150 años de la estatua de Simón Bolívar
Fueron 150 años los que se cumplieron el pasado jueves 7 de noviembre de la inauguración de la monumental estatua ecuestre del Padre Libertador Simón Bolívar en la plaza que lleva su nombre, en el centro de Caracas, situada a unas dos cuadras de la casa donde nació el venezolano universal el 24 de julio de 1783, y le correspondió al entonces mandatario presidencial, Antonio Guzmán Blanco, en lo que constituyó la primera de las tres ocasiones en la que ejerció el mandato gubernamental, disponer su traída e instalación.
El acto principal estaba programado para ser realizado el 18 de octubre, por ser Día de San Simón, pero el bergantín Thora, en el que traían la pieza elaborada en bronce, realizada por el escultor italiano Adamo Tadolini, en los talleres de la Real Fundición de Múnich, Alemania, encalló en los alrededores de Los Roques, lo que de hecho retrasó la fecha de ese acto inaugural. Fue entonces cuando se desarrolló el rescate y traída de las 15 cajas que contenían la valiosa pieza estatuaria.
Luego de efectuada esa comprometida y penosa operación de rescate, fue trasladada a La Guaira donde arribó la nave el 24 de septiembre del mismo año 1874, y fue inaugurada con toda la solemnidad que correspondía, con repique de campanas y 21 cañonazos, el 11 de octubre.
En la fosa del pedestal de dos gradas de la estatua en bronce fundido de nuestro Padre Libertador se encuentran varios documentos que el presidente Guzmán Blanco colocó en cajas de metal, vale decir, una serie de papeles, objetos y periódicos de la época. Allí se encuentran las copias del decreto del 18 de noviembre de 1872, mediante el cual se dispuso la realización del monumento de Simón Bolívar, diversas monedas, desde un venezolano de plata hasta una moneda también de plata de cinco céntimos.
Una medalla del busto del Libertador, la Historia y la Geografía de Venezuela de Agustín Codazzi, en cuatro tomos, el primer censo de la República de 1874, una fotografía del presidente Guzmán Blanco, una copia del Acta de la Independencia, ejemplares del diario La Opinión Nacional y periódicos de todo el país… Son muchos los escritos que destacan a El Libertador y lo señalan como: “Revolucionario de garra que sacudió el continente americano en aras de la libertad, sin obviar” y esta otra cita de Pablo Neruda, que dice: “La paz, el pan, el trigo de tu sangre nacieron, de nuestra joven sangre venida de tu sangre saldrá paz, pan y trigo, para el mundo que hacemos”.
