22 abril, 2026
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l pasado sábado 5 de abril se cumplieron 56 años de la muerte de Rómulo Ángel del Monte Carmelo Gallegos y Freire, Rómulo Gallegos a secas, uno de los personajes de Venezuela que marcó historia y en su biografía se destaca que fue tenedor de libros, jefe de una estación ferrocarrilera y, gracias a su inteligencia, sus estudios y disciplina, llegó a ser extraordinario articulista de la narrativa, que dejó amplia obra literaria y recogió no solamente el drama del hombre venezolano, sino también el paisaje amplio y bucólico de nuestra patria. Ha sido considerado el escritor venezolano más importante del siglo XX. Estuvo nominado para el Premio Nobel en varias oportunidades.

Llegó a ser presidente de Venezuela al ganar las primeras elecciones democráticas el 14 de diciembre de 1947, asume el mandato el 16 de febrero del año siguiente hasta el 24 de noviembre de 1948, cuando fue depuesto por un golpe militar. Gallegos vivió en México y Cuba hasta la caída de Pérez Jiménez en 1958.

Fue maestro, novelista, ensayista, cuentista, dramaturgo y periodista. Había nacido en Caracas —en una céntrica esquina—, el dos de agosto de 1884, contaba 85 años a la hora de su fallecimiento en Caracas. Luego de cubrir sus primeros estudios ingresó a la Escuela de Derecho de la UCV y no concretó la carrera. Es entonces, cuando entra a la vía literaria y en 1909, en conjunto con varios intelectuales, funda la revista Alborada.

Transita también en la educación desde 1913 en Barcelona de España. En esa oportunidad circula su primer libro de cuentos, titulado Los aventureros. Así continuó escribiendo y publica su primera novela, El último Solar, que circula en 1920, y 10 años más tarde, concreta con Reinaldo Solar. En 1925 surgió La trepadora. Después va a lograr su proyección con Doña Bárbara, su obra de mayor éxito, donde muestra las diferencias entre civilización y barbarie en Venezuela.

Entre 1934 y 1937 pone a circular Cantaclaro y Pobre negro. Posteriormente, sigue con Sobre la misma tierra y la Brizna de paja en el viento. Entre 1957 y 1958, la Academia de la Lengua lo elige como individuo de número. A esta altura de su trayectoria ya ha transitado por la cinematografía y por la política y al ser derrocado se va a vivir a México, donde muere su esposa Teotiste. Sus restos fueron velados en el Congreso de la República y en el Panteón Nacional se encuentra una placa en su honor.

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