Víctima de una criminal injerencia
Estados Unidos como la Unión Europea pretenden socavar el principio de no intervención en los asuntos de Venezuela, incluso han llegado al extremo de plantear las llamadas “intervención democrática” e “injerencia humanitaria”. Es neocolonialismo. En el caso de EEUU es evidente su injerencia cuando lo hace con el ropaje de defensor de la democracia o cuando amenaza con intervención militar bajo la excusa inexistente de luchar contra el narcotráfico para ocultar mezquinas pretensiones, o de poner en práctica su interés energético. Sin duda alguna, Venezuela ha sido víctima de la injerencia de EEUU en sus asuntos internos, siendo una de esas acciones la aplicación unilateral de sanciones para presionar al Estado venezolano a que subordine el ejercicio de su soberanía, o haga lo que se le ordene.
La lucha por la soberanía y la no intervención ha sido una constante de los pueblos de América Latina. Recordemos la doctrina Carranza, de comienzos del siglo XX, con el pueblo mexicano en plena revolución y un Venustiano Carranza en 1918 enfrentando el intervencionismo de Estados Unidos. “La igualdad, el mutuo respeto a las instituciones y a las leyes y la firme y constante voluntad de no intervenir jamás, bajo ningún pretexto, en los asuntos interiores de otros países” son principios que el Gobierno de EEUU y la Unión Europea no respetan e insisten en no respetarlos. Venezuela es atacada, insistentemente, por esa política injerencista. No solo sufre amenazas de EEUU por sus posiciones soberanas, sino que últimamente ese poder hegemónico se entromete en la disputa territorial que mantiene nuestro país con Guyana por el Esequibo, donde Venezuela invoca el Acuerdo de Ginebra y no el fraudulento Laudo Arbitral de 1899 que la despojó de una parte de su territorio.
Es importante saber que la injerencia en los asuntos de otro Estado, no solo hace referencia al empleo de la fuerza militar para invadir, sino que además se utiliza para promover procesos que cambien el orden político de un Estado, ya sea apoyando un golpe militar, judicial o parlamentario; o financiando a grupos o bandas paramilitares o terroristas para desestabilizar y tumbar el Gobierno. Actualmente, Venezuela que es un país de paz vive momentos de asedio a su mar territorial por parte de buques y destructores militares estadounidenses. En fin, es víctima de una criminal injerencia.
