20 marzo, 2026

Van más de 700 cadáveres recuperados en Gaza desde el inicio de la tregua

Banco de Venezuela Balance al 31/07/2023

Desde el inicio de la tregua el pasado 10 de octubre, las autoridades de la Franja de Gaza han emprendido una carrera contra el tiempo y el olvido. En una labor marcada por la precariedad y el dolor, los equipos de rescate han logrado recuperar los cadáveres de más de 713 palestinos que permanecían sepultados bajo toneladas de concreto.

Este hallazgo es apenas un fragmento de la magnitud del desastre, revelando la crueldad de una ofensiva que ha convertido barrios enteros en cementerios a cielo abierto, incluso en medio del cese al fuego.

El Ministerio de Salud de Gaza ha confirmado que los cuerpos rescatados pertenecen a víctimas de los bombardeos que quedaron atrapadas en el enclave costero. Tan solo durante el último fin de semana, Ibrahim Abu Al-Reesh, director de los equipos de campo de la Defensa Civil, informó sobre la recuperación de entre 55 y 60 cadáveres adicionales. Estos restos son trasladados al Hospital Al-Shifa para un penoso proceso de identificación que busca devolver un nombre y una despedida digna a cada víctima antes de su entrega a los familiares.

La tragedia se profundiza para aquellos cuerpos cuya identificación es imposible debido al estado en que fueron hallados. Según detalló Al-Reesh, estas víctimas serán trasladadas al Cementerio de los Mártires Desconocidos en la ciudad de Deir al-Balah.

Este sitio se ha convertido en el símbolo de la deshumanización del conflicto, donde cientos de personas son enterradas sin que sus seres queridos puedan tener la certeza de su paradero final, en un territorio donde la muerte acecha incluso bajo el silencio de las armas.

Un asedio que impide el rescate de las víctimas

La labor de la Defensa Civil se enfrenta a un obstáculo deliberado: la falta sistemática de maquinaria pesada, equipos de protección y vehículos de rescate. Las autoridades locales denuncian que Israel mantiene un bloqueo estricto que impide la entrada de las herramientas necesarias para remover los escombros de manera eficiente.

Esta restricción no solo prolonga el sufrimiento de las familias que esperan recuperar a sus muertos, sino que evidencia una persistente crueldad administrativa que obstaculiza cualquier alivio humanitario básico.

Al-Reesh advirtió con urgencia sobre los riesgos sanitarios que supone la descomposición de los cuerpos a la intemperie o bajo las ruinas. Sin equipos de protección adecuados para los rescatistas, la amenaza de propagación de enfermedades infectocontagiosas se suma al ya colapsado sistema de salud de la Franja. La negativa a permitir el ingreso de suministros esenciales se traduce en una condena adicional para los sobrevivientes, quienes deben convivir con el riesgo epidemiológico y el trauma constante de la devastación.

El vocero de la Defensa Civil, Mahmoud Basal, ofreció una estimación escalofriante sobre el alcance de la destrucción: se calcula que más de 10.000 personas siguen atrapadas bajo los millones de toneladas de escombros que cubren Gaza.

Esta cifra coincide con los reportes de ONG palestinas que sitúan el número de desaparecidos entre ocho mil y nueve mil personas. La mayoría de estas víctimas se encuentran en zonas que fueron focos de concentración militar israelí, áreas que ahora son páramos de escombros inaccesibles.

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