3 junio, 2026
¿Los insectos sienten dolor? - Últimas Noticias

Durante años, la respuesta fue casi un reflejo automático: no, los insectos no sienten dolor. Son demasiado pequeños, su sistema nervioso no se parece al de los vertebrados, y punto. Quedaron fuera de cualquier debate sobre bienestar animal sin que nadie lo cuestionara demasiado. Pero en un giro de la historia que nos contábamos, la ciencia volvió a preguntar lo que creíamos.

Y la conversación que se está abriendo es más seria de lo que parece.

Un estudio publicado en la revista Advances in Insect Physiology revisó evidencia neural y conductual en distintos grupos de insectos, y encontró pruebas contundentes de que moscas, mosquitos, cucarachas y termitas adultas podrían sentir dolor. También hay evidencia sustancial en abejas y mariposas. Y esto, definitivamente, no es poca cosa.

Ahora bien, los investigadores aclaran algo importante: existe una diferencia entre la nocicepción: la respuesta biológica ante un estímulo dañino, y el dolor como experiencia subjetiva. Un insecto puede reaccionar al peligro sin necesariamente “sentirlo” de forma consciente. La pregunta, entonces, es si esa reacción va más allá del puro instinto.

Y lo que encontraron en las moscas de la fruta hace pensar que sí puede ir más lejos. Después de una lesión nerviosa ya curada, estos insectos mantenían una hipersensibilidad persistente. Algo muy parecido al dolor crónico que conocemos en humanos y otros animales. No es un reflejo simple. Es algo que permanece.

Además, se descubrió que los insectos tienen mecanismos nerviosos capaces de procesar estímulos dañinos desde el sistema nervioso central. Eso sugiere que el asunto es más complejo de lo que creímos o asumimos durante décadas.

Polillas diurnas. La de la izquierda tiene alas con manchas naranjas y negras, un diseño muy típico de algunas Zygaena.
La de la derecha muestra alas oscuras con puntos rojos, también muy compatible con Zygaenidae.

¿Hace falta un consenso definitivo para tomarlo en serio? Según varios investigadores, no. En Reino Unido, algunos protestaron abiertamente cuando las leyes de bienestar animal incluyeron únicamente a vertebrados, dejando fuera a insectos e invertebrados. Para ellos, la posibilidad de que sientan dolor ya es razón suficiente para replantearse cómo los tratamos.

Y no se trata solo de algo filosófico. Los insectos son fundamentales para los ecosistemas: las abejas polinizan cultivos, los escarabajos descomponen materia orgánica, y muchas especies son clave para investigaciones científicas y forenses. Su bienestar nos importa más de lo que solemos reconocer.

El debate llega también a la mesa, literalmente. Organismos internacionales llevan tiempo promoviendo el consumo de insectos como alternativa sostenible ante la creciente demanda mundial de alimentos. Entonces el debate va creciendo… ¿no habría que discutir también cómo se crían y cómo se sacrifican?

La ciencia todavía no tiene todas las respuestas. Pero lo que sí queda claro es que estos pequeños seres podrían ser mucho más complejos de lo que imaginábamos… y eso, por sí solo, ya merece que los veamos diferente.

Entonces, la respuesta es sí, los insectos pueden sentir dolor.

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