23 abril, 2026
El Cristo del Orinoco representa arte y fe

El episodio de la Biblia sobre la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo ha tenido muchas representaciones en el cine, el teatro y otras tantas manifestaciones artísticas, donde se escenifican estos difíciles momentos por los que atravesó el Hijo de Dios y que la Iglesia resume en la llamada Semana Mayor.

En nuestras regiones se ha hecho tradición estas representaciones y en muchos estados las realizan desde el Domingo de Ramos.

Dos de estas expresiones artísticas conocidas y reconocidas como patrimonio cultural se presentan en el estado Bolívar con la obra El Cristo del Orinoco, y en la población tuyera de Charallave en el estado Miranda, con la pieza Vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

El Orinoco como escenario. Cuando se habla del estado Bolívar, lo primero que refieren las personas son los hermosos e imponentes paisajes naturales, incontables recursos minerales y el calipso de El Callao, pero hay una tradición que por más de 30 años existe y es una representación cultural llamada El Cristo del Orinoco.

Representación que se realiza en la Semana Mayor a orillas del río Padre y con una puesta en escena de más de 400 personas.

Pues sí, a orillas del río Orinoco, donde la arena del playón funge de butacas del teatro o cine y miles de bolivarenses en familia se acomodan para ver una obra que, sin lugar a dudas, los hace reflexionar sobre muchos aspectos personales, familiares y en cómo mejorarlos.

La obra fue declarada Patrimonio Cultural Municipal en el año 2008 y en 2009 Patrimonio Cultural Regional, pero no fue sino hasta 2022 que el ministro para la Cultura, Ernesto Villegas, reconociera la importancia y solidez de esta puesta en escena en un plató natural como las arenas del río Orinoco.

Aunque con solo el nombre de El Cristo del Orinoco, uno pudiera darse cuenta de qué trata la obra o al menos saber la temática, qué pasaría si te dijera que Bolívar, el Libertador, y Piar, aquel prócer que luchó en el cerro de El Gallo en Guayana, participan en la obra y enriquecen aún más el diálogo.

Sin perder la fe

El Cristo del Orinoco, definitivamente, supera la religión, la condenación y tiene como única narrativa demostrar, a través de las artes, que ante cualquier circunstancia no se debe perder la fe y que el único camino es el amor. Neptalí Hurtado, quien actualmente es el secretario de Cultura de la Gobernación de Bolívar, fue el creador y unos de los actores de esta obra en su primera edición en 1994.

Hurtado narra que su deseo fue plasmar en el papel algo que impactara en las calles del estado Bolívar e hiciera que los habitantes volvieran sus caras y se detuvieran a presenciar esto, a lo que él llamó “arte puro”.

“Esto lo soñé; pero también me fue revelado e inmediatamente comencé a escribir cada detalle. Recuerdo que llamé a Rigoberto Zurita para que dirigiera la obra y comenzamos esta travesía que hoy tiene tres décadas, y cada año que pasa se consolida más como propio para toda la población”, contó el creador de esta puesta en escena.

Neptalí considera que lo más importante no es ver la materialización de su sueño, sino saber que la obra perdurará en el tiempo porque sabe y entiende que ya no le pertenece y su legado ya es de un colectivo, ahí su mayor satisfacción.

La obra

Imaginen que están sentados en el playón de la Cocuyera del río Orinoco, con una vista al fondo de las luces de Ciudad Orinoco en el estado Anzoátegui, y una voz femenina sutil, pero con carácter, que es la memoria del río, comienza narrando la entrada de Jesucristo a Jerusalén, donde hace su peregrinar en lo que serían sus últimos días de vida terrenal.

De manera mágica, única y hasta extraordinaria, podría decirse que la voz logra que Simón Bolívar y Manuel Piar se sumen a la historia, teniendo el mismo punto en común: ¡la traición!, de una de sus personas más cercanas.

El espectador deja de ser un agente externo y se involucra tanto en la obra que hasta suspira, grita y llora ante los hechos de injusticia que viven estos tres personajes y cómo superan esas adversidades.

De ahí la reflexión que cada persona se lleva para afrontar su día a día. José Ignacio Ibarra, reconocido cultor bolivarense, considera que El Cristo del Orinoco representa la vida, la pasión, el perdón y el mismo camino del reencuentro del ser humano con su creador.

Ibarra describe esta representación teatral como la génesis en el proceso de crecimiento del ser humano, desde sus temores hasta sus convicciones, por lo que cada año toma más importancia dar a conocer esta pieza.

“Esta obra dista muy lejos de plasmar a un Jesucristo rudo, serio y castigador. Es un Jesús que sufre, que se preocupa, que ve la vida tal y como la vemos nosotros, pero que desde el amor supera todas las adversidades, y todo esto ocurre con un ingrediente mágico extra que es la naturaleza, junto a la suave brisa que te hace sentir que no estás solo”, explicó Ibarra.

El director de la Fundación Cristo del Orinoco, Ángel Fuenmayor, señala que la obra teatral, dentro de su plan social de acción, busca con la realización de las diferentes jornadas en las comunidades, convocar a los jóvenes a sumarse al proyecto artístico, lo que refleja una relación con sentido de pertenencia desde sus inicios.

“En las comunidades llevamos una propuesta artística concreta, donde cada espectador pueda palpar y atreverse a ser parte de esta dinámica que hacemos junto con los compañeros de Unearte”, dijo Fuenmayor.

