17 abril, 2026
Por culpa de Concepción Guillén aceptó usar el 13

El número que lleva un pelotero en su uniforme no solamente permite facilitarle la identificación a los diferentes medios o en los programas impresos y digitales que los equipos ofrecen al público que asiste a los parques. Más allá de eso, el número de la camiseta tiene un significado personal para el jugador, que representa, por ejemplo, conexiones de tipo familiar o tributos a ídolos de la infancia.

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Para buena parte de los jugadores su número suele estar cargado de aspectos muy personales. Quizás por esa razón, el pasado 3 de abril, cuando en su función de comentarista de la antesala de la transmisión televisiva de un juego de los ChiSox, Oswaldo Guillén supo que los Medias Blancas de Chicago decidieron organizar un acto especial, el próximo 8 de agosto, para retirar el número 13 que utilizó por 21 campañas (trece como campocorto y ocho como mánager entre 1985 y 2011), rompió en llanto.

Herederos del Rey David

Con Guillén se eleva a tres el número de peloteros venezolanos cuyo número de uniforme está inmortalizado por dos clubes de Grandes Ligas.

Dos días después de la ceremonia de exaltación al Salón de la Fama de Cooperstown, 14 de agosto de 1984, en acto especial celebrado en el Comiskey Park de Chicago, antes de juego contra los Rangers de Texas, al que asistieron 31 mil 318 personas, los Medias Blancas retiraron el uniforme número 11 que por diez años (1956-62/1968-70) vistió Luis Aparicio.

Veintitres años después de Aparicio tomó turno David Concepción para convertirse en el segundo venezolano cuyo número de uniforme fue retirado por un club de ligas mayores. El 25 de agosto de 2007, antes de un encuentro contra los Marlins, ante 32 mil 288 personas que se dieron cita en el Great American Ball Park, los Rojos de Cincinnati retiraron el número 13 que por 19 temporadas (1970-88) utilizó David Concepción.

Precisamente Concepción, fue el modelo a seguir de Guillén mientras crecía jugando en las categorías infantil, junior y juvenil en torneos mirandinos, admirando las hazañas del torpedero de la Gran Maquinaria Roja. Por ello se inclinó por escoger el número 13, cuando los Medias Blancas lo convocaron al equipo grande en la primavera de 1985, después que había llevado el número 9 en sus primeros años con los Tiburones de la Guaira en la pelota local y en el sistema de ligas menores de los Padres de San Diego.

Concepción ha confesado en varias ocasiones que antes de comenzar la temporada de 1970, cuando llegó al Riverfront Stadium de Cincinnati, para su primer encuentro como novato de los Rojos, el encargado del club house le ofreció varias alternativas de número de uniforme y se inclinó por aceptar el número 13 para honrar a su madre, quien nació en el año 1913.

Quince años después del debut Concepción, Guillén se apuntó como apenas el segundo de 37 bigleaguers venezolanos que en las últimas 56 temporadas se han dado a conocer en las ligas mayores por llevar el número 13 en la espalda. Después de Guillén, Omar Vizquel fue el segundo que lo empleó al debutar en 1989 con los Marineros. Luego lo emplearon en los años noventa, Alvaro Espinoza con los Yanquis (1990), Carlos García con los Piratas (1993), Luis Sojo con los Azulejos (1993), Edgardo Alfonzo con los Mets en 1995, Miguel Cairo con Mantarrayas (1998) y Luis Ordaz con Cardenales (1999). Los otros 28 integrantes de la lista de uniformes número 13 llegaron en el nuevo milenio, incluido seis activos: Ronald Acuña (Bravos), Gabriel Arias (Guardianes), Rafael Marchán (Filis), Salvador Pérez (Reales), Luis Rengifo (Cerveceros ) y Luis Torrens (Mets).

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