Estado también planea abrir alrededor de 100 centros regionales de procesamiento en el hemisferio occidental.
México se cierra
Este 12 de mayo, el Instituto Nacional de Migración de México (INM) anunció que este país no otorgará más permisos de tránsito a migrantes indocumentados, medida en consonancia con el fin del Título 42.
Además, el Gobierno mexicano cerró 33 albergues migratorios en todo el país, por lo que no tiene lugares para alojar a más personas. Cifras reseñadas por agencias internacionales muestran que la nación azteca contabilizaba en total 26.560 migrantes indocumentados.
¿Frontera al límite?
El director del programa para migrantes ‘Catholic Relief Services’, Miguel Meza, a cargo de 26 refugios en ciudades mexicanas fronterizas con EEUU, calculó el jueves en más de 55 mil las personas que se agolpan en la frontera para ingresar al país del norte, citado por AP.
Por su parte, un reporte del medio The Times triplica esa cantidad, al estimar que son más de 150.000 los migrantes que esperan en ciudades como Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila.
A esa cifra debe sumarse cientos de miles que avanzan a través de Centroamérica para ingresar al territorio estadounidense.
Tensa calma
El temor creado por las opiniones en medios de comunicación de oleadas de migrantes intentando abrirse paso a como diera lugar en diferentes puntos cercados con alambres de púas, por ahora sigue quedando en la imaginación.
El alcalde de la ciudad estadounidense de El Paso en Texas, Oscar Leeser, aseguró a medios locales que no hubo cantidades significativas adicionales de migrantes entrando por la frontera este viernes. Mientras que en el día previo unas 1.800 personas ingresaron a la ciudad.
Leeser sí confirmó que las autoridades mexicanas le advirtieron que unos 5.000 migrantes podrían llegar en los próximos días, por lo que el burgomaestre dijo “estar preparado”.
