Irán exige repliegue de Israel a posiciones previas de la guerra
El comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán, Ismaeil Qaani, fijó la postura de Teherán frente al conflicto en Oriente Medio al asegurar que su exigencia mínima es el repliegue inmediato de Israel a las posiciones previas de la guerra de 40 días.
A través de un mensaje de respaldo difundido en redes sociales, el jefe militar iraní aseveró que las fuerzas libanesas verán pronto los frutos de su valiente resistencia ante el régimen usurpador.
Las declaraciones del alto mando iraní coincidieron con el pronunciamiento del líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, quien desacreditó las negociaciones bilaterales promovidas por la Casa Blanca.
El clérigo calificó las reuniones de «absurdas, humillantes y vergonzosas», argumentando que el documento final emitido desde Washington busca la capitulación del Líbano frente al proyecto del Gran Israel.
Asimismo, el jefe de la milicia advirtió que cualquier cese de hostilidades aceptable debe ser integral y que sus unidades mantendrán la respuesta armada con toda su fuerza mientras persistan las incursiones.
Distanciamiento del pacto trilateral
El rechazo de la organización chií introduce una marcada tensión sobre el principio de tregua condicionado que las delegaciones del Líbano e Israel delinearon durante dos jornadas de diálogo en la capital estadounidense. Dicho borrador estipulaba el cese de los ataques bajo la premisa de desmantelar la presencia operativa de Hizbulá en el sector sur del territorio libanés para dar paso a la instalación de «zonas piloto».
Pese a que el mandatario libanés, Joseph Aoun, había manifestado que el Gobierno se encontraba a la espera de las respuestas de las distintas facciones políticas frente a la propuesta de la Casa Blanca, el manifiesto escrito enviado por Qassem cierra la vía diplomática planteada por los mediadores internacionales.
