25 abril, 2026

Nueva Esparta se sumó a la peregrinación “Unidos por una Venezuela libre de sanciones”

Nueva Esparta se sumó a la peregrinación “Unidos por una Venezuela libre de sanciones”

Bajo el lema «Unidos por una Venezuela libre y en paz», la isla de Margarita se convirtió en un solo cuerpo que comenzó a latir desde distintos puntos cardinales. Desde temprano, el rugir de los motores anunció la motocaravana. Cientos de motorizados, con banderas ondeando al viento, trazaron líneas de esperanza sobre el asfalto caliente, convergiendo hacia un destino común: la identidad y el futuro de la región insular.

Una gran motocaravana recorrió distintos puntos de la isla de Margarita. Foto: Edison Pabón

En medio del peregrinaje, el ambiente político y social se tornó reflexivo. La presencia de figuras nacionales como el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Pedro Infante, junto a las diputadas América Pérez, Erika Farías y la gobernadora Marisel Velásquez, subrayó la importancia estratégica del encuentro.

El alma de la jornada residió en la heterogeneidad de sus voces. En un hecho que rompió las barreras de los sectores tradicionales, empresarios, políticos, emprendedores y religiosos se encontraron en una sola voz. 

«El cese de las sanciones no es solo un pedido político, es una necesidad vital para que el motor productivo de nuestra isla vuelva a rugir con fuerza», se escuchaba en los pasillos del encuentro.

Voceros como Gabriel Briceño, presidente de Fedecámaras en la entidad, y el dirigente político Omar Veracierto, coincidieron en un punto innegociable: el pueblo insular ha sufrido el peso de las medidas coercitivas y hoy, al unísono, exige el derecho a la normalidad económica y la paz social.

Encuentro con los sectores tradicionales, empresarios, políticos, emprendedores y religiosos; se encontraron en una sola voz. Foto: Edison Pabón

Donde el mar abraza la calle

La movilización alcanzó su punto álgido al entrar en la calle principal de Pampatar. Lo que comenzó como una ruta terrestre se transformó en un espectáculo visual cuando la caravana llegó a la bahía. Allí, el azul del Caribe se llenó de color. Los pescadores se sumaron con una caravana marítima. 

Decenas de embarcaciones escoltaron el sentimiento popular desde el agua, creando un puente simbólico entre el trabajador del mar y el ciudadano de a pie. La imagen era potente: la tierra y el océano unidos por una misma consigna.

El cierre: la voz de la identidad

Como no podía ser de otra manera en la perla del Caribe, el evento no concluyó con discursos fríos, sino con la calidez del Galerón. En la orilla de la bahía, destacados cultores de la isla tomaron el micrófono para entonar sus décimas.

Las rimas, cargadas de historia y sentimiento margariteño, elevaron las peticiones de justicia y libertad hacia el horizonte. Fue el broche de oro para una jornada donde la política cedió el paso a la fe y la cultura, dejando claro que, en Nueva Esparta, la lucha por la paz tiene ritmo de mar y alma de pueblo.

Durante el peregrinaje hubo un encuentro de los distintos sectores de la sociedad neoespartana. Foto: Edison Pabón

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