Asegura, específicamente sobre El Cristo del Orinoco, que la obra teatral ha sabido mezclar el pasado, el presente y el futuro en la narrativa, lo que para él sería el punto neurálgico y atractivo en la escena.

El puente sobre el río Padre es testigo de una hermosa escena.

Charallave será el escenario de la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo

Una escenificación itinerante, en vísperas de la Semana Mayor, es presentada, desde hace cinco décadas, en la capital del municipio Cristóbal Rojas, Charallave, estado Miranda. Se trata de la pieza teatral denominada Vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, llamada popularmente La Pasión de Cristo. El punto de inicio de esta obra es la avenida Bolívar, a la altura del centro comercial Tamanaco Tuy, desde donde los actores van escenificando la vida de Jesucristo hasta llegar a la plaza Bolívar y puertas de la iglesia Santa Rosa de Lima, donde dramatizan el martirio del unigénito de Dios.

Son más de 150 personas, nativas de este municipio tuyero, quienes con atuendos y vestimenta similar a los tiempos de Jesús de Nazareth, toman parte en esta tradicional actividad alusiva a la Semana Santa. Aquí en esta obra no se usan pelucas para dar vida a tan relevante interpretación. Por ende, los actores se dejan crecer el cabello y algunos la barba.

La obra teatral Vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo cuenta con una larga tradición en el municipio Cristóbal Rojas. Su origen se remonta al año 1967 cuando Juvenal Clemente, ya fallecido, en pago de una promesa a Cristo, inició la obra en el sector Cementerio Viejo de Charallave; y tres años más tarde, algunos amigos y colaboradores le propusieron presentar la obra dramática en el centro de la ciudad y la plaza Bolívar. La escenificación de la vida de Cristo hasta su crucifixión fue observada hasta 1996, año cuando Juvenal Clemente dejó el mundo terrenal y la obra tuvo un receso. Sin embargo, 20 años después (2016), la dramatización de la Pasión de Cristo volvió a tomar las calles de Charallave cuando actores como Wilson Cisneros, Henry Cisneros, Expedito Cesa y otros epígonos, que participaron con el fundador de la pieza, crearon una agrupación teatral, la cual bautizaron con el nombre Juvenal Clemente 2016.

Los adeptos retomaron el vestuario, accesorios, locaciones, sonidos y hacen todo para mantener la esencia de la obra basada en los tiempos de Cristo, con la idea de que todos los habitantes y visitantes contemplen la dramatización de la Pasión.  No solo se concentran los participantes, familiares y vecinos, sino fotógrafos, documentalistas, católicos de otras parroquias y hasta curiosos que quieren ver la pieza teatral de principio a fin. Desde 1974 hasta la actualidad la obra es un clásico y además es una concentración para exaltar la cultura, tradición y fe.

Desde que inicia el año, la agrupación teatral Juvenal Clemente 2016 inicia la captación, selección y entrenamiento de actores y actrices para la edición anual de la obra. Los ensayos se realizan al atardecer en distintas locaciones del municipio.

Quienes participan admiten que la Pasión de Cristo es tan importante para ellos como para un miembro de la Iglesia. Ninguno es actor profesional de televisión o cine, pero todos se comprometen a interpretar sus papeles como si realmente volviera a ocurrir aquel episodio bíblico. Este año participan más de 180 personas entre actores, coordinadores de sonido, producción, maquilladores, logística y otros.

El pueblo de Charallave podrá vivir todo el proceso de la crucifixión el próximo sábado 23. Foto: Airamy Carreño

Presentación

El venidero sábado 23, a las 4 pm, la obra será presentada nuevamente al público en el centro de Charallave. Las escenas dramáticas comienzan frente al centro comercial Tamanaco Tuy, en la avenida Bolívar, y de allí los actores irán por toda la avenida con diferentes representaciones hasta llegar a la plaza Bolívar.

El martirologio tiene varias etapas como Jesús perdido y hallado en el templo; Bienaventuranzas; Epiléptico; Paralítico; Mujer adúltera; Lázaro y su resurrección; Entrada triunfal a Jerusalén; Mercaderes; Ciego; Jesús bendice a los niños; Negociación de Judas; La Última Cena; Huerto de Los Olivos; Jesús es arrestado; Caifás y Poncio Pilatos; Jesús es presentado ante Pilatos; Herodes; Jesús es devuelto a Pilatos; Flagelación; María limpia la sangre; Pilatos condena a Jesús; Camino al Calvario; Jesús cae ante María; Verónica; Simón Cirineo, hasta llegar a la crucifixión y resurrección. Juvenal Clemente, Luis Paso, Dante Olivo, Freddy Olivo, Alberto Sarmiento, Yosmael Bello y Raúl González fueron algunos hombres que años atrás personificaron a Jesucristo en la magna obra. En esta Semana Santa 2024, el montaje de la obra Vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristro viene cargado de sorpresas. Corresponderá al actor Reinaldo Guzmán interpretar el sufrimiento y los milagros de Dios en el plano terrenal. También participan los íconos fundadores: Expedito Cesa, José Monroy, Reinaldo Guzmán y Wilman Martínez, quienes preservan las características de los personajes, sus barbas y trajes parecidos al tiempo bíblico.

Los jóvenes actores mirandinos hacen cada año el montaje que es patrimonio cultural.

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